miércoles, 24 de septiembre de 2008

La reina que monta
en Megabús

Por Juan Antonio Ruiz Romero

Si en el Concurso Nacional de la Belleza que se celebra cada año en Cartagena, la inteligencia de las participantes fuera uno de los principales requisitos, Risaralda, con seguridad, tendría este año la corona.

A sus 21 años, recién cumplidos, Jenny Guzmán Tamayo, es una estudiante de cuarto año de Derecho de la Universidad Libre de Pereira, a quién el tiempo le ha rendido, tanto para su preparación intelectual y profesional, como en el aspecto físico.

Entre los 7 y los 14 años, practicó natación, voleibol y aeróbicos y representó a su colegio y a Pereira en distintos torneos nacionales. Su rendimiento académico y liderazgo le permitieron en 2004, ser elegida Personera estudiantil en el Gimnasio Pereira. Allí trabajó en proyectos de emprendimiento escolar y logró que las niñas de primaria también tuvieran acceso a la emisora del colegio.

Esa primera experiencia política le quedó gustando y, por ello, decidió estudiar derecho. Pero no es cualquier estudiante. Su promedio en los cuatro años es de 4,5. Integró el Semillero de Derechos Humanos de la Universidad, trabajó con las comunidades indígenas y negras de Pueblo Rico y efectuó su práctica del Consultorio Jurídico en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Risaralda. Por culpa del reinado, no podrá representar, con una ponencia, a la seccional de Unilibre en el Congreso Internacional de Derecho procesal, que se cumplirá en los próximos días en Medellín.

Pero además de sus formación académica, Jenny Guzmán ha participado activamente como conferencista de la Fundación “Yo creo en Colombia” y de los cursos de capacitación de la Fundación “Juan Alejandro Sanz Sanz” Líderes por Colombia. Habla con seguridad de la producción cafetera de Colombia, de la biodiversidad, de los atractivos turísticos y paisajísticos del Eje Cafetero y de los municipios de Risaralda.

La joven candidata, sencilla y desenvuelta, reconoce la influencia de sus padres, el médico Néstor Guzmán, “amoroso, pero exigente”; de su mamá, la economista Maria Esneda Tamayo, “trabajadora, orgullosa y comprometida” y de su hermana Natalia, una médica de la UTP, graduada con honores y que es su amiga y ejemplo más cercano.

La Señorita Risaralda 2008, considera que “las leyes son para ayudar a la gente”. Por eso, no nos debe extrañar que en Cartagena hable sobre los derechos de la mujer, de salud sexual y reproductiva; de la dimensión integral del ser humano, los Objetivos del Milenio y los retos de la pobreza, la insalubridad y la inequidad social.

La candidata asegura que las ciencias jurídicas le entregan una universalidad y conocimientos para entender e interpretar las realidades de ese país, que está más allá de los desfiles, las lentejuelas y los diseñadores famosos.

Esperemos que con su inteligencia y decisión, la representante de Risaralda supere la frivolidad de un concurso -de naturaleza comercial- que ni siquiera se suspendió cuándo el holocausto del Palacio de Justicia y la tragedia de Armero enlutaron a los colombianos.

Sin embargo, el sueño de Jenny está más allá de la ciudad amurallada. Quiere, en primera instancia, ser magistrada del Consejo de Estado o de la Corte Suprema de Justicia, pero sólo como parte de su preparación y fundamentación para ser magistrada de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en San José de Costa Rica. Pero, mientras llega ese momento, seguirá con su preparación y montando en Megabús.

1 comentario:

MAURICIO CARDONA dijo...

Juan Antonio Ruiz... tienes una forma de escribir perfecta, coherente y muy limpia. conozco personalmente a la reina jenny y puedo dar fe de lo que dices allí. Te felicito por tus grandes capacidades y por apoyar a nuestra señorita Risaralda 2008-2009.