jueves, 26 de enero de 2012

Veinte años de retrocesos

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Si bien la Constitución Política define que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”, dicho postulado es puro cuento.

Durante los últimos 20 años, de una manera sutil y disfrazada, se puso en marcha una “contrareforma” que redujo las transferencias a los territorios y se refleja, en la actualidad, en entidades territoriales débiles, dependientes y mendicantes.

Con la excusa de la corrupción, el gobierno nacional asume tareas de de formulación de proyectos, saneamiento básico, atención de emergencias, mantenimiento de vías, reparación de escuelas, construcción de obras de protección, que le corresponden a municipios y departamentos.

Quizás muchos olvidan que los carruseles de contratación vial y de la salud tuvieron maestría en Bogotá y que el manejo irresponsable de los bienes de la Dirección Nacional de Estupefacientes; los subsidios de Agro Ingreso Seguro; la desmovilización del “Frente Cacica Gaitana”; el robo a la DIAN; la doble facturación en el Ministerio de Protección Social y las chuzadas del DAS, tuvieron todas su origen y radio de acción en las pulcras oficinas del gobierno central.

Como producto de las sucesivas olas invernales, ahora es Colombia Humanitaria la que decide qué se hace y qué no en departamentos y municipios. Así, aunque los dos últimos presidentes anunciaron “la inmediata reubicación de las viviendas inundadas en la Virginia”, 4 años después, sólo está un lote, que además deberá nivelarse para empezar a construir las casas. Entre tanto, el puerto está de nuevo en alerta roja y las entidades nacionales, con su habitual rapidez elefantina, “siguen analizando las opciones más convenientes”.

Ante la gran cantidad de retos, departamentos y municipios piden ayuda en Bogotá para sus raquíticas finanzas, mientras se consolida un poder central absoluto, monárquico y dadivoso.

Hace poco, el Ministerio del Interior inauguró la flamante Casa del Gobernador y del Alcalde, “una sede administrativa que concebimos para mejorar la relación del Gobierno con las entidades territoriales, para que sus autoridades no estén sometidas a deambular por la capital en busca de la oferta institucional. Desde hoy, todos los alcaldes y gobernadores de Colombia podrán acudir al Ministerio del Interior para que, en coordinación con todo el Gobierno, reciban la atención que requieren y merecen”.

En paralelo, la Federación de Departamentos nombro al ex consejero presidencial para Asuntos Políticos, Germán Chica como director ejecutivo y puente entre los gobernadores y la Casa de Nariño.

Malpensados que somos creemos que la campaña presidencial de 2014 comenzó y por ello, Santos y Vargas Lleras movieron sus alfiles buscando el respaldo de gobernadores y alcaldes, jefes políticos naturales de sus territorios.



jueves, 19 de enero de 2012

La SOPA se puso de moda

Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 19 de enero 2012

Como anticipándose a los tiempos, Mafalda, la ingeniosa y eterna niña de Quino, que muy pronto cumplirá 50 años, expresó desde sus primeras viñetas una posición valerosa e inclaudicable: "No me gusta la sopa".

Mientras la mamá le repetía desde la cocina:“¡Tenés que tomarla! ¡Los que no toman la sopa no crecen nunca! ¡Y se quedan siempre niñitos y nunca llegan a ser grandes! Luego de contemplar absorta el plato rebosante, la ocurrente filósofa infantil asegura: “¡Que tranquilidad reinaría hoy en este mundo si Marx no hubiera tomado la sopa!”.

Varias páginas más tarde, en otra de sus historietas, la precoz paisana de Messi se pregunta: “¿Cómo habrá sido el asunto? ¿Las dos cosas serán obras de un mismo sádico? ¿O por puro gusto de fastidiar en equipo, un cretino inventó la cuchara y ahí nomás a otro depravado se le ocurrió la sopa?”.

Pero la SOPA a la que se refieren por estos días la gran mayoría de medios informativos y redes sociales, es diferente a la apetitosa y humeante preparación, que tanto disgusta a Mafalda.

