miércoles, 11 de noviembre de 2009

El pesado de Pepe Cortisona

Por Juan Antonio Ruiz Romero

En Pelotillehue, todos están cansados de las amenazas y la prepotencia del pesado de Pepe Cortisona. –Es un buscapleitos profesional, aseguran.

A pesar de las rivalidades en el campo de fútbol, en donde a veces los partidos se convertían en auténticas batallas campales, la verdad es que los vecinos de Pelotillehue y Buenas Peras tienen mucho en común y nadie piensa que terminen agrediéndose.

En el restaurante “El Pollo Farsante” y en el “Café El Insomnio”, las personas comentan que, en esta ocasión, a Pepe Cortisona se le fue la mano y… la lengua. -Es pedante y pendenciero, repiten. Hasta Ungenio González, que es tonto pero no bruto, reconoce que al fanfarrón de Pepe se le fueron las luces.

El periódico “El Hocicón”-diario pobre pero honrado- titula que el 79,9% de los habitantes de Buenas Peras, rechaza un eventual enfrentamiento armado.

Ante la posibilidad de una guerra, el Congreso de Pelotillehue, le pide a Condorito adquirir cuanto antes armas de disuasión, y con la generosidad de Don Chuma, le dicen: “No se fije en gastos, compadre…”

En el “Bar El Tufo”, al lado de una pared con el letrero “Muera el Roto Quezada”, los habituales clientes, entre ellos Garganta de Lata y Cabellos de Ángel, formulan todo tipo de hipótesis, acerca de las infortunadas declaraciones del pesado de Pepe, mientras brindan con sus tragos autóctonos: "Vino y se fue", "Santa Clota”, “3 Tiritones" y el gran reserva de “Sonrisa de León”.

A pocas cuadras del “Teatro Pello”, en el cruce de las calles Tarapacá con Tarapallá, donde está pegado con engrudo un afiche que dice: “Se prohibe pegar carteles”, Yayita, comenta que, en esta ocasión, al “Saco de Plomo”, como lo llama Condorito, “le salió el tiro por la culata”. Sin embargo, Doña Tremebunda y Don Cuasimodo Vinagre tratan de restarle importancia a las palabras de Pepe y confían en que vuelva a ser un buen pretendiente para $u hija.

Al ver las reacciones de protesta generadas por su incontinencia verbal y la decisión del Senado de Cumpeo de frenar el ingreso de Buenas Peras al Mercosur, el pobre de Pepe Cortisona, empezó a recoger sus palabras. Al frente del “Hotel Lucho”, le pide el padre Venancio, párroco de Pelotillehue que le ayude a corregir los daños causados por su retórica belicista.

Aprovechando la oportunidad, el curita que, desde tiempo atrás detesta a Pepe, por su actitud antipática y egocentrismo desbordado, le dice en todo apocalíptico: -A vos, no te salva ni siquiera “San Guchito”. (Santo patrono de Pelotillehue, que aparece en las iglesias con un sanduche en la mano izquierda.

El pesado de Pepe Cortisona se sienta en un barril de petróleo. Al frente ve un aviso de gaseosa: “Tome Pin y haga Pum”. Siente que es un insulto y una ofensa del imperio. Un descuidado perro callejero, llamado Washinton, se acerca y orina en el barril, salpicando al “Saco de Plomo”, que se levanta exaltado:

-Exijo una explicación.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El país del porqué no…

Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 5 de noviembre

Quisiera, de todo corazón, que esta columna fuera tan grata y relajante como un viaje en crucero cinco estrellas, o como las maravillosas aventuras de Peter Pan en el país del Nunca Jamás. Pero, no es así.

El país del Porqué no es aquel donde cabe lo impensable, lo inimaginable. En donde no hay desplazados por la violencia sino inmigrantes. En donde, un ministro de Agricultura y hoy precandidato presidencial conservador asegura, en una clase magistral de macroeconomía neoliberal, que regalarle dinero del Estado a los ricos, es una forma de mejorar la calidad de vida de los más pobres.

