miércoles, 19 de agosto de 2009

Pereira, ciudad embriagadora

Por Juan Antonio Ruiz Romero

A la recordada descripción del maestro Luis Carlos González de Pereira como ciudad “querendona, trasnochadora y morena”, tendremos ahora que agregarle un nuevo ingrediente: embriagadora.

Por lo menos es lo que concluye cualquier ciudadano al ver como en los pasados festejos aniversarios, la administración municipal hipotecó su autonomía, su soberanía y su autodeterminación a la cervecería Bavaria y a las industrias licoreras de Antioquia y Valle, como si fueran militares y contratistas gringos.

No de otra manera se explica uno que se permitiera, de una manera ilimitada y sin control, la colocación, en las principales avenidas de la ciudad, de publicidad de la cervecera surafricana, propiedad de SABMiller. Y lo peor, es que se sienta un muy mal precedente en la antesala de la próxima campaña política, en donde los candidatos van a querer utilizar, de la misma manera que Bavaria, los postes y luminarias para instalar sus pendones y elementos promocionales.

Pero eso no fue todo. Debido a que ya se había negociado el tablado principal de la Plaza Cívica con Aguardiente Blanco del Valle, se le entregó a Bavaria el tablado principal del parque Guadalupe Zapata de Cuba y se tomó la arbitraria decisión de autorizar dos “carpas” adicionales para la venta de cerveza en zona residencial; una, al lado del puente que comunica a Ciudad Victoria con la Circunvalar y la otra, en el sector de La Rebeca, sin consultar siquiera con los vecinos, que tuvieron una semana inolvidable: por el ruido y la amplificación musical hasta las 2 de la mañana.

Sin embargo, más allá de los acuerdos leoninos con los distribuidores de licores y cerveza, lo que llama la atención es la total permisividad de las autoridades con el expendio y consumo de bebidas embriagantes por parte de menores de edad, en total contravía con la ley 124 de 1994. En el sector de la Plaza Cívica, en los centros comerciales aledaños, por la Avenida Circunvalar y en el sector de Cuba fue habitual el desfile de jóvenes y adolescentes con botellas plásticas de un litro de Póker, quienes aprovecharon el Festival de la cerveza, a precio de oportunidades, autorizado por la alcaldía municipal.

Y eso que dizque tenemos el compromiso del señor alcalde y su administración de aprobar un proyecto de acuerdo, que ya está redactado, por medio del cual se adopta una Política pública de Protección a la Infancia y la Adolescencia de la ciudad de Pereira.

Cuenta la revista Cambio que la Fábrica de Licores de Antioquia vendió 35 mil millones de pesos durante la reciente Feria de las Flores en Medellín. Me embriaga la duda de saber cuáles fueron las cifras de ventas de los patrocinadores de las Fiestas de Pereira, porque no es justo ni responsable, que mientras ellos se llenan los bolsillos, a la ciudad sólo le queden de recuerdo botellas vacías, ciudadanos tambaleantes, un tufo de desilusión y la resaca de la complacencia gubernamental con el que pone la plata y las condiciones.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Las ferias de mi pueblo

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Hace algunas calendas, para darles la bienvenida a los muchachos que se convertían en hombres se les regalaban pantalones largos. Lo mismo pasaba con las jovencitas, que al asumir una nueva fase en sus vidas, dejaban de usar medias tobilleras y las cambiaban por medias largas.

Hay contradicciones tan profundas en el día a día de Pereira, que nos preguntamos si hoy somos como esos muchachitos de pantalón corto, que quieren ser grandes; o como esos jóvenes altos, inmensos de cuerpo y físico, pero con comportamientos inmaduros.

Cuándo usted recorre las calles, con pocas cuadras de diferencia, se encuentra con los contrastes de la ciudad dinámica, pujante, desarrollada -a las buenas o a las malas-, y, a la vez, con particularidades y costumbres de una cultura campesina, sobre la cual se cimentan sus 146 años de historia.

