Por Juan Antonio Ruiz Romero
Además de los coloridos arreglos navideños de flora y fauna que adornan nuestra ciudad, un paseante se puede encontrar también con otras imágenes, que van desde lo particular y curioso hasta las postales amargas y menos brillantes, que desdicen de los que somos o de lo que creemos ser.
Podemos ver, con una sonrisa incrédula, niños y niñas en vestido de baño y con toalla, disfrutando de los chorros tropicales y refrescantes del Parque Guadalupe Zapata y del Lago Uribe Uribe.
En otra esquina, se puede encontrar al director del Área Metropolitana Centro Occidente y a los gerentes de las empresas de taxis negociando un incremento anticipado, desde diciembre, del 5,7%, en las tarifas del servicio. No importa que el precio de la gasolina haya permanecido estable todo el año y que la inflación acumulada sea del 2,37%, la más baja de las últimas décadas. Al fin y al cabo, los usuarios este mes están pensando en otra cosa y como 2010 es año electoral es bueno tener disponible la flota de taxis para las jornadas de votación de marzo de “Soto, senador” y de mayo de “Uribe, presidente”.
La visita por la ciudad también nos muestra las decisiones contradictorias de nuestros gobernantes. Aunque Pereira y Dosquebradas prohíben, por lo menos sobre el papel, el uso de pólvora en sus jurisdicciones; en Santa Rosa de Cabal, el alcalde, sin ningún tipo de vergüenza, autorizó el almacenamiento, distribución, venta y uso de juegos pirotécnicos, con lo que abrió el boquete para el contrabando intermunicipal y para que, en los primeros diez días de diciembre, tengamos de a quemado diario en el departamento.
Más adelante, la postal navideña nos muestra, en detalle, los cinco vidrios rotos del centro Cultural Lucy Tejada, destrozados durante los disturbios del martes primero de diciembre. Teniendo en cuenta el ritmo de la administración del Instituto de Cultura, que, según los “acuerdos programáticos”, es propiedad del concejal liberal uribista Yesid Armando Rozo, podemos esperar optimistas que para el Sesquicentenario, en 2013, hayan efectuado la reparación respectiva, o que por lo menos le pongan plásticos para que no se resfríen los visitantes que lleguen a la Biblioteca Pública Municipal, ahora que, en buen momento, atiende al público tanto de día como de noche.
Como es obvio, el recorrido tiene que pasar por la esquina de la calle 15 con carrera séptima, en donde es habitual encontrar un lunes o un miércoles a las 7 de la mañana, a un músico al que se le acabó la noche, con el sueño trastocado, cantando rancheras y jugando dados; mientras a su lado pasan decenas de personas, bien despiertas, recién bañadas y dispuestos a jugarse el todo por el todo, en otra jornada decembrina.
Esa es nuestra Pereira pre navideña y quizás, la Pereira de todos los días: Tropical, insólita, vital, detonante, desigual, parcelada, paquidérmica, con tufo trasnochado y sueños de grandeza.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
El trineo de Samy y Papá Noel
Por Juan Antonio Ruiz Romero
“Llegó diciembre con su alegría, mes de parranda y animación
en que se baila de noche y día; es solo juergas y diversión.
Se hacen natillas, se fríen buñuelos, llueven los tragos sin caridad
y engringolados chicos y abuelos hacen el árbol de navidad”
Desde mucho antes de diciembre y de que mediante declaración pública juramentada se autodenominaran conservadores, ya existía la alianza política entre Samy Merheg y Noel Ricardo Valencia para postularse al Senado de la República y la Cámara de Representantes, respectivamente.
Pero, por estos días en que las vitrinas, calles y casas se llenan de adornos, se multiplica el accionar de los dos audaces novatos, quienes en un despliegue logístico que admirarían el Niño Dios y el mismo Santa, reparten mucho más que abrazos y buenos deseos.
Uno a uno, como si fuera una gigantesca demolición, han ido cayendo en la campaña de Samy, dirigentes de lo que fuera el partido conservador: El representante a la Cámara Diego Naranjo, el mismo que el viernes 4 de septiembre pasado, en el Gran Hotel dijo a los medios de comunicación que su partido se declaraba en Asamblea Permanente por la decisión inconsulta del Directorio nacional de inscribir a Merheg, terminó con parte de su equipo de trabajo tomándose la foto con el candidato al Senado. El concejal de Pereira John Jairo Lemus, que consideraba esa aspiración una intromisión odiosa y externa al partido, terminó plegándose, al igual que el director de un periódico y varios concejales de Dosquebradas y de los municipios del occidente. Con ellos, buena parte de la cuota conservadora en el departamento, más pendiente de su estabilidad laboral, que del origen y minucias de esa candidatura al Senado.