En el país del Porqué no, se llama incentivo a la prosperidad, entregarle millonarios recursos del erario, de los impuestos que pagan los ciudadanos, al principal dueño de la banca privada: Luis Carlos Sarmiento Angulo y al conglomerado económico de Carlos Ardila Lule, propietario de la mayoría de ingenios azucareros, la principal fábrica de gaseosas del país, una cadena radial y el canal de televisión RCN. De pronto se aburren de tanta inequidad y se van a gastar sus fortunas a otros paraísos fiscales.

En el País del Porqué no, se entregan subsidios de Agro Ingreso Seguro a personas con inhabilidad para contratar con el Estado, a condenados por tentativa de homicidio y acceso carnal violento, a dirigentes investigados por nexos con el paramilitarismo en el Urabá antioqueño y hasta a ciudadanos cuya cédula no concuerda con su nombre.

En el País del Porqué no, todo puede pasar. Tres millones de personas huyen de sus tierras por la presencia de grupos armados ilegales o de plantaciones intensivas de agro combustibles y el gobierno, termina ofreciendo subsidios y créditos subsidiados a quienes ocasionaron el despojo.

En el País del Porqué no, el Ministerio de Agricultura le niega a las cooperativas y productores de leche cruda la financiación o los créditos para modernizar el sistema de conservación y almacenamiento; mientras los subsidios son para atender favores políticos y compromisos electorales.

En el país del Porqué no, se extradita a los Estados Unidos a los jefes paramilitares para que sean juzgados por los cargos de narcotráfico y lavado de activos, mientras se dejan amontonados y en el aire los procesos que les seguían en Colombia por masacres, desapariciones y delitos de lesa humanidad.

En el País del Porqué no, el señor presidente considera que si la Corte Suprema de Justicia no elige Fiscal de una terna considerada inviable estaría “quebrantando la Constitución y la estabilidad institucional de la Patria”.

En el País del Porqué no, “cambiar un articulito de la Constitución” para permitir la reelección, hasta por una vez, y promover un referendo para otra, no está quebrantando el orden institucional, solo lo modifica, a favor de una persona: “una inteligencia superior”.

Sin dudas, el País del Porqué no, es más que una ingeniosa campaña de una creativa agencia publicitaria.

¿Cuál estado social de derecho?

Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 29 de octubre.

“El Pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden político, económico y social justo, y comprometido a impulsar la integración de la comunidad latinoamericana, decreta, sanciona y promulga la siguiente Constitución Política de Colombia”. Preámbulo Constitución Política de Colombia, 1991.


Mientras van pasando los días, uno siente que el espíritu y objetivos de la Carta de 1991, están cada vez más difusos. Y al ver el debate interrumpido sobre el programa Agro Ingreso Seguro, nos da la impresión que “ese Estado social de derecho” y sus fines esenciales de “servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo”, son textos constitucionales que desconocen altos dignatarios del gobierno, el ex ministro y precandidato presidencial Andrés Felipe Arias y su sucesor en la cartera de Agricultura, Andrés Fernández.

Es inconcebible pensar que “dentro de un marco jurídico, democrático y participativo, que garantice un orden político, económico y social justo” se entregue el 71% de los recursos de Agro Ingreso Seguro a un 5% de beneficiarios, entre los que se encuentran los cultivadores de palma africana, los ingenios azucareros y hasta la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, dueña del 25 por ciento del sector financiero del país. Y que se entreguen créditos subsidiados a la multinacional Phillip Morris por 29 mil 500 millones, a pesar de que la tabacalera le debe 200 millones de dólares a los departamentos colombianos, por contrabando y evasión de impuestos.

Tampoco es posible pensar que en una Nación “fundada en el respeto a la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas”, 45 cotizantes a la campaña de reelección presidencial que aportaron 549 millones de pesos, hayan recibido subsidios no reembolsables de Agro Ingreso Seguro por 33 mil 497 millones de pesos.

Se pierde la meta de promover “la prosperidad general”, cuando a 10 empresas que donaron 128 millones de pesos para financiar el referendo que busca una segunda reelección del presidente Uribe, se les retribuyó con subsidios no reembolsables por 16 mil 549 millones.

