Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 16 de febrero de 2012
“Si alguna cosa está democráticamente distribuida en la sociedad contemporánea es el analfabetismo afectivo”, decía a mediados de la década de los noventa, el siquiatra Luis Carlos Restrepo, quien convocaba a una "insurgencia civil" por la ternura para enfrentar la violencia cotidiana.
Eran los años felices en que su libro “El Derecho a la Ternura” fue uno de los más vendidos en el país, en donde fue reeditado 13 veces, además de ser vendido en México y España y traducido al portugués y al italiano.
¿En qué momento ese hombre de alma blanca y sonrisa limpia que lideró en 1997, el Mandato Nacional por la Paz que logró 10 millones de votos ciudadanos para obligar a buscar una salida al conflicto armado, terminó prófugo de la justicia y convocando a una insurgencia civil, no contra la violencia, sino contra la reelección de Santos?
Tal vez revisando entre la gran cantidad de libros escritos por Luis Carlos Restrepo podemos entender lo que pasó en su vida de médico, filósofo y ensayista, que hoy dispara por internet pronunciamientos políticos desde la clandestinidad.
Quizás, Restrepo al incursionar en política y asumir como Comisionado de Paz el proceso de desmovilización de los paramilitares inició el “Viaje al Fondo del Mal”, alcanzó a llegar “Más allá del terror” y en los meses recientes, perseguido por la falsa entrega de armas del frente Cacica Gaitana, cayó en “La Trampa de la Razón” y prefirió huir del país, antes de responder por sus actos como hombre público.
Sin duda, una dicotomía inmensa: “Libertad y Locura” y una tendencia cada vez más peligrosa en la tradición democrática de Colombia: funcionarios que tuvieron cargos de mando, una gran representatividad social, protección como dignatarios, carros blindados y recursos estatales generosos; de repente, cuando salen del gobierno, se declaran perseguidos políticos, víctimas del mismo sistema al cual sirvieron y tratan de desviar las faltas y errores jurídicos, con argumentos políticos.
Lo más grave es que un ex presidente, que juró respetar la Constitución, las leyes y la independencia de los poderes, sea el que está detrás de la petición de asilo político en Panamá de la ex directora del DAS María del Pilar Hurtado, procesada por las “chuzadas telefónicas”; detrás de la sugerencia a Restrepo de que se fuera del país porque iban a dictarle medida de aseguramiento y detrás de las maniobras para desacreditar a los fiscales y a las Cortes, en caso de que investiguen a cualquiera de los funcionarios del pasado gobierno.
Desde la incómoda clandestinidad estrato 6, Luis Carlos Restrepo estará maldiciendo el día en que cambió el analfabetismo afectivo por el analfabetismo político y aceptó dejar a un lado sus estudios sobre la ternura, la ética del amor, la ecología humana y la paz, para subirse en el globo uribista, que lo llevó muy alto, pero hoy se desinfla irremediablemente y lo lleva en caída libre, sin una tierna colchoneta a la vista.
martes, 21 de febrero de 2012
Una posibilidad Milagrosa
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 9 de febrero de 2012
Aunque por estos lares, el único que habla con frecuencia de milagros es el pastor Pablo Portela, que los convirtió en fuente de vida, ya va siendo hora que nuestra dirigencia política se encomiende al panteón de los dioses y al santoral (incluyendo al presidente) para ver quién logra el “milagro” de construir el Plan de vivienda para las familias afectadas por las inundaciones del río Cauca en La Virginia.
Después de cuatro años de anuncios, inundaciones, pujas en la negociación del predio, albergues temporales, formulación del proyecto, desbordamiento del río, diferencias políticas y más inundaciones, ahora resulta que el predio adquirido a la ex senadora Maria Isabel Mejía por 4 mil millones de pesos no cumple con los requisitos técnicos y debería rellenarse 70 centímetros más para protegerlo del río. Esa nivelación del terreno costaría alrededor de 6 mil millones de pesos y fue lo que hizo estallar en cólera al gobernador Botero, quién se niega a destinar esa cifra para un lleno, cuando hay tantas y tan apremiantes necesidades en La Virginia y los demás municipios.
El problema es que volvemos al punto de inicio. La Virginia ha sido en realidad una finca: Balsillas, propiedad de la excongresista Mejía Marulanda, rodeada por cientos de casas que crecieron en forma desordenada, en los pocos terrenos disponibles, incluyendo zonas de inundación del río. Hoy, sus posibilidades de expansión urbana para desarrollar vivienda son mínimas. Depende de la finca en marras o del predio Miralindo, en poder de la Dirección Nacional de Estupefacientes y el cual se encuentra en proceso de extinción de dominio.
