Seguimos en campaña
Por Juan Antonio Ruiz Romero
03/01/2008
03/01/2008
Más allá de las consideraciones políticas, el discurso de posesión del ex presidente César Gaviria Trujillo, el 7 de agosto de 1990, logró trasmitirnos a los colombianos la idea de que comenzaba un nuevo momento histórico: ¡Bienvenidos al Futuro!
Por eso, a muchas de las personas que asistimos ayer a la posesión de los nuevos gobernantes de Risaralda y Pereira, nos quedó la frustración y la angustia, de ver que aunque Víctor e Israel lucen elegantes, recién peluqueados e impecables con las bandas cruzadas al pecho, siguen en campaña y no logran asumir su nuevo rol de administradores.
Si bien el alcalde Londoño habló con energía y entusiasmo, su discurso lució deshilvanado, repetitivo, sin hilo conductor. “Las Oportunidades para progresar” ya cumplieron su ciclo, como lema de campaña. Ahora, queremos verlas. En hechos concretos.
El flamante mandatario se limitó a repetir algunos de los buenos propósitos que lo acompañan en temas que no pueden esperar: movilidad; seguridad ciudadana; austeridad en las finanzas, aseo y ornato de la ciudad.
Sin embargo, perdió la oportunidad de anunciar ¿qué va a hacer con la Empresa de Energía? ¿cuál es el proyecto de desarrollo aeroportuario que tiene para Matecaña? y ¿a partir de cuándo aplicará el “pico y placa” en toda la ciudad, incluyendo los taxis?
Porque, cuando uno esperaba que pasara del “hay que hacer esto” al “cómo lo vamos a hacer”, optó por saludar a los ex alcaldes elegidos por voto popular y a las bancadas de los partidos con representación en el Concejo municipal; en un gesto, que podría ser amable y conciliador, si no fuera porque se siente amarrado y le cuesta tomar distancia de esas estructuras de poder, a las que él mismo pertenece.
Por su parte, el gobernador Tamayo volvió a mencionar la brecha existente entre las dos Risaraldas: la urbana y la rural; que vinculará a su equipo de trabajo al líder indígena emberá chamí Martín Siagama y repitió con insistencia su lema de campaña: “sentimiento de todos”, al cual, si no le dan cuerpo con acciones concretas puede empezar a desgastarse y a convertirse en “Resentimiento de todos”.
El discurso del mandatario, emotivo y desgarrado por momentos, deberá evolucionar del tono de promesa a las realidades, acorde con lo que se espera de su gestión.
Habló, con claridad, de la necesidad de establecer un Bloque de Búsqueda para combatir los delitos de mayor incidencia en nuestro departamento. Seguramente se refería a perseguir a las mafias, asociadas al narcotráfico, a “las oficinas de cobro” y a las pandillas, que mantienen altos los índices de homicidios y de otros ilícitos en municipios como Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal.
También planteó con acierto, la necesidad de crear cinco subregiones en el departamento; establecer una Unidad de Macroproyectos y rediseñar la política de seguridad alimentaria, con el fin de articularla con las políticas departamentales de salud, educación y desarrollo agropecuario.
De todas maneras, las intervenciones de ayer fueron más un listado de buenos propósitos, que las decisiones gerenciales, concretas y con cronograma que esperábamos de nuestros mandatarios. Es evidente que hasta ahora comienzan, pero esperamos que se quiten el traje de campaña y asuman la tarea. Hay que pasar del discurso a la realidad. Y aunque “del dicho al hecho, hay mucho trecho” no hay tiempo para pausas. Es un Sentimiento de Todos, esperar Las oportunidades para progresar.
ruizromeroja.blogspot.com

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