Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 14 de enero de 2010
El castellano ha tomado (a través del francés) la palabra sánscrita avatar (pluralizada como en español: “avatares”) con el significado de ‘fases‘, ‘vicisitudes’ o ‘cambios’.
Comienza un nuevo día en Pandora. Los destellos matinales resaltan los colores de los esbeltos habitantes azules y la diversa flora rosada de este inigualable sitio, una de las lunas del planeta Polythemis.
En todas partes del Universo, se sabe de la biodiversidad prodigiosa de Pandora y de cómo los Na`vi viven en total comunión con su ecosistema. Sin embargo los riesgos existen.
Debajo del Árbol Madre de la Constitución del 91, se encuentra escondida una gigantesca veta del magnético elemento: “unobtainium reeleccionarium”. La existencia de dicha sustancia ha llevado a una empresa a crear un proyecto de explotación de dichos recursos, con el fin de seguir detentando el poder, la burocracia, la contratación, en pocas palabras, lo que ahora se conoce como la “meritocracia”.
La empresa para adueñarse del poderoso elemento cuenta con un director ideológico: José Obdulio Selfridge y por el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos Quaritch en lo militar, quienes quieren poner en jaque al Clan de los Omaticaya, defensores a ultranza del espíritu democrático de los constituyentes, que reposa en el Árbol de las Almas y que esa sagrado para los Na`vi.
Incluso, dentro de las tropas de la corporación reeleccionista, se propone al “coronel” Santos Quaritch para que asuma el control del operativo, en caso de que se frustre la llegada del General AUV.
El gran problema para los reeleccionistas corporativos, en donde hay humanoides de todos los colores y vínculos, es que la atmósfera de Pandora es “tóxica para los anti demócratas y para quienes desean cambiar la Constitución para sus fines personales”.
Por ello, lanzaron una nave nodriza, piloteada por Alej Andro Ordonez, quién lanzó las primeras bombas contra el Árbol Madre, al considerar que “los vicios de forma que tuvo el Referendo reeleccionista no deben tenerse en cuenta porque el proyecto es de iniciativa popular”.
De inmediato, Mo’at, la líder espiritual de los Na`vi, consideró que “en cualquier Estado social de Derecho -así sea en películas de ciencia ficción- la democracia tiene reglas y la voluntad del pueblo tiene límites”.
En la película de “Avatar”, los habitantes de Pandora logran rechazar el ataque contra su mundo y sus instituciones. Aquí, seguimos creyendo que eso solo sucede en la fantasía.
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