Es imposible asegurar a los colombianos “el trabajo, la justicia, la igualdad”, cuando a una sola persona le entregan en Bolívar el 83% de los recursos de Agro Ingreso Seguro; a dos familias en el Magdalena, el 89% de lo asignado a ese departamento, aunque dos de los proyectos fueron declarados no elegibles; y a 17 beneficiarios, el 45% de los subsidios apropiados para 10 departamentos.

Con esas “políticas de gobierno” para devolver favores, ni siquiera “invocando la protección de Dios”, vamos a lograr acabar la pobreza en que vive el 60 por ciento de los campesinos colombianos, si los recursos públicos para estimular el agro -que salen de quiénes pagamos impuestos- terminan en los bolsillos de los grandes banqueros, las multinacionales tabacaleras, los cultivadores de palma africana y las familias y empresas que financiaron la primera y la segunda reelección presidencial.

Lo que dejó la Chapolera

Por Juan Antonio Ruiz Romero

En distintos espacios: expositores, gobernantes, organizadores, artistas, medios de comunicación, foros de los lectores y hasta en comentarios de esquina, se han referido en los últimos días a la Muestra comercial y empresarial Chapolera 2009, cumplida la semana pasada en Nueva York. Seguramente todos tienen un poco de razón.

Con la oportunidad que tuve de estar presente en el certamen y la independencia que me otorga el hecho de que viajé por mi cuenta y riesgo, sin financiación de recursos públicos ni de la organización, quisiera formular algunas de las impresiones vividas.

Si queremos que Pereira, Risaralda y el eje cafetero se proyecten en una economía global, debemos perder el miedo a salir, a abrir puertas, a establecer contactos. En la primera versión de Chapolera, es evidente que se cometieron algunos errores de planeación y montaje de la muestra ferial; y, tal vez, lo más complejo, se equivocaron, de buena fe, con la selección de artistas y la creación de un ambicioso espectáculo musical, sin tener en cuenta, las restricciones y exigencias establecidas por el gobierno estadounidense para la entrega de visas.

Con todo ello, Chapolera logró una cobertura mediática, sin antecedentes para Colombia en los medios hispanos, en donde la mayoría de noticias publicadas se relacionan con el orden público, el narcotráfico, el paramilitarismo o con las visitas del presidente Uribe a Estados Unidos. Quizás, si en lugar de insistir, con el gobierno y los congresistas norteamericanos, Colombia hubiera sido más audaz en la promoción de sus distintas identidades culturales, artísticas, sociales, productivas y turísticas, el Tratado de Libre Comercio no siguiera empantanado.

Se lograron importantes “golpes de opinión” como la presencia del Willys y la recolectora de café en el desfile del Día de la Hispanidad; el premio a la mejor comparsa y la reunión del alcalde de Nueva York Michael Bloomberg con el alcalde de Pereira Israel Londoño y la delegación colombiana. Hay que recordar que ningún otro mandatario colombiano ha tenido esa oportunidad y deberá trabajarse para que surjan convenios y acuerdos entre las partes.

Sobre la Muestra comercial, es evidente que pudo ser más numerosa. Sin embargo, es bueno recordar que Chapolera es una iniciativa privada y como tal, cobraba por el stand. Es probable que si Proexport se hubiera vinculado, el número de expositores fuera mayor. De todas formas, el hecho de que cada una de las empresas y asociaciones participantes regresara dejando en Nueva York, una representación comercial de sus productos para el mercado hispano, es un logro significativo.

Y aunque algunos se quejaron de la ausencia del café colombiano, ni la Federación, ni las Tiendas Juan Valdez ni otra marca le apostó al evento, mientras la empresa costarricense Don Ramón, de café gourmet, les salió adelante y concretó distribuidor y negocios.

Con respecto al Encuentro del gobernador y alcalde de Pereira con la colonia risaraldense en Nueva Jersey, fue un valioso primer ejercicio de acercamiento con esas personas que aún siguen llevando la patria en el corazón. Para la próxima ocasión, habrá que dimensionar las posibilidades existentes para trabajar en doble vía, en proyectos de vivienda, educación y remesas productivas, porque no puede ser que sólo pensemos en los inmigrantes colombianos en el exterior para que manden muletas, sillas de ruedas y regalitos de navidad.