La SOPA de hoy traduce “Stop Online Piracy Act” (En español: Ley de cese a la piratería en línea) y es un caldo por demás peligroso. Con la excusa de que internet se convirtió en un paraíso para la violación de derechos de autor; se amenaza la libertad de expresión, se afectarían la confidencialidad, la privacidad y los servicios de comercio electrónico y poco se lograría contra los sitios web piratas, ya que, como sucede con los expendios de droga en nuestro país, apenas cierran uno, aparecen dos o tres en el mismo sector, para cubrir la demanda.

En noviembre pasado, el Parlamento Europeo adoptó por una amplia mayoría una resolución que “subraya la necesidad de proteger la integridad de la Internet global y la libertad de comunicación, absteniéndose de adoptar medidas unilaterales para revocar las direcciones IP o los nombres de dominio.”

Con toda la oposición al controvertido proyecto, en donde incluso el presidente Barack Obama se mostró reacio a apoyarlo, por inconveniente -dicen unos- y porque Estados Unidos está en año electoral -dicen otros- parece ser que en este caso, primará la sabiduría siempre oportuna de Mafalda:

“-¿Qué rica comida has hecho hoy, mamita? –Sopa, responde la madre. ¡Chs! ¡No se dicen malas palabras en la mesa!”

miércoles, 11 de enero de 2012

Cómo pasa el tiempo...

Por Juan Antonio Ruiz Romero, miércoles 11 de enero de 2012

En la columna publicada el jueves 13 de enero de 2011 en La Tarde, expliqué que los compromisos laborales asumidos con la campaña política del candidato Juan Manuel Arango, me obligaban, por ética y por respeto con los lectores, a suspender mi colaboración semanal con este medio informativo.

Hoy, exactamente un año después, retomo el compromiso, con el mismo cariño de siempre y nuevas experiencias, que son valiosas para entender e interpretar los procesos de nuestra ciudad.

Aunque sólo han transcurrido 12 meses, parece que fueran muchos más. La última vez que escribí una columna, todavía Osama Bin Laden era el terrorista más buscado del mundo; alias “Alfonso Cano” comandaba las Farc y Hosni Mubarak y Muamar Gadafi eran los presidentes de Egipto y Libia.

Hace un año, desconocíamos el cáncer que afectaba a los mandatarios de Venezuela Hugo Chávez; de Brasil Lula da Silva, a su sucesora Dilma Rouseff y a la presidenta de Argentina Cristina Fernández, quien acababa de enviudar.

Risaralda tenía Ministro de Defensa con Rodrigo Rivera Salazar; el desempleo en el Área Metropolitana Centro Occidente era del 19,6%, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pereira era Eric Duport; Deportivo Pereira jugaba en la Primera A y la directora de La Tarde era soltera.

En los últimos 365 días y después de repartir mercados, tenis y muletas, el ex gobernador Tamayo se convirtió en un espíritu santo; el ex alcalde de Pereira y ex gobernador Ernesto Zuluaga se pensionó como presidente de la Asamblea; el Consejo de Estado decretó la muerte política de Noel Ricardo Valencia; Santa Rosa de Cabal regresó al Congreso con César Augusto Franco y el Partido de La U. en Risaralda consolidó su poder político, siendo uribista o santista, según sus conveniencias.

En 2011, al igual que en los últimos años, los gerentes de Aguas y Aguas y de la ESE Salud Pereira manejaron a su antojo y con la complacencia de la junta directiva y de los gremios allí representados, la contratación en dichas entidades.

En el inicio de 2012, se nos fueron ciudadanos ilustres y de un amor a toda prueba por Pereira como Jairo Giraldo Arango y Roberto Arenas Mejía; y a su lado, un personaje sencillo y trasparente: Carlos Alberto Cárdenas, el conocido “Guspelao”.

