miércoles, 9 de enero de 2008

Es hora ya de acostarse…

Por Juan Antonio Ruiz Romero
09-01-08

Como resultado de la protesta continua de los televidentes, los todopoderosos canales privados de televisión en Colombia se vieron obligados a eliminar, durante media hora, la avalancha de dramatizados y realities en el horario triple A nocturno, para incluir un resumen noticioso a las 10 de la noche.

En este caso, vale la pena destacar la insistencia y perseverancia de centenares de colombianos que, más allá de las cifras del rating de las telenovelas y seriados, se negaban a ver un noticiero en el “horario familiar” de las 12 de la noche.

También es bueno reconocer, que los espacios de los Defensores del televidente, en el vampiresco horario de la madrugada, ventilaron las inquietudes ciudadanas y sirvieron de eco para que se modificara la parrilla de programación.

Sin embargo, a pesar de la gran campaña promocional, los dos noticieros del martes 8 de enero dejaron mucho que desear.

El canal RCN, que lidera la sintonía, se la jugó con una fórmula segura: la repetición. Las mismas presentadoras, las mismas noticias, las mismas imágenes de las siete de la noche y la misma sección intrascendente y trivial de La Cosa Política. Con un agravante, le incluyeron unas imágenes vacuas del presidente Uribe montando a caballo, contándole las trenzas a una niña y regalándole rosas a una señora, con la excusa de que “esas imágenes están colgadas en You Tube”, como si ese fuera requisito o disculpa editorial para dedicarle varios minutos del resumen informativo de la noche al bien amado señor de las encuestas. ¿Será que si el Jefe del Estado no produce noticia, hay que sacarlo a cómo de lugar?

Similar a lo que ocurre con el ministro de Agricultura, conocido por sus amigos con el alias de “Uribito”, a quién lo quieren madurar a punta de periódico y de entrevistas en el canal RCN. El Ministro Arias habla del cambio climático, del despeje, de las metas macro-económicas, de Emmanuel, del sobrepeso de Papa Noel, del gabinete de Samuel Moreno y esperamos que, en estos días, por aquello del campo… de juego, se pronuncie sobre la crisis administrativa del Deportivo Pereira.

Tal vez lo más meritorio de la emisión de las 10 de la noche de Noticias RCN del martes, fue el oportuno informe desde Caracas, sobre las primeras medidas restrictivas al comercio binacional, adoptadas en Consejo de Ministros por el presidente Chávez.

En cuánto al canal Caracol, se le abona mucha mayor agilidad y ritmo en el formato. Buena conducción, registro oportuno de las noticias internacionales del día y un resumen deportivo –digo, futbolístico- oportuno y bien editado. Eso sí, no perdonan, las notas de farándula y frivolidad, con lo cual el noticiero queda de 20 minutos. Llamó la atención, la periodista Sandra Pureza Gómez, veterana de mil batallas y quién lució bastante dubitativa y asustada en el informe en directo sobre el accidente de tránsito en la vía a Villavicencio.

Ahora, el canal Caracol, en su oferta promocional del nuevo espacio informativo, se comprometió a ofrecer: más opinión, más equilibrio, más análisis y nos lo quedó debiendo. Quizás es lo que se proponen, pero no lo han conseguido proyectar. Porque lo que sintonizamos el martes fue más, pero de lo mismo. Una seguidilla de noticias, sin ningún tipo de análisis, de reflexión, de contexto, de apoyo para ayudar al televidente a entender mejor los hechos.

Además, cualquier televidente, de esos inconformes y rebeldes que pidieron el retorno de los noticieros a las 10 de la noche, podría pensar que los propósitos de “más opinión, más equilibrio y más análisis” deberían aplicarse para cualquier emisión, ya sea a las siete de la mañana, el mediodía, la noche o los fines de semana. Además eso de anunciar más equilibrio es aceptar implícitamente, que han estado bastante desequilibrados. ¿O no?

ruizromeroja.blogspot.com
Seguimos en campaña
Por Juan Antonio Ruiz Romero
03/01/2008

Más allá de las consideraciones políticas, el discurso de posesión del ex presidente César Gaviria Trujillo, el 7 de agosto de 1990, logró trasmitirnos a los colombianos la idea de que comenzaba un nuevo momento histórico: ¡Bienvenidos al Futuro!
Por eso, a muchas de las personas que asistimos ayer a la posesión de los nuevos gobernantes de Risaralda y Pereira, nos quedó la frustración y la angustia, de ver que aunque Víctor e Israel lucen elegantes, recién peluqueados e impecables con las bandas cruzadas al pecho, siguen en campaña y no logran asumir su nuevo rol de administradores.
Si bien el alcalde Londoño habló con energía y entusiasmo, su discurso lució deshilvanado, repetitivo, sin hilo conductor. “Las Oportunidades para progresar” ya cumplieron su ciclo, como lema de campaña. Ahora, queremos verlas. En hechos concretos.
El flamante mandatario se limitó a repetir algunos de los buenos propósitos que lo acompañan en temas que no pueden esperar: movilidad; seguridad ciudadana; austeridad en las finanzas, aseo y ornato de la ciudad.
Sin embargo, perdió la oportunidad de anunciar ¿qué va a hacer con la Empresa de Energía? ¿cuál es el proyecto de desarrollo aeroportuario que tiene para Matecaña? y ¿a partir de cuándo aplicará el “pico y placa” en toda la ciudad, incluyendo los taxis?
Porque, cuando uno esperaba que pasara del “hay que hacer esto” al “cómo lo vamos a hacer”, optó por saludar a los ex alcaldes elegidos por voto popular y a las bancadas de los partidos con representación en el Concejo municipal; en un gesto, que podría ser amable y conciliador, si no fuera porque se siente amarrado y le cuesta tomar distancia de esas estructuras de poder, a las que él mismo pertenece.
Por su parte, el gobernador Tamayo volvió a mencionar la brecha existente entre las dos Risaraldas: la urbana y la rural; que vinculará a su equipo de trabajo al líder indígena emberá chamí Martín Siagama y repitió con insistencia su lema de campaña: “sentimiento de todos”, al cual, si no le dan cuerpo con acciones concretas puede empezar a desgastarse y a convertirse en “Resentimiento de todos”.
El discurso del mandatario, emotivo y desgarrado por momentos, deberá evolucionar del tono de promesa a las realidades, acorde con lo que se espera de su gestión.
Habló, con claridad, de la necesidad de establecer un Bloque de Búsqueda para combatir los delitos de mayor incidencia en nuestro departamento. Seguramente se refería a perseguir a las mafias, asociadas al narcotráfico, a “las oficinas de cobro” y a las pandillas, que mantienen altos los índices de homicidios y de otros ilícitos en municipios como Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal.
También planteó con acierto, la necesidad de crear cinco subregiones en el departamento; establecer una Unidad de Macroproyectos y rediseñar la política de seguridad alimentaria, con el fin de articularla con las políticas departamentales de salud, educación y desarrollo agropecuario.
De todas maneras, las intervenciones de ayer fueron más un listado de buenos propósitos, que las decisiones gerenciales, concretas y con cronograma que esperábamos de nuestros mandatarios. Es evidente que hasta ahora comienzan, pero esperamos que se quiten el traje de campaña y asuman la tarea. Hay que pasar del discurso a la realidad. Y aunque “del dicho al hecho, hay mucho trecho” no hay tiempo para pausas. Es un Sentimiento de Todos, esperar Las oportunidades para progresar.
ruizromeroja.blogspot.com