En este caso se demuestra la debilidad conceptual, ideológica y hasta financiera de un Partido, en donde los que no han cedido a los aguinaldos que reparte el trineo de Samy y Papá Noel, terminan convertidos, no en los reductos de la “Dignidad conservadora”, sino en la disidencia.
Es bueno aclarar que aquí no hubo una adhesión de los Merheg al Partido Conservador. Lo que sucedió realmente fue, en términos económicos, una absorción del conservatismo por la empresa electoral denominada Colombia Viva, la cual necesitaba con urgencia un aval para subsistir en la política.
Y como protagonista principal de todo este entramado, el señor gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo, quién le abrió la puerta de su campaña a los Merheg y a Luz Ensueño, tal vez sin saber, tal vez sabiendo, que más adelante se convertirían en el Caballo de Troya, para apoderarse de lo que fuera alguna vez el partido de sus mayores.
Un partido que ahora, como división de Colombia Viva, será el encargado de avalar la candidatura a la alcaldía de Pereira de la diputada Juliana Enciso. La mujer de Habib y cuñada de Samy.
“El marranito que habían comprado desde noviembre para engordar
ya de las patas, bien amarrado, empiezan todos a chamuscar”.
“Llegó diciembre con su alegría, mes de parranda y animación
en que se baila de noche y día; es solo juergas y diversión.
Se hacen natillas, se fríen buñuelos, llueven los tragos sin caridad
y engringolados chicos y abuelos hacen el árbol de navidad”
Desde mucho antes de diciembre y de que mediante declaración pública juramentada se autodenominaran conservadores, ya existía la alianza política entre Samy Merheg y Noel Ricardo Valencia para postularse al Senado de la República y la Cámara de Representantes, respectivamente.
Pero, por estos días en que las vitrinas, calles y casas se llenan de adornos, se multiplica el accionar de los dos audaces novatos, quienes en un despliegue logístico que admirarían el Niño Dios y el mismo Santa, reparten mucho más que abrazos y buenos deseos.
Uno a uno, como si fuera una gigantesca demolición, han ido cayendo en la campaña de Samy, dirigentes de lo que fuera el partido conservador: El representante a la Cámara Diego Naranjo, el mismo que el viernes 4 de septiembre pasado, en el Gran Hotel dijo a los medios de comunicación que su partido se declaraba en Asamblea Permanente por la decisión inconsulta del Directorio nacional de inscribir a Merheg, terminó con parte de su equipo de trabajo tomándose la foto con el candidato al Senado. El concejal de Pereira John Jairo Lemus, que consideraba esa aspiración una intromisión odiosa y externa al partido, terminó plegándose, al igual que el director de un periódico y varios concejales de Dosquebradas y de los municipios del occidente. Con ellos, buena parte de la cuota conservadora en el departamento, más pendiente de su estabilidad laboral, que del origen y minucias de esa candidatura al Senado.
En este caso se demuestra la debilidad conceptual, ideológica y hasta financiera de un Partido, en donde los que no han cedido a los aguinaldos que reparte el trineo de Samy y Papá Noel, terminan convertidos, no en los reductos de la “Dignidad conservadora”, sino en la disidencia.
Es bueno aclarar que aquí no hubo una adhesión de los Merheg al Partido Conservador. Lo que sucedió realmente fue, en términos económicos, una absorción del conservatismo por la empresa electoral denominada Colombia Viva, la cual necesitaba con urgencia un aval para subsistir en la política.
Y como protagonista principal de todo este entramado, el señor gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo, quién le abrió la puerta de su campaña a los Merheg y a Luz Ensueño, tal vez sin saber, tal vez sabiendo, que más adelante se convertirían en el Caballo de Troya, para apoderarse de lo que fuera alguna vez el partido de sus mayores.
Un partido que ahora, como división de Colombia Viva, será el encargado de avalar la candidatura a la alcaldía de Pereira de la diputada Juliana Enciso. La mujer de Habib y cuñada de Samy.