Aquí estamos, empezando un nuevo año, esperando que noticias nos trae y arrancando el camino hacia el Sesquicentenario de Pereira.

miércoles, 12 de enero de 2011

Cuestión de liderazgo

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Pasadas las elecciones presidenciales del año pasado, coincidí en un acto público con el señor alcalde de Pereira Israel Londoño y le pregunté de qué forma su partido político iba a elegir el candidato a sucederlo. Le recordé que en opinión de muchos sectores sociales, empresariales, académicos, de los medios informativos, entre los cuales me incluyo, se consideraba importante elegir “a un gerente” para la ciudad, mucho más teniendo en cuenta que al próximo mandatario le corresponderá la celebración de los 150 años de fundación de Pereira.

El alcalde Londoño se quedó mirándome como si yo hubiera dicho una locura y me dijo categórico: “Desde que existe la elección popular de alcaldes, estos cargos son para los políticos de carrera. Si los gremios quieren elegir un gerente, que se consigan una firma cazatalentos”.

Seis meses después de esa declaración del señor alcalde, sigo pensando que Pereira requiere de un gerente, que, con el buen ejemplo del presidente Santos, sea capaz de nombrar un gabinete de altísimo nivel, de profesionales preparados, inteligentes, capaces de plantear soluciones creativas y diferentes, a los problemas de siempre.

Creo que la actual administración ha demostrado un gran compromiso político-electoral con el senador Soto, el representante Burgos y ahora se la juega toda, por la aspiración del diputado Enrique Vásquez. Sin embargo, ese satisfactorio balance en votos, no es tan gratificante si se miran los indicadores sociales, económicos y de desarrollo.

Me parece indignante que al acto de celebración de la navidad en Expofuturo con los comuneros y presidentes de las juntas de acción comunal, el cual fue pagado con recursos públicos, hubiera llegado la plana mayor de la Casa de la Democracia.

Me parece lamentable que sigan utilizando las oficinas públicas del Palacio Municipal, de la Unidad Administrativa El Lago y de Torre Central para las reuniones políticas del partido de La U. y para “vacunar” a los profesionales y jefes de sección con la cuota para la campaña, los juguetes y demás gastos logísticos.

Y aunque el señor alcalde llamó a decirme que no eran 40 sino solo 20 los celadores de colegios a los que no les renovaros los contratos, me parece vergonzoso que despidan a 20, a 15, a 10, a 5, a una sola persona, por razones políticas.

Por ello, frente a las opciones existentes y ante la invitación que me hicieron de vincularme a la campaña de Juan Manuel Arango, he tomado la decisión de aceptar ese interesante reto profesional, que me obliga -por elemental respeto con los lectores- a suspender desde hoy la publicación de esta columna. Gracias a La Tarde por la confianza y sobre todo a los lectores.
No es fácil irse de donde uno ha sido bien tratado y en donde fueron numerosas las satisfacciones. Sin embargo, la realidad política lo exige. Hay momentos en que debemos escoger y tomar decisiones. Y esta es simple: Es cuestión de liderazgo.
Hasta pronto.

miércoles, 5 de enero de 2011

¡Qué tiemblen los porteros!

Por Juan Antonio Ruiz Romero

En la primera mitad del siglo XX, antes del Frente Nacional, el ex presidente Alberto Lleras Camargo acuñó la frase: ¡Qué tiemblen los porteros! para referirse a la costumbre de los gobiernos hegemónicos de despedir a las personas que no votaron por ellos.

Aunque cualquier ciudadano del siglo XXI pensaría que la frase tiene más que ver con el fútbol, por la audacia, habilidad y contundencia de los goleadores frente a los, a veces impotentes y vulnerables guardavallas, la verdad es que el gobierno municipal de Pereira, puso a temblar fue a los porteros y vigilantes de los centros educativos.

El concejal del Polo Democrático Fernando Arias Cardona alertó sobre el despido masivo de los conserjes que se encargan del cuidado de los colegios.

A diferencia de la época del ex presidente Lleras Camargo, cuando todos los empleados públicos eran de planta; ahora, en razón de las reformas y flexibilizaciones laborales, hasta los vigilantes de los colegios son víctimas de los inestables contratos de prestación de servicios y de la funesta intermediación de las empresas de servicios temporales.