Creo que ha llegado el momento de las grandes decisiones y la oportunidad de que la ex gobernadora Maria Isabel Mejía pase a la historia, siguiendo el ejemplo de grandes personalidades de la vida nacional.
Si Fernando Botero pudo donar sus esculturas y cuadros al Museo de Antioquia y su colección privada de cuadros de grandes artistas al Museo Botero; si el exministro pereirano Bernardo Ramírez donó su biblioteca personal al Área Cultural del Banco de la República de su ciudad natal; si Julio Mario Santodomingo le regaló un Centro Cultural a Bogotá y 24 mil millones de pesos para becas a la Universidad de los Andes; si Luis Carlos Sarmiento financió 400 apartamentos en Usme para los afectados por el invierno, creo que ha llegado el momento de ver como una de las más emblemáticas figuras de la política del departamento en los últimos 40 años entrega, en donación, los predios que se requieren para el Plan de Vivienda de La Virginia.
Al fin y al cabo, la doctora María Isabel está pensionada por el Congreso y nadie duda de su estabilidad económica. Es soltera y sin hijos, lo que le permite tomar una decisión libre, sin comprometer el patrimonio familiar. De otra parte, su hermana Victoriana, la brillante embajadora en Alemania y hoy en Suecia, no creo que dependa de Balsillas para poder vivir.
Propongo que de concretarse la donación del lote, el proyecto de vivienda de La Virginia lleve el nombre de una de las más ilustres hijas de Risaralda y quién, puedo asegurar, nunca sería olvidada, por aquellos damnificados que cada tres meses tienen que salir corriendo de sus casas porque se les metió el agua del Rio Cauca.
¡Doctora Maria Isabel: Usted tiene la palabra!
Aunque por estos lares, el único que habla con frecuencia de milagros es el pastor Pablo Portela, que los convirtió en fuente de vida, ya va siendo hora que nuestra dirigencia política se encomiende al panteón de los dioses y al santoral (incluyendo al presidente) para ver quién logra el “milagro” de construir el Plan de vivienda para las familias afectadas por las inundaciones del río Cauca en La Virginia.
Después de cuatro años de anuncios, inundaciones, pujas en la negociación del predio, albergues temporales, formulación del proyecto, desbordamiento del río, diferencias políticas y más inundaciones, ahora resulta que el predio adquirido a la ex senadora Maria Isabel Mejía por 4 mil millones de pesos no cumple con los requisitos técnicos y debería rellenarse 70 centímetros más para protegerlo del río. Esa nivelación del terreno costaría alrededor de 6 mil millones de pesos y fue lo que hizo estallar en cólera al gobernador Botero, quién se niega a destinar esa cifra para un lleno, cuando hay tantas y tan apremiantes necesidades en La Virginia y los demás municipios.
El problema es que volvemos al punto de inicio. La Virginia ha sido en realidad una finca: Balsillas, propiedad de la excongresista Mejía Marulanda, rodeada por cientos de casas que crecieron en forma desordenada, en los pocos terrenos disponibles, incluyendo zonas de inundación del río. Hoy, sus posibilidades de expansión urbana para desarrollar vivienda son mínimas. Depende de la finca en marras o del predio Miralindo, en poder de la Dirección Nacional de Estupefacientes y el cual se encuentra en proceso de extinción de dominio.
Creo que ha llegado el momento de las grandes decisiones y la oportunidad de que la ex gobernadora Maria Isabel Mejía pase a la historia, siguiendo el ejemplo de grandes personalidades de la vida nacional.
Si Fernando Botero pudo donar sus esculturas y cuadros al Museo de Antioquia y su colección privada de cuadros de grandes artistas al Museo Botero; si el exministro pereirano Bernardo Ramírez donó su biblioteca personal al Área Cultural del Banco de la República de su ciudad natal; si Julio Mario Santodomingo le regaló un Centro Cultural a Bogotá y 24 mil millones de pesos para becas a la Universidad de los Andes; si Luis Carlos Sarmiento financió 400 apartamentos en Usme para los afectados por el invierno, creo que ha llegado el momento de ver como una de las más emblemáticas figuras de la política del departamento en los últimos 40 años entrega, en donación, los predios que se requieren para el Plan de Vivienda de La Virginia.
Al fin y al cabo, la doctora María Isabel está pensionada por el Congreso y nadie duda de su estabilidad económica. Es soltera y sin hijos, lo que le permite tomar una decisión libre, sin comprometer el patrimonio familiar. De otra parte, su hermana Victoriana, la brillante embajadora en Alemania y hoy en Suecia, no creo que dependa de Balsillas para poder vivir.