Nueva York, destino de miles de sueños

Si la chapola es la mariposa, símbolo de libertad, que recorre campos y territorios, Colombia tiene en sus mujeres inmigrantes, miles de chapoleras de carne y hueso.

Juan Antonio Ruiz Romero Especial para La Tarde, Séptimo Día.

Nueva York, domingo 18 de octubre.

Aunque la ex reina de Risaralda y futura abogada de la Universidad Libre de Pereira Jenny Maritza Guzmán encarna esta semana en Nueva York la figura de la Chapolera, son muchas las historias de mujeres colombianas que convergen en la denominada capital del mundo.

Zuldary Grisales es caleña y se dedica a labores de limpieza y arreglo de mansiones y apartamentos de familias acomodadas, residentes en Manhattan y las cuales le pagan 270 dólares por día. En su caso, no fue la necesidad de un trabajo lo que la trajo por estas tierras, sino el desengaño amoroso que sufrió con un marido infiel.

Carolina Chaves nació en Bogotá, pero ya se encuentra radicada y habituada al ritmo electrizante de Nueva York. Aunque estudió diseño textil, durante la última década, se vinculó con el sector financiero y bancario. Allí vivió, hace un año y en toda su intensidad, la debacle de Wall Street y el peor revés del capitalismo en los últimos 70 años.

Beatriz Ramírez canta desde pequeña. La herencia musical la recibió de su padre, quién toca el requinto y viaja por el mundo acompañando a Darío Gómez, “El Rey del Despacho”. Los primeros tres discos grabados con Discos Fuentes le permitieron a esta artista antioqueña ser la única que obtuvo la visa americana, entre 37 músicos y cantantes que fueron seleccionados, por concurso público, para participar en El Musical de La Chapolera. A pesar de la negativa de los visados, el espectáculo se efectuará en el Teatro Ritz de Elizabeth, Nueva Jersey, echando mano del talento colombiano, que canta, baila, migra y subsiste en la distancia.
De mandar, a recibir órdenes

Antes de viajar a Nueva York, Zuldary era propietaria de tres ferreterías en el centro de Cali. Administraba los locales, se encargaba del personal, atendía a los proveedores y manejaba las cuentas bancarias. Cuándo se enteró de que su marido andaba en malos pasos, dejó los negocios, el hogar y la finca y se embarcó con sus hijos hacia una ciudad, que solo conocía como turista. Lo importante era dejar atrás la decepción, el desengaño y los malos recuerdos.

El hecho de no hablar una gota de inglés, que para miles de personas es un dolor de cabeza, para ella fue una bendición. Un empresario egipcio viudo, cuyas dos pequeñas hijas habían tenido “baby sister” hispanas, quería alguien que solo les hablara en español. Allí le dieron alojamiento y empezó su lento acomodo al estilo de vida norteamericano.

La avaricia rompe el saco
Para Carolina Chaves, la ambición y la codicia de los grandes ejecutivos de Wall Street fueron los causantes de la crisis económica global. Se otorgaban créditos, a diestra y siniestra, así las personas no tuvieran respaldo y capacidad económica. “Todos estaban detrás de las comisiones, de los bonos de éxito y de los incentivos económicos que les daban por los negocios, sin importar el daño estructural que se estaba causando al sistema financiero. Y ahí vimos los resultados”.

Esta colombo-estadounidense fue una de las miles de personas que se quedó sin empleo, a causa del desplome de Wall Street. Por fortuna, su experiencia y capacidad fueron reconocidas por un banco suizo, al frente del Centro Rockefeller, en donde en la actualidad se encarga de revisar los documentos en español de los clientes y negocios que adelantan con América Latina.

La Reina del despecho
Con el nombre artístico de “BERA”, Beatriz Ramírez ha efectuado dos presentaciones promocionales en Nueva York y Nueva Jersey, en donde hizo vibrar a los colombianos con temas de sus discos, pero también con los clásicos del despecho y las rancheras, que demuestran la influencia mexicana en el cancionero popular de nuestro país.

Con su primera visita a Estados Unidos, BERA, sueña con presentarse algún día en el Radio City Music Hall o en el Madison Square Garden. Entre tanto, a finales de este mes, comienza una gira internacional, que la llevará a Guatemala y otros países de Centroamérica, en donde tiene gran acogida la música popular colombiana y en donde, siguiendo la tradición de su mentor, será presentada en los escenarios como “La Reina del Despecho”.