Ese reprochable mecanismo es aprovechado por los administradores públicos y en este caso por la Alcaldía de Pereira, para no renovarle el contrato a alrededor de 40 conserjes, que tenían el respaldo de los concejales que, en diciembre pasado, se negaron a votar por el candidato oficial, Milton René Chávez, a la presidencia del Cabildo.

Es una forma torpe y poco sutil de asumir los procesos políticos y, para los 40 porteros despedidos, una decisión en contravía con el pregonado lema de la “región de oportunidades”, que, en este caso, se agotaron para esas 40 familias.

Ante el llamado valeroso del concejal Arias Cardona para que se respete el derecho al trabajo, la dignidad humana y “se eliminen las maniobras politiqueras”, son pocos los argumentos y las respuestas que entrega la administración municipal.

En una infortunada declaración, recogida por La Tarde, en su edición del miércoles 5 de enero, “el secretario de Educación de Pereira, Campo Elías Ocampo, explicó que no es él quien envía la lista de personal a contratar para la vigilancia de los colegios, por lo que no puede explicar porqué reemplazaron 40 vigilantes que ya han trabajado en el oficio y el lugar”.

Es sencillo, señor secretario. El listado de los contratados lo elaboran en las flamantes y remodeladas oficinas del Tercer piso del Palacio Municipal. Allí donde tomó pista y recursos y despegó la candidatura israelita al Concejo de Samir Palacio y desde dónde salió el jefe de debate de Vásquez alcalde, John Diego Molina. Allí también le pueden explicar las razones políticas, por las cuales reemplazaron a esos 40 vigilantes.

Los más grave es que, con el inicio del año escolar, ahora los que van a temblar son los administrativos: secretarias, bibliotecarios, auxiliares de servicios generales, conductores y pagadores, a quienes también les pasarán cuenta de cobro por las decisiones de sus concejales.

“Bienvenidos a una nueva forma de hacer política”.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Sin propósito de enmienda

Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 23 de diciembre/10

Hace dos años, en su primer diciembre como alcalde, Israel Londoño visitó y llamó por teléfono a dirigentes gremiales, empresariales y a algunos periodistas, para disculparse por el desbarajuste desencadenado en el centro tradicional de Pereira, por la explosión de ventas informales. Aseguró que esa situación se había salido de control y que “nunca más” se volvería a repetir algo similar.

Aquella perentoria advertencia del alcalde se cumplió. Este año, la situación de anarquía sobre los andenes de la carrera octava no es similar a lo ocurrido en 2008 y 2009, es muchísimo peor. Sobre todo, cuando el peatón observa variada mercancía sobre los desteñidos avisos en los andenes que decían: “Espacio Público armonizado”. Y cuándo los flamantes Fruver Móviles, entregados en publicitado acto por el alcalde a los vendedores de frutas y verduras, son usados para ofrecer zapatos, camisas y juguetes. Y cuándo los patrulleros de la Policía y oficiales de control, conversan animadamente en las esquinas, como si estuvieran viendo un entretenido partido de fútbol y no protagonizando un caótico espectáculo de desorden e indiferencia.

En noviembre, me encontré con la profesional pereirana Esperanza Hurtado, experta en temas del Espacio Público y a quien la Universidad Católica Popular de Risaralda trajo desde Bogotá para asesorar el plan de Manejo integral de las ventas informales. La destacada consultora me expresó la frustración, amargura y tristeza por lo que llamó “la forma irresponsable y politiquera” como el gobierno municipal ha manejado el tema del espacio público, en los últimos tres años.

Uno siente que, con gran habilidad, el alcalde Londoño contrató a la UCPR para que le hiciera frente al proceso de reorganización de ventas informales y fuera la academia la que asumiera el desgaste de un tema complejo y en donde convergen muchos intereses; mientras que la administración se blindaba y podía actuar con cierta tranquilidad, incluso, entregando permisos para puestos callejeros en varios sitios de la ciudad, como lo ocurrido a lo largo de la Avenida 30 de Agosto.