Propongo que de concretarse la donación del lote, el proyecto de vivienda de La Virginia lleve el nombre de una de las más ilustres hijas de Risaralda y quién, puedo asegurar, nunca sería olvidada, por aquellos damnificados que cada tres meses tienen que salir corriendo de sus casas porque se les metió el agua del Rio Cauca.
¡Doctora Maria Isabel: Usted tiene la palabra!
Empezó la puja de poderes
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 2 de febrero de 2012
Con la presentación ante la junta directiva de la Cámara de Comercio de Pereira de los seis candidatos preseleccionados por la firma cazatalentos, entra en su fase final el proceso de escogencia del nuevo presidente (a) ejecutivo (a) de la entidad gremial.
Si bien se ha buscado rodear de total transparencia la selección del sucesor de Eric Duport, la verdad es que la campaña de varios de los finalistas empezó hace varios días. Quizás porque algunos candidatos pensaban que iban a quedar entre los seis, quizás porque, en estos años de avanzado espionaje industrial, a la firma contratada Top Management, alguien se le infiltró y obtuvo el listado anticipado.
Primero quisiera mencionar a dos de las personas que quedaron por fuera del proceso y para quienes, sin duda, por sus brillantes trayectorias y hojas de vida, se les abren otras perspectivas profesionales. Me refiero a la ex secretaria de Planeación municipal y consultora Adriana Vallejo de la Pava, quién, dadas las recientes determinaciones, sería una excelente gerente de Aguas y Aguas de Pereira. Con esa decisión, el Partido de La U. demostraría que tanto está comprometido, no solo en el discurso, con la transparencia y la defensa de los recursos públicos. La otra opción, tal como lo tenía previsto inicialmente el alcalde Enrique Vásquez, es que Vallejo sea la flamante directora del Instituto de Cultura de Pereira, de cara a la celebración del sesquicentenario el año entrante.
El otro nombre que quedó por fuera de la baraja de la Cámara de Comercio es el del economista Juan Carlos Grillo Posada, actual director de la oficina de Proexport en México y quién deberá decidir si desea continuar en la burocracia de alto nivel, en donde se ha desempeñado con lujo de detalles, o si reincidirá en la actividad política, en donde los resultados han sido inversamente proporcionales.
Sobre los 6 finalistas, puedo decir que el ex presidente Mauricio Vega, con calidades y experiencia comprobadas, ha sido el más activo promotor de su nombre en reuniones, actos sociales y llamadas a los miembros de junta.
Santiago Ángel Jaramillo siente que su labor frente a Invest in Pereira y sus apellidos son la mejor referencia. Además el hecho de ser el candidato del ex presidente Duport y conocido de los miembros de junta lo tiene bastante tranquilo.
Dionisio Arango, Gabriel Jaime Vallejo y Catalina Jiménez, profesionales de alto vuelo y de bajo perfil mediático, esperan que sus hojas de vida hablen por si solos. Confían en la meritocracia.
El sexto finalista, Juan David Aristizábal trata de combinar su liderazgo arrollador, con la presencia en medios y los nexos con algunos miembros de junta. La gran debilidad son sus 24 años recién cumplidos y la falta de experiencia con empresas de gran calado.
Vamos a ver qué tan política, juiciosa y estratégica es la decisión de la junta directiva.
Con la presentación ante la junta directiva de la Cámara de Comercio de Pereira de los seis candidatos preseleccionados por la firma cazatalentos, entra en su fase final el proceso de escogencia del nuevo presidente (a) ejecutivo (a) de la entidad gremial.
Si bien se ha buscado rodear de total transparencia la selección del sucesor de Eric Duport, la verdad es que la campaña de varios de los finalistas empezó hace varios días. Quizás porque algunos candidatos pensaban que iban a quedar entre los seis, quizás porque, en estos años de avanzado espionaje industrial, a la firma contratada Top Management, alguien se le infiltró y obtuvo el listado anticipado.
Primero quisiera mencionar a dos de las personas que quedaron por fuera del proceso y para quienes, sin duda, por sus brillantes trayectorias y hojas de vida, se les abren otras perspectivas profesionales. Me refiero a la ex secretaria de Planeación municipal y consultora Adriana Vallejo de la Pava, quién, dadas las recientes determinaciones, sería una excelente gerente de Aguas y Aguas de Pereira. Con esa decisión, el Partido de La U. demostraría que tanto está comprometido, no solo en el discurso, con la transparencia y la defensa de los recursos públicos. La otra opción, tal como lo tenía previsto inicialmente el alcalde Enrique Vásquez, es que Vallejo sea la flamante directora del Instituto de Cultura de Pereira, de cara a la celebración del sesquicentenario el año entrante.
