sábado, 26 de enero de 2008

De vicepresidente a publicista

Por Juan Antonio Ruiz Romero
Enero 26 de 2008

Humberto de la Calle Lombana es una de las mentes más lúcidas de las últimas décadas en Colombia. Abogado de la Universidad de Caldas, alcanzó con sus propios méritos y sus conocimientos jurídicos una destacada carrera en el sector público que empezó con su designación como Registrador Nacional del Estado Civil. De ese momento, miles de ciudadanos llevan el recuerdo de su rúbrica en las viejas cédulas de ciudadanía expedidas en los años 80.

Luego, de la Calle fue magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ministro de Gobierno, en el momento de la discusión de la Asamblea Nacional Constituyente, precandidato presidencial, embajador de Colombia ante España, el Reino Unido y la OEA y fórmula vicepresidencial de Ernesto Samper Pizano.

Su capacidad conciliadora y buen juicio se puso a prueba durante la aprobación de la Carta Política de 2001 y es habitual leer sus bien argumentadas columnas en el semanario El Espectador y conocer sus análisis políticos, sosegados y juiciosos, en revistas, radio y televisión.
La faceta que desconocíamos de este prohombre, nacido en Manzanares, Caldas, en el seno de una familia víctima del desplazamiento forzado, que tuvo que emigrar, primero a Pereira y luego, a Manizales, es la que, en Estados Unidos llaman “lobbista” y que en nuestro medio han traducido como “cabildeo”. O sea, la gestión por medio de la cual se busca “crear ambientes favorables” y “respaldos en líderes de opinión” alrededor de una empresa, un proyecto de ley, una iniciativa gubernamental, un producto.
Es una figura utilizada con bastante frecuencia por las agencias de publicidad, las empresas de Comunicación Estratégica y los especialistas en Marketing. En desarrollo de las mismas, hemos visto al campeón mundial de ciclismo Martín Emilio “Cochise” Rodríguez y al futbolista Willington Ortiz reuniéndose con gobernadores y alcaldes para venderles a departamentos y municipios, las enciclopedias de una conocida editorial española. Incluso, nos acostumbramos a ver a Carlos “El Pibe Valderrama”, el inolvidable 10 de la Selección Colombia, sin uniforme, balón y guayos, convertido en la crespa imagen de una marca de papitas fritas.
Hemos visto a reinas de belleza, ex reinas, modelos y actrices, como presentadoras de los actos de lanzamiento de nuevas colecciones de vestidos de baño, de las más recientes creaciones de famosos diseñadores y de la última tecnología en teléfonos celulares, televisores de plasma y cámaras digitales de video y fotografía.
Incluso hemos sido testigos de personas, que eran gorditos o muy planas, a quienes sometieron a cirugía estéticas gratuitas, a cambio de que viajaran por el país durante un tiempo determinado, para contar su testimonio de vida, de dichas y desdichas, ante eventuales nuevos clientes.
Lo que aún no logramos acostumbrarnos es a ver a uno de los más letrados juristas de nuestro país; uno de los padres de la Constitución del 91; arquitecto de la nueva Carta Interamericana de la Organización de Estados Americanos y quién, por razones morales y éticas renunció a la vicepresidencia de la República, por el proceso 8.000 y el ingreso de dineros del narcotráfico a la campaña Samper presidente, convertido ahora, por las leyes del mercado y el neoliberalismo, en simple publicista de la empresa Enertolima.
Preferimos guardar el recuerdo del Humberto de la Calle librepensador, nadaísta, valeroso, defensor de lo público y no la versión corporativa, aconductada y de empresa privada que nos mandaron el viernes pasado a Pereira.

miércoles, 23 de enero de 2008

De padrinos y gabinetes

Por Juan Antonio Ruiz Romero
Enero 23 de 2008

En su inocencia y desconocimiento de los recovecos de la política, la primera dama del municipio, Patricia Elena Acosta, proclamó a su esposo Israel como padrino del elefantito que nació hace un poco más de un año en el zoológico Matecaña.

Y es que hablando de padrinos, hay dirigentes de nuestra ciudad con maestría, doctorado y especialización en la elección y “gestión” para el nombramiento de sus familiares en los cargos públicos.
Mucho se habló, en su momento, de la elección de la esposa del senador Merheg, Juliana Enciso como diputada; de la hija de la concejal Judith Giraldo, Elena Salazar, escogida para la Asamblea departamental y de la esposa del ex parlamentario Carmona, Vivián López, quién alcanzó curul en el concejo de Pereira. Pero, estos son solo algunos de los casos más visibles.
El mismo Carmona ubicó a su suegro actual, Germán López, en la Dirección de Cultura del departamento y colocó a su ex esposa, Ly Giraldo, en la gerencia de la Empresa de Energía de Pereira.

Otro que mantiene muy buenas relaciones personales con su ex pareja, es el retornado concejal de Pereira Adolfo Arturo Carvajal, quién recomendó a su ex mujer Luz Amparo Zapata para la Secretaría de Gestión Inmobiliaria.
Y hay más ejemplos de armonía familiar y conyugal en los cargos públicos. Como cuota política de Luis Carlos Ramírez, director de El Diario del Otún, su esposa Adriana Wolf ha pasado por las gerencias de Telecafé, Multiservicios, la Empresa de Energía y ahora, de nuevo, al frente del aeropuerto Matecaña.

Por ese mismo camino de permanecer juntos: “en la salud y en la enfermedad, en la alegría y en la tristeza, en la riqueza y en la pobreza” y faltó agregar en los cargos públicos, hay algunos ejemplos: El ingeniero José Jaime Torres, nuevo Secretario de Planeación de Dosquebradas y su esposa, la gerente de Megabús Mónica Vanegas; el secretario de Desarrollo Económico del departamento Javier Monsalve Castro y su esposa Juliana, que trabaja en Planeación municipal de Pereira.

La hoy mandataria dosquebradense Luz Ensueño Betancur “gestionó” la designación de su hermano Carlos Augusto como Secretario de Obras Públicas de Risaralda, para no desentonar con el ex alcalde Uberney Marín, quién durante su mandato tuvo a su hermana como secretaria de Educación del departamento.
Y la hoy senadora Elsa Gladys Cifuentes, luego de que fracasara en el intento de que su hermano fuera elegido concejal de Pereira y su sobrino diputado, se contentó con que su hermana Stella se desempeñe como Asesora de Control Interno de la Alcaldía de Dosquebradas.

Por su parte, el ex alcalde de Pereira y mentor del actual mandatario César Castillo, “tramitó” el nombramiento de su sobrina Catalina López Castillo en el cargo de Asesora privada del alcalde Israel Londoño.

Otro dirigente que piensa que “la caridad empieza por casa” y también los puestos públicos, es el abogado Benjamín Herrera, quién “recomendó” a su hijo James para la dirección del Instituto Municipal de Tránsito de Pereira.

Y, entre quiénes han confiado a sus hijos la continuidad de la sangre conservadora en el sector público se encuentran el ex senador Jaime Escobar, con su hijo Álvaro, en el Concejo de Pereira; el ex congresista Alberto Zuluaga con su hijo Andrés Felipe en la Secretaría Administrativa del departamento y el ex secretario de Hacienda Bernardo Gil, con su heredero Carlos Andrés, en la Dirección de Turismo de Risaralda.

Luego de conocer a algunos de los padrinos de la política en el departamento, se podrían sugerir varios nombres para bautizar al nuevo elefantito del Zoológico Matecaña: Octavio, Habib, Luis Carlos, César, Benjamín o Bernardo. Aunque pensándolo bien, el animalito no tiene la culpa.