A los cuestionamientos ciudadanos y a los editorialistas de prensa que comentan sobre el desgobierno, el deterioro del centro, la proliferación de ventas informales, el desaseo, y la imposibilidad de los peatones de utilizar los andenes; el señor alcalde, con una lógica equivocada, asegura que “si el centro se estuviera muriendo, no estarían llegando grandes superficies e inversiones cuantiosas como las efectuadas por Flamingo y Superinter”.

Lo que se le olvida al mandatario es que dichas inversiones se sustentan en la trayectoria de Pereira como plaza comercial; en su estratégica ubicación y en que, a pesar del 19,6% de desempleo, todavía circula bastante dinero, tanto legal como ilegal, en los circuitos de consumo.

Ni Flamingo, ni Superinter, ni Parque Arboleda, ni el Grupo Éxito tomaron sus decisiones de inversión pensando en la brillantez de nuestros gobernantes, porque de lo contrario, se hubieran ido para otra parte.

Estudio, luego existo…

Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 9 de diciembre/10

Una encuesta elaborada por el Grupo de Investigaciones de la Universidad Libre, seccional Pereira, reveló que el 46% de los estudiantes universitarios de nuestra ciudad tienen como meta inmediata irse a otro país. Las cifras, además de dramáticas, son desesperanzadoras. En el caso de Risaralda, un poco menos del 40% de los estudiantes que cada año terminan su bachillerato, pueden continuar sus estudios profesionales.

En general, el panorama de la educación, a pesar de la ampliación de coberturas, sigue siendo desalentador, en primaria y secundaria, con brechas cada vez mayores entre educación pública y privada; urbana y rural y en rendimiento de niños y niñas.

Los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, PISA 2009 presentados esta semana en París por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, sacuden a Colombia, que aparece dentro de los países con resultados más bajos.

PISA evaluó las competencias de lectura, matemáticas y ciencias de estudiantes de 15 años de 65 países. Según el informe “Los resultados en lectura indican que el 47% de los estudiantes de Colombia se encuentra por debajo del nivel mínimo aceptable. Es decir, estos jóvenes reconocen las ideas principales de los textos, establecen algunas relaciones y hacen interpretaciones sencillas, pero tienen dificultades para comprender textos complejos e información implícita, para comparar y contrastar ideas y asumir una posición crítica y argumentada sobre las mismas”.

De acuerdo con los pedagogos: “Un buen nivel de lectura es la base no sólo para que los estudiantes logren mejores aprendizajes en áreas como matemáticas y ciencias sino también para que desarrollen un pensamiento crítico y autónomo para participar activa y constructivamente en la sociedad. No alcanzarlo pone en riesgo sus posibilidades de culminar sus estudios e insertarse exitosamente en la vida social, cultural y productiva”.

Y aunque podría responsabilizarse a la pobreza de los bajos resultados, el informe, divulgado en Colombia por el ICFES, señala que “Sólo el 17% se explica por las condiciones socioeconómicas de las familias. La escuela incide de manera significativa: docentes de alta calidad y con altas expectativas sobre los logros de sus estudiantes, un buen clima escolar, recursos suficientes para el trabajo pedagógico, además de la educación inicial, son factores asociados a resultados más altos. En cambio, la repetición de grados tiene un impacto negativo sobre los logros”.

Y algo está pasando alrededor del género: “Aunque en todos los países se observan diferencias, en Colombia las distancias son mayores. Los hombres aventajan a las mujeres en matemáticas (32 puntos más) y en ciencias (21 puntos más). En lectura ellas los superan.”

Y si estos resultados son después de la “Revolución Educativa” del anterior gobierno, queda claro que el tema educativo no se soluciona solo con locomotoras, sino con un tren de alta velocidad, que valore y prepare a nuestro talento humano, para que su proyecto de vida no sea irse de Colombia apenas pueda.