El otro nombre que quedó por fuera de la baraja de la Cámara de Comercio es el del economista Juan Carlos Grillo Posada, actual director de la oficina de Proexport en México y quién deberá decidir si desea continuar en la burocracia de alto nivel, en donde se ha desempeñado con lujo de detalles, o si reincidirá en la actividad política, en donde los resultados han sido inversamente proporcionales.
Sobre los 6 finalistas, puedo decir que el ex presidente Mauricio Vega, con calidades y experiencia comprobadas, ha sido el más activo promotor de su nombre en reuniones, actos sociales y llamadas a los miembros de junta.
Santiago Ángel Jaramillo siente que su labor frente a Invest in Pereira y sus apellidos son la mejor referencia. Además el hecho de ser el candidato del ex presidente Duport y conocido de los miembros de junta lo tiene bastante tranquilo.
Dionisio Arango, Gabriel Jaime Vallejo y Catalina Jiménez, profesionales de alto vuelo y de bajo perfil mediático, esperan que sus hojas de vida hablen por si solos. Confían en la meritocracia.
El sexto finalista, Juan David Aristizábal trata de combinar su liderazgo arrollador, con la presencia en medios y los nexos con algunos miembros de junta. La gran debilidad son sus 24 años recién cumplidos y la falta de experiencia con empresas de gran calado.
Vamos a ver qué tan política, juiciosa y estratégica es la decisión de la junta directiva.
jueves, 26 de enero de 2012
Veinte años de retrocesos
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Si bien la Constitución Política define que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”, dicho postulado es puro cuento.
Durante los últimos 20 años, de una manera sutil y disfrazada, se puso en marcha una “contrareforma” que redujo las transferencias a los territorios y se refleja, en la actualidad, en entidades territoriales débiles, dependientes y mendicantes.
Con la excusa de la corrupción, el gobierno nacional asume tareas de de formulación de proyectos, saneamiento básico, atención de emergencias, mantenimiento de vías, reparación de escuelas, construcción de obras de protección, que le corresponden a municipios y departamentos.
Quizás muchos olvidan que los carruseles de contratación vial y de la salud tuvieron maestría en Bogotá y que el manejo irresponsable de los bienes de la Dirección Nacional de Estupefacientes; los subsidios de Agro Ingreso Seguro; la desmovilización del “Frente Cacica Gaitana”; el robo a la DIAN; la doble facturación en el Ministerio de Protección Social y las chuzadas del DAS, tuvieron todas su origen y radio de acción en las pulcras oficinas del gobierno central.
Como producto de las sucesivas olas invernales, ahora es Colombia Humanitaria la que decide qué se hace y qué no en departamentos y municipios. Así, aunque los dos últimos presidentes anunciaron “la inmediata reubicación de las viviendas inundadas en la Virginia”, 4 años después, sólo está un lote, que además deberá nivelarse para empezar a construir las casas. Entre tanto, el puerto está de nuevo en alerta roja y las entidades nacionales, con su habitual rapidez elefantina, “siguen analizando las opciones más convenientes”.
Ante la gran cantidad de retos, departamentos y municipios piden ayuda en Bogotá para sus raquíticas finanzas, mientras se consolida un poder central absoluto, monárquico y dadivoso.
Hace poco, el Ministerio del Interior inauguró la flamante Casa del Gobernador y del Alcalde, “una sede administrativa que concebimos para mejorar la relación del Gobierno con las entidades territoriales, para que sus autoridades no estén sometidas a deambular por la capital en busca de la oferta institucional. Desde hoy, todos los alcaldes y gobernadores de Colombia podrán acudir al Ministerio del Interior para que, en coordinación con todo el Gobierno, reciban la atención que requieren y merecen”.
En paralelo, la Federación de Departamentos nombro al ex consejero presidencial para Asuntos Políticos, Germán Chica como director ejecutivo y puente entre los gobernadores y la Casa de Nariño.
Malpensados que somos creemos que la campaña presidencial de 2014 comenzó y por ello, Santos y Vargas Lleras movieron sus alfiles buscando el respaldo de gobernadores y alcaldes, jefes políticos naturales de sus territorios.
Si bien la Constitución Política define que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”, dicho postulado es puro cuento.
Durante los últimos 20 años, de una manera sutil y disfrazada, se puso en marcha una “contrareforma” que redujo las transferencias a los territorios y se refleja, en la actualidad, en entidades territoriales débiles, dependientes y mendicantes.
