jueves, 5 de noviembre de 2009

El país del porqué no…

Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 5 de noviembre

Quisiera, de todo corazón, que esta columna fuera tan grata y relajante como un viaje en crucero cinco estrellas, o como las maravillosas aventuras de Peter Pan en el país del Nunca Jamás. Pero, no es así.

El país del Porqué no es aquel donde cabe lo impensable, lo inimaginable. En donde no hay desplazados por la violencia sino inmigrantes. En donde, un ministro de Agricultura y hoy precandidato presidencial conservador asegura, en una clase magistral de macroeconomía neoliberal, que regalarle dinero del Estado a los ricos, es una forma de mejorar la calidad de vida de los más pobres.

En el país del Porqué no, se llama incentivo a la prosperidad, entregarle millonarios recursos del erario, de los impuestos que pagan los ciudadanos, al principal dueño de la banca privada: Luis Carlos Sarmiento Angulo y al conglomerado económico de Carlos Ardila Lule, propietario de la mayoría de ingenios azucareros, la principal fábrica de gaseosas del país, una cadena radial y el canal de televisión RCN. De pronto se aburren de tanta inequidad y se van a gastar sus fortunas a otros paraísos fiscales.

En el País del Porqué no, se entregan subsidios de Agro Ingreso Seguro a personas con inhabilidad para contratar con el Estado, a condenados por tentativa de homicidio y acceso carnal violento, a dirigentes investigados por nexos con el paramilitarismo en el Urabá antioqueño y hasta a ciudadanos cuya cédula no concuerda con su nombre.

En el País del Porqué no, todo puede pasar. Tres millones de personas huyen de sus tierras por la presencia de grupos armados ilegales o de plantaciones intensivas de agro combustibles y el gobierno, termina ofreciendo subsidios y créditos subsidiados a quienes ocasionaron el despojo.

En el País del Porqué no, el Ministerio de Agricultura le niega a las cooperativas y productores de leche cruda la financiación o los créditos para modernizar el sistema de conservación y almacenamiento; mientras los subsidios son para atender favores políticos y compromisos electorales.

En el país del Porqué no, se extradita a los Estados Unidos a los jefes paramilitares para que sean juzgados por los cargos de narcotráfico y lavado de activos, mientras se dejan amontonados y en el aire los procesos que les seguían en Colombia por masacres, desapariciones y delitos de lesa humanidad.

En el País del Porqué no, el señor presidente considera que si la Corte Suprema de Justicia no elige Fiscal de una terna considerada inviable estaría “quebrantando la Constitución y la estabilidad institucional de la Patria”.

En el País del Porqué no, “cambiar un articulito de la Constitución” para permitir la reelección, hasta por una vez, y promover un referendo para otra, no está quebrantando el orden institucional, solo lo modifica, a favor de una persona: “una inteligencia superior”.

Sin dudas, el País del Porqué no, es más que una ingeniosa campaña de una creativa agencia publicitaria.

No hay comentarios: