Por Juan Antonio Ruiz Romero
A uno le parece bien que el senador caldense Omar Yepes Alzate venga a mercar a Carrefour a Pereira. Y que cada quince días se reúna, casi siempre en la misma casa campestre, con sus viejos amigos conservadores. Y hasta que mantenga colocados en la Registraduría y en el canal regional de televisión a los hijos del dueño de la finca.
Para el veterano e investigado congresista todavía estamos en el Viejo Caldas. Al fin y al cabo, que son las fronteras, cuando él mismo nació en Pijao, ese pueblito quindiano de la cordillera, que, por esos días, aún pertenecía a Caldas. “Somos vecinos, estamos tan cerca y unos voticos acá, otros allá, terminan sumando”, puede pensar.
Con lo que no estamos de acuerdo es que la misma voracidad burocrática con que ya devoró a Caldas, la traslade a Risaralda. Primero fue en la ESE Rita Arango Álvarez del Pino; luego en la carrera judicial; en la dirección administrativa de la Fiscalía, en dónde colocó a una hija suya, y ahora, hasta en el nombramiento de notarios.
Como su hermana Mélida Yepes Alzate concursó por una notaría en Manizales, el senador le dijo a uno de sus más dilectos amigos, el ex contralor de Caldas William González Betancurth, que participara por el círculo notarial de Pereira.
González, es el mismo profesional que, a finales de 2007, el senador Yepes logró incluir en la terna para Contralor del Quindío y Contralor de Armenia, con el mismo discurso: “Somos vecinos, estamos tan cerca…” Pero allá la elección se le dañó porque la Auditoría general de la República falló en contra de González un proceso de responsabilidad fiscal cuando fue Contralor de Caldas porque no dio aplicación al régimen de viáticos señalado por el gobierno nacional y se le ordenó la devolución de 13 millones 601 mil pesos.
El pasado 16 de marzo, mediante decreto 877, el Ministro del Interior y de Justicia, designó al abogado William González Betancurth, notario Primero de Pereira, a pesar de que cuándo se inscribió en el concurso se postuló taxativamente, y en ese orden, a las “Notarías Cuarta, Quinta y/o Sexta”.
Y lo peor es que el decreto contiene una falsedad en los considerandos porque asevera: “que el doctor William González Betancurth, identificado con la cédula de ciudadanía No.10.240.668, aspirante a Notario Primero del Círculo de Pereira (Risaralda)…” cuando dicha persona no se postuló a esa notaría.
En mi concepto, particular y de no jurista, me parece ilegítimo un decreto, que utiliza elementos inexactos y equivocados, para nombrar a un Notario, o sea, un funcionario que debe para dar fe pública de los actos de los demás ciudadanos.
En el Programa Votebien.com, publicado con motivo de las elecciones del 2006 se referencia al controvertido senador caldense de la siguiente manera:
“Omar Yepes Alzate: Es un político tradicional de Caldas, que ha permanecido por más de 30 años en el Congreso de la República. Ha sido involucrado en numerosos escándalos de corrupción y clientelismo. Orlando Sierra, subdirector del periódico La Patria de Manizales, asesinado en 2002, denunció en múltiples ocasiones el control político y los malos manejos de Yepes y Barco en las diferentes entidades del departamento, como la licorera y la electrificadora.
En febrero de 2003, la revista Semana divulgó unas grabaciones donde el senador Yepes llamaba a varios funcionarios públicos y les indicaba a quienes debería contratar. El Consejo de Estado abrió una investigación contra Yepes por tráfico de influencias en el que la Procuraduría pidió que se le quitara su investidura de senador. Finalmente, en agosto de 2004, el Consejo determinó la inocencia de Yepes y archivó el proceso.”
Por no importa, senador. Bien pueda siga: “Somos vecinos, estamos tan cerca…”
jueves, 26 de marzo de 2009
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