Con la excusa de la corrupción, el gobierno nacional asume tareas de de formulación de proyectos, saneamiento básico, atención de emergencias, mantenimiento de vías, reparación de escuelas, construcción de obras de protección, que le corresponden a municipios y departamentos.
Quizás muchos olvidan que los carruseles de contratación vial y de la salud tuvieron maestría en Bogotá y que el manejo irresponsable de los bienes de la Dirección Nacional de Estupefacientes; los subsidios de Agro Ingreso Seguro; la desmovilización del “Frente Cacica Gaitana”; el robo a la DIAN; la doble facturación en el Ministerio de Protección Social y las chuzadas del DAS, tuvieron todas su origen y radio de acción en las pulcras oficinas del gobierno central.
Como producto de las sucesivas olas invernales, ahora es Colombia Humanitaria la que decide qué se hace y qué no en departamentos y municipios. Así, aunque los dos últimos presidentes anunciaron “la inmediata reubicación de las viviendas inundadas en la Virginia”, 4 años después, sólo está un lote, que además deberá nivelarse para empezar a construir las casas. Entre tanto, el puerto está de nuevo en alerta roja y las entidades nacionales, con su habitual rapidez elefantina, “siguen analizando las opciones más convenientes”.
Ante la gran cantidad de retos, departamentos y municipios piden ayuda en Bogotá para sus raquíticas finanzas, mientras se consolida un poder central absoluto, monárquico y dadivoso.
Hace poco, el Ministerio del Interior inauguró la flamante Casa del Gobernador y del Alcalde, “una sede administrativa que concebimos para mejorar la relación del Gobierno con las entidades territoriales, para que sus autoridades no estén sometidas a deambular por la capital en busca de la oferta institucional. Desde hoy, todos los alcaldes y gobernadores de Colombia podrán acudir al Ministerio del Interior para que, en coordinación con todo el Gobierno, reciban la atención que requieren y merecen”.
En paralelo, la Federación de Departamentos nombro al ex consejero presidencial para Asuntos Políticos, Germán Chica como director ejecutivo y puente entre los gobernadores y la Casa de Nariño.
Malpensados que somos creemos que la campaña presidencial de 2014 comenzó y por ello, Santos y Vargas Lleras movieron sus alfiles buscando el respaldo de gobernadores y alcaldes, jefes políticos naturales de sus territorios.
jueves, 19 de enero de 2012
La SOPA se puso de moda
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 19 de enero 2012
Como anticipándose a los tiempos, Mafalda, la ingeniosa y eterna niña de Quino, que muy pronto cumplirá 50 años, expresó desde sus primeras viñetas una posición valerosa e inclaudicable: "No me gusta la sopa".
Mientras la mamá le repetía desde la cocina:“¡Tenés que tomarla! ¡Los que no toman la sopa no crecen nunca! ¡Y se quedan siempre niñitos y nunca llegan a ser grandes! Luego de contemplar absorta el plato rebosante, la ocurrente filósofa infantil asegura: “¡Que tranquilidad reinaría hoy en este mundo si Marx no hubiera tomado la sopa!”.
Varias páginas más tarde, en otra de sus historietas, la precoz paisana de Messi se pregunta: “¿Cómo habrá sido el asunto? ¿Las dos cosas serán obras de un mismo sádico? ¿O por puro gusto de fastidiar en equipo, un cretino inventó la cuchara y ahí nomás a otro depravado se le ocurrió la sopa?”.
Pero la SOPA a la que se refieren por estos días la gran mayoría de medios informativos y redes sociales, es diferente a la apetitosa y humeante preparación, que tanto disgusta a Mafalda.
La SOPA de hoy traduce “Stop Online Piracy Act” (En español: Ley de cese a la piratería en línea) y es un caldo por demás peligroso. Con la excusa de que internet se convirtió en un paraíso para la violación de derechos de autor; se amenaza la libertad de expresión, se afectarían la confidencialidad, la privacidad y los servicios de comercio electrónico y poco se lograría contra los sitios web piratas, ya que, como sucede con los expendios de droga en nuestro país, apenas cierran uno, aparecen dos o tres en el mismo sector, para cubrir la demanda.
En noviembre pasado, el Parlamento Europeo adoptó por una amplia mayoría una resolución que “subraya la necesidad de proteger la integridad de la Internet global y la libertad de comunicación, absteniéndose de adoptar medidas unilaterales para revocar las direcciones IP o los nombres de dominio.”
