miércoles, 7 de marzo de 2012

60 días de actitud y voluntad

Por Juan Antonio Ruiz Romero, marzo 1 de 2012

En los primeros dos meses de gestión, el alcalde de Pereira Enrique Vásquez Zuleta está demostrando talante, independencia y capacidad para tomar decisiones, incluso aquellas que pisen callos entre sus copartidarios o su antecesor.

Según se lo ha confesado a algunas personas cercanas, Vásquez quiere aprovechar la oportunidad política que tiene para convertirse en un mandatario, no solo recordado, sino admirado por los ciudadanos.

A diferencia de lo ocurrido en el cuatrienio anterior, las quejas de los gremios sobre clientelismo y la excluyente contratación en Aguas y Aguas y la dramática situación financiera de la ESE Salud Pereira, fueron enfrentadas con verticalidad, sin adornos ni excusas, tomando el toro por los cuernos.

A pesar de las restricciones de tiempo y de que puede estar en la mañana en Bogotá; en la tarde, con directivos, docentes, padres de familia y estudiantes de un colegio; más tarde, en una de las mesas del Plan de Desarrollo y en la noche, reunido con la junta de acción comunal de un corregimiento; Vásquez Zuleta ensanchó la agenda para presidir las juntas directivas de las empresas de servicios domiciliarios, enterarse de primera mano de lo que allí ocurre y explicar lo que espera de cada negocio.

Sin temores, el alcalde reconoce que no se las sabe todas, sabe escuchar a los dirigentes gremiales y empresariales, se ha rodeado de profesionales competentes como Carlos Arturo Caro; Juan David González; Adriana Vallejo, Beatriz Ramírez, Jorge Iván Arango o Diego Barragán, y asesores de la talla de Gabriel Jaime Vallejo, Hernán Roberto Meneses y Jhon Jairo Velásquez.

Además, Vásquez cuenta con una persona comprometida y voluntariosa en la Secretaría de Gobierno como Juan Carlos Valencia, a quien le tocó guerrear con uno de los despachos más complicados, por la gran cantidad de temas que maneja: espacio público, contaminación auditiva; explotación sexual infantil; habitantes de la calle, control físico, invasiones, expendios de droga, inseguridad, gestión del riesgo; pero además por la permisividad y la falta de autoridad de la pasada administración.

Como hasta ahora están comenzando, esperemos que el gobierno municipal logre un buen engranaje y que las acciones efectuadas durante los primeros 60 días sean solo un anticipo del esfuerzo institucional “Por una Pereira Mejor”.

Decían los abuelos que “desde el desayuno se sabe cómo va a ser el almuerzo” y por ahora, el alcalde Vásquez y su equipo empezaron el año con buenas calificaciones. Ojalá les duren las ganas, el impulso y la gasolina.

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