Se llaman Jenny, Zuldary, Carolina o Beatriz. Unas cambian su nombre por Bera, Annie, Lilly, Jackie, aunque fueron bautizadas en Colombia: Ana, Liliana y Jacqueline. Cada una sobrevive a su manera, sobrellevando las angustias, frustraciones y logros del día a día.

Todas tienen algo en común: son colombianas, con una voluntad inquebrantable. Chapoleras, a quienes un sueño las puso a volar, buscando nuevos rumbos para sus vidas.

Chapolera querer decir: negocio

Todos los empresarios colombianos que participaron en Chapolera 2009, consiguieron representación comercial de sus productos por parte el grupo corporativo Latin Trade Show.

Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde

Nueva York, sábado 17 de octubre. Más allá de la fastuosa noche de Gala de Chapolera 2009, en la cual el Gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo y el alcalde de Pereira Israel Londoño llegaron al Hotel Roosevelt en una moderna limosina y en la que se rindió un emotivo reconocimiento, en la distancia, a la vida artística de Luis Ramírez, El Caballero Gaucho, la Muestra Comercial y turística del Eje cafetero permitió a los 35 empresarios asistentes regresar a Colombia con un contrato de representación de sus productos ante el mercado hispano de Estados Unidos.

Así lo confirmó, el presidente del conglomerado empresarial Latin Trade Show, Oswaldo Patiño, quién aseguró que ofrecerán a las pequeñas y medianas empresas colombianas la experiencia acumulada durante 25 años en la comercialización de productos de origen de Centro y Suramérica, para la población hispana residente en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Georgia, Florida y California.

Sin duda, la diversidad fue el elemento más relevante en la muestra comercial, que llenó los rincones del Gran Salón de eventos del centenario Hotel Roosevelt, que cuenta con 1.015 habitaciones, cuyas tarifas oscilan entre 375 y 450 dólares la noche, o sea entre 750 mil y 900 mil pesos colombianos.

Podría decirse que este añoso y venerable hotel, en el cual se alojó el presidente Uribe, en septiembre pasado, cuando asistió a la Asamblea General de las Naciones Unidas, fue sacudido de su siesta otoñal, con la presencia vital y entusiasta de la delegación del eje cafetero y las demás regiones colombianas.

A lo largo del recorrido por la muestra, los visitantes observaron los creativos trabajos en Tagua, con piedra, semillas y madera; los productos artesanales de la empresa pereirana A-Pulso; las flores, follajes y heliconias del grupo asociativo Colores de mi Tierra de Risaralda; la ropa pintada a mano con pigmentos de café de la empresa Yaggé; los originales diseños de zapatos de línea infantil de Melosos; la ropa interior femenina, fajas y bodies de Diane y Geordi; los jeans antioqueños de Max Secret y los pereiranos de S&R Jeans; los audaces vestidos de baño de la marca Verano; los servicios odontológicos de CEO Colombia; los Desarrollos Innovadores de RC Screen; las conservas de la Asociación de productores de Mora de Quinchía; las plantas aromáticas de Risaralda, Asomer; los coloridos bolsos de fique de los Jóvenes emprendedores de la Institución educativa Los Fundadores de Riosucio, Caldas; y hasta tejidos indígenas de Bolivia y el Café Don Ramón, una marca gourmet de Costa Rica, que quiso competir de frente con la suavidad del grano colombiano.

Durante toda la jornada, que empezó con algún retraso y que se extendió hasta las 6 de la tarde, los empresarios colombianos participaron en mesas de trabajo con compradores internacionales e inversionistas interesados en la variopinta oferta.

Mientras los hombres de negocios cotizaban y discutían las condiciones más eficientes y económicas de comercialización de los productos, en la imponente estructura del Gran Salón del Hotel Roosevelt, todavía resuenan los aplausos y la cerrada ovación que desde el corazón de Manhattan enviaron, por la vía del afecto, centenares de colombianos, a un hombre menudo, de 92 años y bigote de mentiras, que lo recibió emocionado y sin mucho protocolo, en su sencilla casa en el puerto de La Virginia: Don Luis Ángel Ramírez Saldarriaga, más conocido en el mundo de la música popular como El Caballero Gaucho.