Con toda la oposición al controvertido proyecto, en donde incluso el presidente Barack Obama se mostró reacio a apoyarlo, por inconveniente -dicen unos- y porque Estados Unidos está en año electoral -dicen otros- parece ser que en este caso, primará la sabiduría siempre oportuna de Mafalda:
“-¿Qué rica comida has hecho hoy, mamita? –Sopa, responde la madre. ¡Chs! ¡No se dicen malas palabras en la mesa!”
Como anticipándose a los tiempos, Mafalda, la ingeniosa y eterna niña de Quino, que muy pronto cumplirá 50 años, expresó desde sus primeras viñetas una posición valerosa e inclaudicable: "No me gusta la sopa".
Mientras la mamá le repetía desde la cocina:“¡Tenés que tomarla! ¡Los que no toman la sopa no crecen nunca! ¡Y se quedan siempre niñitos y nunca llegan a ser grandes! Luego de contemplar absorta el plato rebosante, la ocurrente filósofa infantil asegura: “¡Que tranquilidad reinaría hoy en este mundo si Marx no hubiera tomado la sopa!”.
Varias páginas más tarde, en otra de sus historietas, la precoz paisana de Messi se pregunta: “¿Cómo habrá sido el asunto? ¿Las dos cosas serán obras de un mismo sádico? ¿O por puro gusto de fastidiar en equipo, un cretino inventó la cuchara y ahí nomás a otro depravado se le ocurrió la sopa?”.
Pero la SOPA a la que se refieren por estos días la gran mayoría de medios informativos y redes sociales, es diferente a la apetitosa y humeante preparación, que tanto disgusta a Mafalda.
La SOPA de hoy traduce “Stop Online Piracy Act” (En español: Ley de cese a la piratería en línea) y es un caldo por demás peligroso. Con la excusa de que internet se convirtió en un paraíso para la violación de derechos de autor; se amenaza la libertad de expresión, se afectarían la confidencialidad, la privacidad y los servicios de comercio electrónico y poco se lograría contra los sitios web piratas, ya que, como sucede con los expendios de droga en nuestro país, apenas cierran uno, aparecen dos o tres en el mismo sector, para cubrir la demanda.
En noviembre pasado, el Parlamento Europeo adoptó por una amplia mayoría una resolución que “subraya la necesidad de proteger la integridad de la Internet global y la libertad de comunicación, absteniéndose de adoptar medidas unilaterales para revocar las direcciones IP o los nombres de dominio.”
Con toda la oposición al controvertido proyecto, en donde incluso el presidente Barack Obama se mostró reacio a apoyarlo, por inconveniente -dicen unos- y porque Estados Unidos está en año electoral -dicen otros- parece ser que en este caso, primará la sabiduría siempre oportuna de Mafalda:
“-¿Qué rica comida has hecho hoy, mamita? –Sopa, responde la madre. ¡Chs! ¡No se dicen malas palabras en la mesa!”
miércoles, 11 de enero de 2012
Cómo pasa el tiempo...
Por Juan Antonio Ruiz Romero, miércoles 11 de enero de 2012
En la columna publicada el jueves 13 de enero de 2011 en La Tarde, expliqué que los compromisos laborales asumidos con la campaña política del candidato Juan Manuel Arango, me obligaban, por ética y por respeto con los lectores, a suspender mi colaboración semanal con este medio informativo.
Hoy, exactamente un año después, retomo el compromiso, con el mismo cariño de siempre y nuevas experiencias, que son valiosas para entender e interpretar los procesos de nuestra ciudad.
Aunque sólo han transcurrido 12 meses, parece que fueran muchos más. La última vez que escribí una columna, todavía Osama Bin Laden era el terrorista más buscado del mundo; alias “Alfonso Cano” comandaba las Farc y Hosni Mubarak y Muamar Gadafi eran los presidentes de Egipto y Libia.
Hace un año, desconocíamos el cáncer que afectaba a los mandatarios de Venezuela Hugo Chávez; de Brasil Lula da Silva, a su sucesora Dilma Rouseff y a la presidenta de Argentina Cristina Fernández, quien acababa de enviudar.
Risaralda tenía Ministro de Defensa con Rodrigo Rivera Salazar; el desempleo en el Área Metropolitana Centro Occidente era del 19,6%, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pereira era Eric Duport; Deportivo Pereira jugaba en la Primera A y la directora de La Tarde era soltera.
En los últimos 365 días y después de repartir mercados, tenis y muletas, el ex gobernador Tamayo se convirtió en un espíritu santo; el ex alcalde de Pereira y ex gobernador Ernesto Zuluaga se pensionó como presidente de la Asamblea; el Consejo de Estado decretó la muerte política de Noel Ricardo Valencia; Santa Rosa de Cabal regresó al Congreso con César Augusto Franco y el Partido de La U. en Risaralda consolidó su poder político, siendo uribista o santista, según sus conveniencias.