Hay barrios de la ciudadela Cuba que se parecen más a pueblos como Marsella o Santuario que a sectores de una ciudad. Y aunque, en primera instancia, uno podría concluir que somos un pueblo entusiasta con ínfulas de ciudad; la verdad, es que, como no hemos construido un proyecto colectivo e incluyente, tenemos pequeñas ciudades, territorios sueltos, pequeños enclaves, en donde cada quien trata de sobrevivir como pueda, en forma legal o ilegal.

Una prueba de esos son Tokio y El Remanso en donde residen los desplazados y los reubicados que ocupaban zonas de alto riesgo; El Plumón y San Nicolás con las comunidades negras; Berlín y Corocito con las bodegas de reciclaje y habitantes de la calle; los alrededores de la Avenida del Ferrocarril entre 9 y 10 que se parecen más a la zona de tolerancia de cualquier poblado, que a uno de los accesos principales de la Ciudad sin puertas.

Y de pronto, el caminante se encuentra con decisiones de ciudad grande que monta una estructura cubierta, con unidades sanitarias, para atender a los asistentes a los festejos aniversarios. Pero poco después, aparece la ciudad de pantalón corto y decisiones acomodadas e inmaduras, que otorga permiso para instalar unos improvisados y mal presentados puestos “para venta de artesanías”, en el Centro Cultural Lucy Tejada y en el parque de Banderas.

Esa Pereira, “gentil y bella llegada apenas su juventud”, se muestra infantil y de medias tobilleras, cuando usted ve al costado de uno de los más modernos centros comerciales, en donde invirtieron 40 mil millones de pesos, ventas de cebolla larga, tomates y habichuelas en la vía pública.

Algunos dirán que es un tema de estética y de buen gusto. Pero es que eso también se aprende. Lo tradicional, lo autóctono, lo propio se puede ofertar al ciudadano y al turista en un ambiente ordenado, limpio, sin contaminación auditiva.

Por lo pronto, bienvenidos a las fiestas del pueblito. Un pueblito del tamaño de sus dirigentes.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Vivir, vivir y vivir…

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Durante los siete años de mandato uribista, los colombianos hemos escuchado, en muchas formas y presentaciones, que la razón de ser del señor presidente se reduce a un estribillo de campaña: “Trabajar, trabajar y trabajar”. Quizás por ello, una elección no fue suficiente, ni dos tampoco y, a pesar de sus encrucijadas, quiere una tercera.

Mientras el mandatario justifica en el trabajo su existencia, hay otros colombianos que, por falta de un empleo, se dedican a duras penas a “sobrevivir, sobrevivir y sobrevivir”.

Yo sinceramente creo que -como decía Aristóteles- hay que optar por el equilibrio entre dos extremos viciosos, lo que denomina “el justo medio".

Así como no tiene sentido que los sueños, las expectativas, los esfuerzos y la lucha de una persona giren alrededor del trabajo, tampoco es aceptable que usted no pueda vivir, por estar pensando en subsistir.

Con su desenfado tradicional, el músico John Lennon aseguraba que “la vida es aquello que te va sucediendo, mientras te empeñas en hacer otros planes”.

Sin dudas, en algún momento, a todos se nos acaban las excusas que no dejan vivir plenamente. Nos preocupa demasiado la estabilidad económica, porque permanecemos endeudados a 36, 48 o 60 meses, y gastamos más de lo que tenemos.

Condicionamos la vida a los ingresos que recibamos. Sin embargo, dejamos a un lado, los abrazos, los besos, las miradas, las caricias y las sonrisas que pueden llenarnos el alma del combustible afectivo, que nos estimula en la batalla de cada día.

Casi siempre estamos de afán, a las carreras, porque vamos a una cita, nos cierran el banco o “tengo un negocio pendiente”. Y si usted se para en la calle a conversar con un amigo, a reírse un rato o a tomarse un café, es un desocupado, “está matando tiempo” o es empleado público.

Cuántas personas y cuántas parejas dedican todos sus esfuerzos y se sacrifican durante varias décadas por “sacar adelante” a los hijos y, de pronto, se dan cuenta que ellos ya emprendieron su camino y, a estos, la vida les quedó vacía y sin razones.