“El marranito que habían comprado desde noviembre para engordar
ya de las patas, bien amarrado, empiezan todos a chamuscar”.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Eclipse de luna roja
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 26 de noviembre
En las democracias maduras, el esquema gobierno-oposición permite la alternancia del poder entre las diferentes fuerzas políticas. En Colombia, por aquellas características particulares que nos identifican, por los cambios a la Constitución del 91 y por la evidente falta de cuadros directivos que asuman el relevo generacional, el Partido Liberal se encuentra debilitado, en desbandada, dividido y descolorido.
Por muy conservador y de derecha que parezca, el presidente Álvaro Uribe tuvo sus orígenes y proyección política en ese partido: de línea aperturista y neoliberal durante el gobierno Gaviria; de discurso socialdemócrata en el gobierno Samper y en donde caben incluso las tendencias de izquierda de la senadora Piedad Córdoba.
Es probable que la reelección presidencial, que gravita como astro implacable sobre el acontecer nacional, haya terminado eclipsando a un partido histórico, promotor de grandes transformaciones sociales y económicas en el siglo XX.
Pero además, una militancia díscola que se creyó el discurso según el cual el liberalismo era un partido de matices y eso daba patente para ser tránsfuga y acomodado.
La compleja realidad de esa colectividad se refleja, sin esfuerzos, en el departamento de Risaralda.
Un senador invisible como Germán Aguirre, que -¿con qué derecho pregunto yo?- exige una candidatura a la Gobernación de Risaralda, como si ese cargo fuera un premio de consolación a los que salen del Congreso por la puerta de atrás.
Un buen tipo como Juan Carlos Valencia, que aspira al Senado más por cumplirle al Partido, que por el verdadero respaldo de la militancia y de los jefes naturales, sumidos en divisiones viscerales e irreconciliables.
El representante a la Cámara Diego Patiño que no ha entendido que es muy bueno en el ejecutivo, pero perverso en el legislativo, en donde ni se siente a gusto, ni le aporta a la región. Hábil con la burocracia, termina apoyando a los gobiernos, aunque sean de la oposición, y ofreciendo respaldos al Senado, a cambio de oxígeno contractual. Y aunque muchos quieren jubilarlo, él que creció viendo las figuras de Camilo Mejía y Oscar Vélez Marulanda, insiste en convertirse en el neocacique liberal del siglo XXI.
Una candidata a la Cámara, Vivián López, de la más rancia estirpe carmonista y tan bien adiestrada que, ni le tiembla la voz cuando dice, delante de su marido el revocado ex congresista, que: “-No soy ficha de Carmona, ni de nadie…” Aunque los pecados no se heredan, es bastante difícil pensar que la renovación de la política liberal consista en repartir cobijas, zapatos y “mercados sociales” y aparecer en una foto sonriente con el jefe único del Partido.
Al liberalismo risaraldense, que se negó sistemáticamente a evaluar la hecatombe electoral de 2007, le quedan un poco más de 100 días para mirarse con sinceridad y ánimo autocrítico, si no quiere sumar una nueva derrota. De la voluntad de los liberales depende que el eclipse sea total o parcial.
En las democracias maduras, el esquema gobierno-oposición permite la alternancia del poder entre las diferentes fuerzas políticas. En Colombia, por aquellas características particulares que nos identifican, por los cambios a la Constitución del 91 y por la evidente falta de cuadros directivos que asuman el relevo generacional, el Partido Liberal se encuentra debilitado, en desbandada, dividido y descolorido.
Por muy conservador y de derecha que parezca, el presidente Álvaro Uribe tuvo sus orígenes y proyección política en ese partido: de línea aperturista y neoliberal durante el gobierno Gaviria; de discurso socialdemócrata en el gobierno Samper y en donde caben incluso las tendencias de izquierda de la senadora Piedad Córdoba.
Es probable que la reelección presidencial, que gravita como astro implacable sobre el acontecer nacional, haya terminado eclipsando a un partido histórico, promotor de grandes transformaciones sociales y económicas en el siglo XX.
Pero además, una militancia díscola que se creyó el discurso según el cual el liberalismo era un partido de matices y eso daba patente para ser tránsfuga y acomodado.
La compleja realidad de esa colectividad se refleja, sin esfuerzos, en el departamento de Risaralda.
Un senador invisible como Germán Aguirre, que -¿con qué derecho pregunto yo?- exige una candidatura a la Gobernación de Risaralda, como si ese cargo fuera un premio de consolación a los que salen del Congreso por la puerta de atrás.
Un buen tipo como Juan Carlos Valencia, que aspira al Senado más por cumplirle al Partido, que por el verdadero respaldo de la militancia y de los jefes naturales, sumidos en divisiones viscerales e irreconciliables.
