miércoles, 1 de diciembre de 2010

Aplausos comprados

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Se volvió habitual, desde hace algún tiempo, que los grandes medios de comunicación social miren hacia la provincia. Pero no con una mirada sincera y desinteresada, sino con una ávida mirada comercial, que aumenta sus cifras de utilidades.

Las cadenas radiales, los canales de televisión y los medios impresos, que a lo largo del año, solo mencionan a Pereira y a Risaralda por sus cifras de desempleo, homicidios, derrumbes, hechos de corrupción y por el impacto del narcotráfico en distintas actividades, aparecen, de un momento a otro, ofreciendo “transmisiones especiales” de sus programas matinales o vespertinos, con su equipo de periodistas, unas veces; de humoristas, otras o “de curas para el alma”, “con el objetivo de mostrar los hechos positivos, los logros regionales y los personajes más destacados”.

Eso sí, la participación de dichas figuras, tiene un costo y bastante elevado. Y ante las dificultades e incapacidad de nuestros líderes de brillar en el panorama nacional, lo más fácil es recurrir a los rubros de publicidad, del presupuesto público, para “comprar las entrevistas, el espacio en medios y el reconocimiento”, que, de lo contrario, nunca podrían tener.

Hay antecedentes recientes. Jota Mario Valencia, el Padre Chucho y los integrantes del programa matinal del canal RCN estuvieron en agosto pasado en Pereira, en una puesta en escena, paga por el municipio.

Fue tan exitosa la experiencia, desde el punto de vista económico para la Organización Ardila Lule, que unas semanas después llegaron por más. El equipo de noticias de La FM, liderado por Claudia Gurisatti, para quien Pereira es lo mismo que Armenia o Ibagué o Tunja, al fin y al cabo viaja tanto vendiendo entrevistas, que se le olvida donde está. Amplios espacios para que los gobernantes hablen de su gestión, proyectos y acciones ejecutadas, a cambio de contratos publicitarios, igual de dadivosos. Hasta fotos en los boletines de prensa, para que quede el registro del mandatario o mandataria con la “vedette”.

También en octubre, los organizadores del Congreso Internacional de Planeación de Ciudades Intermedias consideraron que era necesario traer a Pereira una presentadora de “talla nacional” y cuerpo de modelo, sin importar que se le olvidaran las preguntas, que nunca en su vida hubiera escuchado la palabra Prospectiva y entonces la cambiara por Perspectiva y que, con una bien diseñada sonrisa, tratara de disimilar su ignorancia en temas de urbanismo y desarrollo regional. Pero, el gancho, la imagen y la foto con el mandatario, eran el objetivo central. Lo cosmético, por encima de lo importante.

Ahora, más recientemente, la misma Revista Semana que patentó el termino de Baby Sicarios, para jóvenes delincuentes de Pereira y Dosquebradas, preparó una “edición especial” sobre el Triángulo del Café, en donde, con la generosa participación publicitaria, los gobernantes, que nunca merecieron una mención, aparecen con amplias fotos y desbordantes testimonios de eficacia, proyección y sentido social.

Sin duda, la compra de aplausos, entrevistas y fotos, nos demuestra el limitado concepto que tienen nuestros gobernantes de los medios informativos, no como instrumentos de construcción de ciudadanía y de transformación social, sino como una simple vitrina para ofrecer productos, con cercana fecha de vencimiento.