Nos angustia profundamente qué va a ser de nosotros en el futuro, “cuándo estemos viejos” y se nos olvida disfrutar con intensidad el presente, que es lo único realmente cierto.

Dejamos ciertas decisiones, gustos y placeres, para más adelante, cuándo quizás ya no tengamos capacidad física y la disposición de disfrutarlos. O, caemos en los extremos, de tomarnos “todos los tragos” en una noche, así quedemos con “guayabo terciario”.

El justo medio debería servirnos para vivir: con intensidad y responsabilidad; con amoroso desprendimiento; con vocación de goce y alegría irrenunciable.

Ahí si, estaremos construyendo una verdadera hoja de vida porque como lo dijo el célebre filósofo Will Smith, en su papel de “Hitch”: "La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".

domingo, 2 de agosto de 2009

En busca de respuestas divinas

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Estimado señor Dios:

He querido escribirte, para que con tu sapiencia suma de Dios soberano, me ayudes a entender algunos hechos que le suceden a nuestra pobre humanidad, agobiada y doliente, y para los cuales, como simple ciudadano y periodista, no encuentro una satisfacción explicatoria, mejor dicho, una explicación satisfactoria.

Aunque nos han dicho que tú estás en todas partes, a veces me pregunto ¿cómo haces para repartirte entre las misas y las Jornadas de Oración que organiza el señor Gobernador Víctor Manuel Tamayo, las Cruzadas de Sanidad y Milagros del pastor Portela y todos los cultos y celebraciones de las denominadas iglesias de garaje?

Y ya que estamos en confianza, cuéntame, si es verdad que Víctor Manuel quiere ser el sucesor de Benedicto XVI, porqué la verdad está tan preocupado por las cosas del espíritu, que pareciera que los contratos, burocracia y demás temas menores de la administración, los manejaran el partido conservador, Octavio Carmona y el ex senador Merheg, mientras nuestro mandatario está en meditación, alabanza y penitencia.

Discúlpame la imprudencia y la intromisión en esas decisiones celestiales, pero tú sabes que sería la primera vez que Santa Rosa de Cabal tendría Papa y cómo siempre le han dicho a ese municipio que es “El Vaticano del conservatismo en Colombia” deberían ir haciendo los preparativos. Además, me imagino, que en ese caso, el padre Valencia quedaría como Secretario de Estado de la Santa Sede, para que, ahora sí, pueda mostrar en ese cargo todas sus habilidades y olfato político.

Señor Dios: Tú, que eres omnipotente, también debes saber, a qué sitio se llevan los diezmos y donaciones que recogen en la iglesia de Portela y que son trasladados en camiones blindados de la transportadora de valores Brinks? Ya sé que son preguntas mundanas y terrenales, pero uno no pensaría que la limpieza del alma y los milagros, si vienen de ti, tuvieran un precio, como si fueran una lista de supermercado de nosotros los mortales. Además, aquí entre nos, esa Misión de Restauración debe ser muy rentable para construir un complejo de Avivamiento a las Naciones de 2 mil millones de pesos, con estudios de radio y televisión incluidos.

También, con profundo respeto, quisiera preguntarte si por alguna instrucción tuya, aún no ampliamente divulgada, hemos vuelto a la época de la Santa Inquisición, con hoguera incluida, en vivo y en directo. Me explico. Usando tu sacratísimo y respetable nombre, una cadena radial, que se hace llamar de la paz, transmite durante todo el año mensajes venenosos, de resentimiento y envidia y luego, por obra y gracia del Espíritu Santo, ese sí, un milagro en mayúscula, aparece en tono conciliador, enarbolando una agenda de 24 horas de noticias positivas. Por favor, dime si es cierto, señor, ¿qué el que peca y reza, empata?

Protégenos señor, de las verdades absolutas, los peligrosos extremismos ideológicos, de los gobernantes convertidos en líderes religiosos; de los líderes religiosos deslumbrados por los poderes terrenales y de quienes ametrallan con palabras y proclamas guerreristas a una agónica y desplumada paloma, que les sirve de mascota. Amén.

sábado, 25 de julio de 2009

Invasión de Sentimientos

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Cuándo el sábado 25 de julio de 2009, comience a sonar la música en el Centro de Convenciones de West Palm Beach, Florida, (EE.UU.) en el escenario no solo estará la “Invasión Reggaetón”.