Hoy, musical y encuentro con las colonias
Luego de dos días en Nueva York, la jornada de cierre de la Feria Chapolera 2009 se trasladará hoy para el estado de Nueva Jersey.

A las nueve de la mañana, en la sede de la Iglesia Bautista de Englewood, en donde reside una amplia colonia risaraldense, en su mayoría oriunda de los municipios de Santuario, Belén de Umbría, Santa Rosa de Cabal, Quinchía y Pereira, será el encuentro con el gobernador Tamayo y el alcalde Londoño.

Luego, a las ocho de la noche, en el Teatro Ritz de Elizabeth, también en Nueva Jersey y en donde se presentó el sábado pasado el cantautor español Camilo Sesto y que tiene capacidad para 2 mil 675 asistentes, será el espectáculo “Chapolera Latin Musical”, con diferentes expresiones artísticas que van desde la balada pop y la guasca tronik hasta la música popular.

Uribe, King of Queens

Por Juan Antonio Ruiz Romero
Nueva York, jueves, octubre 15 de 2009

Si, como preguntan las encuestas, las elecciones para presidente de la República de Colombia fueran hoy, los colombianos residentes en Nueva York, escogerían abrumadoramente y sin pensarlo demasiado, al actual mandatario Álvaro Uribe Vélez.

Aquí, el Jefe del Estado no tendría que volver ni siquiera una vez a buscar los votos de sus compatriotas, ni tendría encrucijadas del alma, por saber si lo acompañan a un tercer periodo. Para la colonia colombiana residente de Estados Unidos: “This is the man”.

Y es que Uribe, más allá que cualquier otro presidente, ha estado cerca de los inmigrantes. Viene cada año a la celebración del Día de Independencia en Flushing Meadows Park, en Queens; asiste sagradamente con el padre Diego Jaramillo al Banquete del Millón en las ciudades en donde es más notoria la comunidad colombiana y se para a conversar en el Central Park y le da su número celular a cualquier compatriota que lo aborde en su trote matinal.

Nuestros compatriotas en Estados Unidos tienen la foto de Uribe, al lado de la estampita del Divino Niño, la bandera tricolor, las pulseras que dicen Colombia, el sombrero vueltiao, el carriel, la chiva en miniatura, la tarjeta de Orbitel y los discos de Jorge Celedón y Jhonny Rivera.

Pero además, la foto del mandatario parece protegida por vidrio blindado. Le salpican los escándalos de Agro Ingreso Seguro; de los falsos positivos; de los parapolíticos que respaldaron su campaña; de la zona franca promovida por Tomás y Jerónimo; de la interceptación ilegal de llamadas telefónicas; de los casos de corrupción en el Das, Inco, Invías, Finagro e Incoder y, sin embargo, pareciera que con un trapito mojado o con la renuncia de uno que otro funcionario se limpian las manchas y la imagen de Uribe queda brillantica.

Entre la comunidad colombiana residente en Estados Unidos no se puede hablar de furibistas o de antiuribistas. Es tan aplastante el concepto favorable y las emociones que despierta el presidente, que quienes se muestran contrarios a una nueva reelección, prefieren cambiar de tema, ya que de lo contrario saben que saldrán derrotados, no tanto por los argumentos, sino por la abrumadora mayoría.

Una mayoría que cree ciegamente en los resultados de la seguridad democrática y de la ofensiva gobernamental contra la guerrilla. Para estos miles de colombianos que salieron del país hace varias décadas, en algunos casos por falta de oportunidades laborales y de un ingreso digno para sus familias y, en otros, por amenazas, extorsión y secuestro, en la mayoría de casos por la guerrilla y la deliencuencia común, los siete años de Uribe han vuelto viable a Colombia como país y temen que, cualquier otra persona, incluyendo los candidatos de las entrañas del uribismo, cedan en las políticas de mano fuerte para enfrentar a los grupos armados ilegales.

Sin dudas que entre los colombianos que viven en Estados Unidos, el único que nos salva de una nueva hecatombe es Alvaro Uribe: El Rey del Queens.