El representante a la Cámara Diego Patiño que no ha entendido que es muy bueno en el ejecutivo, pero perverso en el legislativo, en donde ni se siente a gusto, ni le aporta a la región. Hábil con la burocracia, termina apoyando a los gobiernos, aunque sean de la oposición, y ofreciendo respaldos al Senado, a cambio de oxígeno contractual. Y aunque muchos quieren jubilarlo, él que creció viendo las figuras de Camilo Mejía y Oscar Vélez Marulanda, insiste en convertirse en el neocacique liberal del siglo XXI.
Una candidata a la Cámara, Vivián López, de la más rancia estirpe carmonista y tan bien adiestrada que, ni le tiembla la voz cuando dice, delante de su marido el revocado ex congresista, que: “-No soy ficha de Carmona, ni de nadie…” Aunque los pecados no se heredan, es bastante difícil pensar que la renovación de la política liberal consista en repartir cobijas, zapatos y “mercados sociales” y aparecer en una foto sonriente con el jefe único del Partido.
Al liberalismo risaraldense, que se negó sistemáticamente a evaluar la hecatombe electoral de 2007, le quedan un poco más de 100 días para mirarse con sinceridad y ánimo autocrítico, si no quiere sumar una nueva derrota. De la voluntad de los liberales depende que el eclipse sea total o parcial.
De gente linda y cosas feas
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 19 de noviembre
Definitivamente la internet da para todo. En algo más de tres semanas, el portal BeautifulPeople.com, diseñado como su nombre lo dice sólo para gente linda, se ha dado el lujo de rechazar “por feos” a 1 millón 800 mil aspirantes. Dicen sus promotores que “El concepto y el sitio fue fundado en un principio muy simple de la naturaleza humana: el hecho de que la gente quiere estar con alguien que encuentre atractivo”. Y añaden: “Puede que no sea políticamente correcto decirlo... pero es honesto”.
O sea que también en el ciberespacio y a pesar de los desarrollos de la tecnología que nos ofrecen como un gran instrumento democratizador, hay campo para la exclusión y la discriminación.
Dado el ilimitado número de solicitudes para ingresar al exclusivo club de la “gente linda”, se me ocurrió que aquí en Colombia podríamos intentar algo similar, pero adecuado a nuestras condiciones sociales, económicas y políticas.
Por ejemplo, podríamos promover un portal bien selecto denominado: “Cínicos como el Ministro de Agricultura Andrés Fernández y los que se creyeron sus explicaciones sobre lo bien que funcionan las políticas agropecuarias del gobierno”. Sin duda, como lo muestran las cifras, las grandes mayorías también quedarían por fuera de ese sitio web, en el cual solo cabrían el desplumado ex ministro y precandidato conservador Andrés Felipe Arias y uno que otro senador de la bancada uribista.
Y que tal una red social, esa si bien social, denominada: “Campesinos pobres como Carlos Ardila Lulle, Luis Carlos Sarmiento Angulo y la Philip Morris”, en la cual el requisito para acceder a los créditos subsidiados sea, cuándo menos, ser propietario de cinco ingenios azucareros; cuatro o cinco bancos que sumen el 20% del sistema financiero colombiano o más del 90% de la industria tabacalera del país. Incluso, pensando en las posibilidades de marketing virtual, podría venderse como un juego en la red: monopolios.com.co
Para competir, siquiera decorosamente con Beatiful People, podríamos promover un moderno portal en donde se rechace todo lo feo que nos pasa y ensucia la imagen linda de nuestro país. Me explico, veto absoluto a la corrupción; a los “falsos positivos”; a las zonas francas privilegiadas para los hijos del señor presidente; a las concesiones obligadas de servicios públicos y aeropuertos para beneficiar “la confianza inversionista” de unas pocas personas, “que si son eficientes”. Veto sin contemplaciones a los actores del conflicto armado, a la combinación de formas de lucha; a la guerrilla, a los paras, a los narcos y a las Águilas negras, verdes, coloradas o amarillas que siguen matando gente.
Un portal en donde se respeten las reglas del juego y no se quiera aprobar, a las buenas o a las malas, en forma legal o ilegal, cambios de la Constitución para favorecer a una sola persona. Porque eso no solo es feo sino arbitrario.
Cómo dicen los creadores de Beatiful People: “Puede que no sea políticamente correcto decirlo... pero es honesto”.