Al lado de Zion y Lennox; de Jowel y Randy, estarán otros dos dúos, quizás menos conocidos, pero capaces de construir realidades y de mover montañas. Son los duetos de Josh y Juan y de Silvia y Clara.

Josh Llanos y Juan David Santamaría fueron hermanos. No importa que uno naciera en Colombia y el otro fuera hijo de puertorriqueños. No importa que sus apellidos fueran distintos. La amistad, la vida y la juventud los unieron y juntos compartieron los momentos más importantes. Desde su encuentro en el colegio de secundaria de Palm Beach Gardens, ambos se volvieron inseparables y trazaron sus metas profesionales alrededor de la música y de la industria del entretenimiento.

Cuándo ellos se fueron, surgió un valeroso y fortalecido dueto: Silvia Canales y Clara Santamaría, quienes, a pesar del dolor, asumieron el reto de concretar el sueño empresarial de Josh y Juan, de ser “Nitefinders”: buscadores de la noche, para llenarla de ritmo, sabor y alegría.

Con la capacidad administrativa innata de las mujeres, un poco de la intuición de madres y un empeño, a prueba de todo, Silvia y Clara pusieron en marcha un engranaje de más de un centenar de personas, a las que contagiaron de su arranque y entusiasmo.

Aunque no son empresarias de espectáculos, lograron lo que nadie había conseguido: llevar a West Palm Beach a grandes figuras de la música latina, como tributo a Josh y a Juan, los buscadores de la noche.

Por eso, cuándo, a las 8 de la noche, se apaguen las luces y a través de los altavoces del Centro de Convenciones se anuncie el inicio de la Invasión Reggaetón, sobre el escenario, además de los artistas, coros y canciones éxito, habrá una explosión de amor, una invasión de sentimientos y la sensación de que los sueños siempre se pueden lograr.

Livianitos y desconectados

Por Juan Antonio Ruiz Romero

En febrero pasado, durante su permanencia en Pereira, el director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo advirtió, en una charla privada, que, en su mayoría, la dirigencia risaraldense era bastante liviana. Se refería a esa dificultad inmensa de pensar en grande, de asociarse, de trascender las rivalidades personales, de buscar propósitos colectivos.

Las cifras de desempleo y la compleja situación económica regional sirvieron, en su momento, para que el alcalde de Pereira Israel Londoño asumiera el liderazgo de movilizar al sector gremial y empresarial, los congresistas, las universidades, las administraciones públicas, en la elaboración de un documento, que permitiera visualizar salidas a corto, mediano y largo plazo.

Sin embargo, no fue suficiente. La presentación de dicha propuesta al presidente Uribe fue un auténtico caos. Un par de días antes, el gobernador Tamayo, pidió que incluyeran la cadena forestal “que es muy promisoria”, desconociendo que los cultivos de árboles requieren entre 10 y 20 años para madurar. La senadora María Isabel Mejía, quién acababa de llegar de Europa y desconocía el esfuerzo previo para la elaboración del documento, pedía 20 mil millones para el Parque de Flora y Fauna, como si estuviera en una subasta y diciéndole al presidente “que no fuera malito”. La senadora Cifuentes peleando, casi sola, por los recursos para la renovación del centro y la reorganización del espacio público de Pereira.

El denominado “Consultorio Empresarial” se volvió otro Consejo Comunitario, en el cual, al final, cada uno siguió pidiendo lo suyo, no lo de todos. Y, luego, nos quejamos de que en Caldas hayan aprobado documento Conpes con nombre propio, que autoricen vigencias futuras por 105 mil millones de pesos para el Aeropuerto de Palestina, que lo declaren proyecto estratégico nacional y que el gobierno central diga que carece de los 44 mil millones que necesita Matecaña.

