jueves, 3 de diciembre de 2009

El trineo de Samy y Papá Noel

Por Juan Antonio Ruiz Romero

“Llegó diciembre con su alegría, mes de parranda y animación
en que se baila de noche y día; es solo juergas y diversión.
Se hacen natillas, se fríen buñuelos, llueven los tragos sin caridad
y engringolados chicos y abuelos hacen el árbol de navidad”


Desde mucho antes de diciembre y de que mediante declaración pública juramentada se autodenominaran conservadores, ya existía la alianza política entre Samy Merheg y Noel Ricardo Valencia para postularse al Senado de la República y la Cámara de Representantes, respectivamente.

Pero, por estos días en que las vitrinas, calles y casas se llenan de adornos, se multiplica el accionar de los dos audaces novatos, quienes en un despliegue logístico que admirarían el Niño Dios y el mismo Santa, reparten mucho más que abrazos y buenos deseos.

Uno a uno, como si fuera una gigantesca demolición, han ido cayendo en la campaña de Samy, dirigentes de lo que fuera el partido conservador: El representante a la Cámara Diego Naranjo, el mismo que el viernes 4 de septiembre pasado, en el Gran Hotel dijo a los medios de comunicación que su partido se declaraba en Asamblea Permanente por la decisión inconsulta del Directorio nacional de inscribir a Merheg, terminó con parte de su equipo de trabajo tomándose la foto con el candidato al Senado. El concejal de Pereira John Jairo Lemus, que consideraba esa aspiración una intromisión odiosa y externa al partido, terminó plegándose, al igual que el director de un periódico y varios concejales de Dosquebradas y de los municipios del occidente. Con ellos, buena parte de la cuota conservadora en el departamento, más pendiente de su estabilidad laboral, que del origen y minucias de esa candidatura al Senado.

En este caso se demuestra la debilidad conceptual, ideológica y hasta financiera de un Partido, en donde los que no han cedido a los aguinaldos que reparte el trineo de Samy y Papá Noel, terminan convertidos, no en los reductos de la “Dignidad conservadora”, sino en la disidencia.

Es bueno aclarar que aquí no hubo una adhesión de los Merheg al Partido Conservador. Lo que sucedió realmente fue, en términos económicos, una absorción del conservatismo por la empresa electoral denominada Colombia Viva, la cual necesitaba con urgencia un aval para subsistir en la política.

Y como protagonista principal de todo este entramado, el señor gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo, quién le abrió la puerta de su campaña a los Merheg y a Luz Ensueño, tal vez sin saber, tal vez sabiendo, que más adelante se convertirían en el Caballo de Troya, para apoderarse de lo que fuera alguna vez el partido de sus mayores.

Un partido que ahora, como división de Colombia Viva, será el encargado de avalar la candidatura a la alcaldía de Pereira de la diputada Juliana Enciso. La mujer de Habib y cuñada de Samy.

“El marranito que habían comprado desde noviembre para engordar
ya de las patas, bien amarrado, empiezan todos a chamuscar”.

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