En 2011, al igual que en los últimos años, los gerentes de Aguas y Aguas y de la ESE Salud Pereira manejaron a su antojo y con la complacencia de la junta directiva y de los gremios allí representados, la contratación en dichas entidades.
En el inicio de 2012, se nos fueron ciudadanos ilustres y de un amor a toda prueba por Pereira como Jairo Giraldo Arango y Roberto Arenas Mejía; y a su lado, un personaje sencillo y trasparente: Carlos Alberto Cárdenas, el conocido “Guspelao”.
Aquí estamos, empezando un nuevo año, esperando que noticias nos trae y arrancando el camino hacia el Sesquicentenario de Pereira.
En la columna publicada el jueves 13 de enero de 2011 en La Tarde, expliqué que los compromisos laborales asumidos con la campaña política del candidato Juan Manuel Arango, me obligaban, por ética y por respeto con los lectores, a suspender mi colaboración semanal con este medio informativo.
Hoy, exactamente un año después, retomo el compromiso, con el mismo cariño de siempre y nuevas experiencias, que son valiosas para entender e interpretar los procesos de nuestra ciudad.
Aunque sólo han transcurrido 12 meses, parece que fueran muchos más. La última vez que escribí una columna, todavía Osama Bin Laden era el terrorista más buscado del mundo; alias “Alfonso Cano” comandaba las Farc y Hosni Mubarak y Muamar Gadafi eran los presidentes de Egipto y Libia.
Hace un año, desconocíamos el cáncer que afectaba a los mandatarios de Venezuela Hugo Chávez; de Brasil Lula da Silva, a su sucesora Dilma Rouseff y a la presidenta de Argentina Cristina Fernández, quien acababa de enviudar.
Risaralda tenía Ministro de Defensa con Rodrigo Rivera Salazar; el desempleo en el Área Metropolitana Centro Occidente era del 19,6%, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pereira era Eric Duport; Deportivo Pereira jugaba en la Primera A y la directora de La Tarde era soltera.
En los últimos 365 días y después de repartir mercados, tenis y muletas, el ex gobernador Tamayo se convirtió en un espíritu santo; el ex alcalde de Pereira y ex gobernador Ernesto Zuluaga se pensionó como presidente de la Asamblea; el Consejo de Estado decretó la muerte política de Noel Ricardo Valencia; Santa Rosa de Cabal regresó al Congreso con César Augusto Franco y el Partido de La U. en Risaralda consolidó su poder político, siendo uribista o santista, según sus conveniencias.
En 2011, al igual que en los últimos años, los gerentes de Aguas y Aguas y de la ESE Salud Pereira manejaron a su antojo y con la complacencia de la junta directiva y de los gremios allí representados, la contratación en dichas entidades.
En el inicio de 2012, se nos fueron ciudadanos ilustres y de un amor a toda prueba por Pereira como Jairo Giraldo Arango y Roberto Arenas Mejía; y a su lado, un personaje sencillo y trasparente: Carlos Alberto Cárdenas, el conocido “Guspelao”.
Aquí estamos, empezando un nuevo año, esperando que noticias nos trae y arrancando el camino hacia el Sesquicentenario de Pereira.
miércoles, 12 de enero de 2011
Cuestión de liderazgo
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Pasadas las elecciones presidenciales del año pasado, coincidí en un acto público con el señor alcalde de Pereira Israel Londoño y le pregunté de qué forma su partido político iba a elegir el candidato a sucederlo. Le recordé que en opinión de muchos sectores sociales, empresariales, académicos, de los medios informativos, entre los cuales me incluyo, se consideraba importante elegir “a un gerente” para la ciudad, mucho más teniendo en cuenta que al próximo mandatario le corresponderá la celebración de los 150 años de fundación de Pereira.
El alcalde Londoño se quedó mirándome como si yo hubiera dicho una locura y me dijo categórico: “Desde que existe la elección popular de alcaldes, estos cargos son para los políticos de carrera. Si los gremios quieren elegir un gerente, que se consigan una firma cazatalentos”.
Seis meses después de esa declaración del señor alcalde, sigo pensando que Pereira requiere de un gerente, que, con el buen ejemplo del presidente Santos, sea capaz de nombrar un gabinete de altísimo nivel, de profesionales preparados, inteligentes, capaces de plantear soluciones creativas y diferentes, a los problemas de siempre.