Son tal livianitos nuestros voceros políticos, que le tocó al presidente de la ANDI, Luis Carlos Villegas, ese sí, literalmente, un peso pesado, convertirse en relator, facilitador y componedor del acta y de los compromisos del gobierno.

Pero además de livianitos, los funcionarios del departamento y nuestros municipios están tan desconectados, como los famosos conciertos del canal MTV. La promocionada “Llave de oro” de Israel y Víctor Manuel se trabó en la cerradura de la política menuda, en los mercados sociales que cada uno reparte por su lado y en los compromisos burocráticos y contractuales con sus aliados.

En una versión corregida y aumentada del Instituto de Lenguas Extranjeras; en el municipio de Pereira, en temas como el Fondo Pensional; la movilidad; el espacio público, el alcalde habla castizo; el gerente de la Promotora en rumano; el secretario de Hacienda en croata; el gerente del Área Metropolitana en suahili y el secretario de Gobierno en jerga parcera: ¿Qué hubo, papito? Y eso que todos son del Partido de La U. Lo que pasa es que están pensando más en la próxima campaña, que en el día y día de la ciudad.

Razón tenía, el general Naranjo.

miércoles, 15 de julio de 2009

El guardián de las vírgenes

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Por aquellas vueltas del destino y quizás un poco cansados de hablar de la reelección, las cifras de desempleo, la desaceleración de la economía y las salvaguardas cambiarias de Ecuador, durante la última semana las noticias con mayor despliegue mediático han sido la cacería de hipopótamos por el Magdalena Medio, avalada por el Ministerio de Ambiente, y la “pelotera” que se armó con la Corporación Pro Reinados alrededor de la designación de la candidata de Risaralda al Concurso de Cartagena.

En cualquier país del mundo, el Ministro de Ambiente no solo habría sido removido, sino lanzado al agua, con los propios hipopótamos. Aquí, por aquello de la “seguridad democrática”, se autoriza el tiro al blanco y además los soldados se toman foto con el trofeo de caza.

La otra noticia parece del Medioevo. Un caballero feudal, que en nombre de los más altos intereses (¿de quién, o de quiénes?) se convierte en el guardián de la moral, la decencia y las buenas costumbres.

El caballero de marras, quién aparece como representante de la empresa unipersonal Corporación pro Reinados de Risaralda, recibió el favor del Rey Raimundo El Heroico, para buscar, escoger, vetar, recomponer, hacer y deshacer, y garantizar el envío a los festejos novembrinos de una joven Dulcinea del villorio risaraldense.

En su cacería, ya no de hipopótamos, sino de bellas aspirantes, en edad de merecer la designación, el osado caballero el feudo de Pueblo Rico, emprendió, como sus antepasados de los Siglos XI y XIII, una nueva cruzada en contra de las herejes que se atreven a tener novio, viajar con él y “quién sabe que cosas más”.

El nuevo paladín de la virginidad risaraldense se opuso a que la encantadora Violette llegara con su belleza fresca e independiente a la ciudad amurallada. Aunque en la época del Medioevo no había Facebook, al lado de “Un millón de voces contra las Farc” y las fotos de Liliana Ibarra con Johnny Rivera, aparece un nuevo grupo denominado “Queremos que Violette Struvay sea la señorita Risaralda 2009-2010”.

Ante tal situación de desazón colectiva y la protesta generalizada contra la institución monárquica de la comarca, el Príncipe Víctor Manuel-que es un verdadero príncipe de la política- con gran olfato e inteligencia, evitó firmar un decreto que le había llevado el caballero feudal para oficializar sus vetos y demostrar su poderío.

“No comparto que se asuman posturas para sacar del camino a una niña determinada, creo que debe hacerse con más respeto para poder procurar que Risaralda quede bien representada”, dijo el noble señor provincial.

Ante tal desautorización principesca, el encuadrado caballero deberá recoger sus bártulos reales y dirigir hacia otros destinos su cruzada moralizadora. Quizás podría encargarse de cuidar, las bellísimas estatuas virginales que decoran con su señorío y significación algunos templos. O, simplemente, irse a cazar o a fotografiar hipopótamos.