Creo que la actual administración ha demostrado un gran compromiso político-electoral con el senador Soto, el representante Burgos y ahora se la juega toda, por la aspiración del diputado Enrique Vásquez. Sin embargo, ese satisfactorio balance en votos, no es tan gratificante si se miran los indicadores sociales, económicos y de desarrollo.
Me parece indignante que al acto de celebración de la navidad en Expofuturo con los comuneros y presidentes de las juntas de acción comunal, el cual fue pagado con recursos públicos, hubiera llegado la plana mayor de la Casa de la Democracia.
Me parece lamentable que sigan utilizando las oficinas públicas del Palacio Municipal, de la Unidad Administrativa El Lago y de Torre Central para las reuniones políticas del partido de La U. y para “vacunar” a los profesionales y jefes de sección con la cuota para la campaña, los juguetes y demás gastos logísticos.
Y aunque el señor alcalde llamó a decirme que no eran 40 sino solo 20 los celadores de colegios a los que no les renovaros los contratos, me parece vergonzoso que despidan a 20, a 15, a 10, a 5, a una sola persona, por razones políticas.
Por ello, frente a las opciones existentes y ante la invitación que me hicieron de vincularme a la campaña de Juan Manuel Arango, he tomado la decisión de aceptar ese interesante reto profesional, que me obliga -por elemental respeto con los lectores- a suspender desde hoy la publicación de esta columna. Gracias a La Tarde por la confianza y sobre todo a los lectores.
No es fácil irse de donde uno ha sido bien tratado y en donde fueron numerosas las satisfacciones. Sin embargo, la realidad política lo exige. Hay momentos en que debemos escoger y tomar decisiones. Y esta es simple: Es cuestión de liderazgo.
Hasta pronto.
Pasadas las elecciones presidenciales del año pasado, coincidí en un acto público con el señor alcalde de Pereira Israel Londoño y le pregunté de qué forma su partido político iba a elegir el candidato a sucederlo. Le recordé que en opinión de muchos sectores sociales, empresariales, académicos, de los medios informativos, entre los cuales me incluyo, se consideraba importante elegir “a un gerente” para la ciudad, mucho más teniendo en cuenta que al próximo mandatario le corresponderá la celebración de los 150 años de fundación de Pereira.
El alcalde Londoño se quedó mirándome como si yo hubiera dicho una locura y me dijo categórico: “Desde que existe la elección popular de alcaldes, estos cargos son para los políticos de carrera. Si los gremios quieren elegir un gerente, que se consigan una firma cazatalentos”.
Seis meses después de esa declaración del señor alcalde, sigo pensando que Pereira requiere de un gerente, que, con el buen ejemplo del presidente Santos, sea capaz de nombrar un gabinete de altísimo nivel, de profesionales preparados, inteligentes, capaces de plantear soluciones creativas y diferentes, a los problemas de siempre.
Creo que la actual administración ha demostrado un gran compromiso político-electoral con el senador Soto, el representante Burgos y ahora se la juega toda, por la aspiración del diputado Enrique Vásquez. Sin embargo, ese satisfactorio balance en votos, no es tan gratificante si se miran los indicadores sociales, económicos y de desarrollo.
Me parece indignante que al acto de celebración de la navidad en Expofuturo con los comuneros y presidentes de las juntas de acción comunal, el cual fue pagado con recursos públicos, hubiera llegado la plana mayor de la Casa de la Democracia.
Me parece lamentable que sigan utilizando las oficinas públicas del Palacio Municipal, de la Unidad Administrativa El Lago y de Torre Central para las reuniones políticas del partido de La U. y para “vacunar” a los profesionales y jefes de sección con la cuota para la campaña, los juguetes y demás gastos logísticos.
Y aunque el señor alcalde llamó a decirme que no eran 40 sino solo 20 los celadores de colegios a los que no les renovaros los contratos, me parece vergonzoso que despidan a 20, a 15, a 10, a 5, a una sola persona, por razones políticas.
Por ello, frente a las opciones existentes y ante la invitación que me hicieron de vincularme a la campaña de Juan Manuel Arango, he tomado la decisión de aceptar ese interesante reto profesional, que me obliga -por elemental respeto con los lectores- a suspender desde hoy la publicación de esta columna. Gracias a La Tarde por la confianza y sobre todo a los lectores.
No es fácil irse de donde uno ha sido bien tratado y en donde fueron numerosas las satisfacciones. Sin embargo, la realidad política lo exige. Hay momentos en que debemos escoger y tomar decisiones. Y esta es simple: Es cuestión de liderazgo.
Hasta pronto.
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