Definitivamente la internet da para todo. En algo más de tres semanas, el portal BeautifulPeople.com, diseñado como su nombre lo dice sólo para gente linda, se ha dado el lujo de rechazar “por feos” a 1 millón 800 mil aspirantes. Dicen sus promotores que “El concepto y el sitio fue fundado en un principio muy simple de la naturaleza humana: el hecho de que la gente quiere estar con alguien que encuentre atractivo”. Y añaden: “Puede que no sea políticamente correcto decirlo... pero es honesto”.
O sea que también en el ciberespacio y a pesar de los desarrollos de la tecnología que nos ofrecen como un gran instrumento democratizador, hay campo para la exclusión y la discriminación.
Dado el ilimitado número de solicitudes para ingresar al exclusivo club de la “gente linda”, se me ocurrió que aquí en Colombia podríamos intentar algo similar, pero adecuado a nuestras condiciones sociales, económicas y políticas.
Por ejemplo, podríamos promover un portal bien selecto denominado: “Cínicos como el Ministro de Agricultura Andrés Fernández y los que se creyeron sus explicaciones sobre lo bien que funcionan las políticas agropecuarias del gobierno”. Sin duda, como lo muestran las cifras, las grandes mayorías también quedarían por fuera de ese sitio web, en el cual solo cabrían el desplumado ex ministro y precandidato conservador Andrés Felipe Arias y uno que otro senador de la bancada uribista.
Y que tal una red social, esa si bien social, denominada: “Campesinos pobres como Carlos Ardila Lulle, Luis Carlos Sarmiento Angulo y la Philip Morris”, en la cual el requisito para acceder a los créditos subsidiados sea, cuándo menos, ser propietario de cinco ingenios azucareros; cuatro o cinco bancos que sumen el 20% del sistema financiero colombiano o más del 90% de la industria tabacalera del país. Incluso, pensando en las posibilidades de marketing virtual, podría venderse como un juego en la red: monopolios.com.co
Para competir, siquiera decorosamente con Beatiful People, podríamos promover un moderno portal en donde se rechace todo lo feo que nos pasa y ensucia la imagen linda de nuestro país. Me explico, veto absoluto a la corrupción; a los “falsos positivos”; a las zonas francas privilegiadas para los hijos del señor presidente; a las concesiones obligadas de servicios públicos y aeropuertos para beneficiar “la confianza inversionista” de unas pocas personas, “que si son eficientes”. Veto sin contemplaciones a los actores del conflicto armado, a la combinación de formas de lucha; a la guerrilla, a los paras, a los narcos y a las Águilas negras, verdes, coloradas o amarillas que siguen matando gente.
Un portal en donde se respeten las reglas del juego y no se quiera aprobar, a las buenas o a las malas, en forma legal o ilegal, cambios de la Constitución para favorecer a una sola persona. Porque eso no solo es feo sino arbitrario.
Cómo dicen los creadores de Beatiful People: “Puede que no sea políticamente correcto decirlo... pero es honesto”.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
El pesado de Pepe Cortisona
Por Juan Antonio Ruiz Romero
En Pelotillehue, todos están cansados de las amenazas y la prepotencia del pesado de Pepe Cortisona. –Es un buscapleitos profesional, aseguran.
A pesar de las rivalidades en el campo de fútbol, en donde a veces los partidos se convertían en auténticas batallas campales, la verdad es que los vecinos de Pelotillehue y Buenas Peras tienen mucho en común y nadie piensa que terminen agrediéndose.
En el restaurante “El Pollo Farsante” y en el “Café El Insomnio”, las personas comentan que, en esta ocasión, a Pepe Cortisona se le fue la mano y… la lengua. -Es pedante y pendenciero, repiten. Hasta Ungenio González, que es tonto pero no bruto, reconoce que al fanfarrón de Pepe se le fueron las luces.
El periódico “El Hocicón”-diario pobre pero honrado- titula que el 79,9% de los habitantes de Buenas Peras, rechaza un eventual enfrentamiento armado.
Ante la posibilidad de una guerra, el Congreso de Pelotillehue, le pide a Condorito adquirir cuanto antes armas de disuasión, y con la generosidad de Don Chuma, le dicen: “No se fije en gastos, compadre…”
En el “Bar El Tufo”, al lado de una pared con el letrero “Muera el Roto Quezada”, los habituales clientes, entre ellos Garganta de Lata y Cabellos de Ángel, formulan todo tipo de hipótesis, acerca de las infortunadas declaraciones del pesado de Pepe, mientras brindan con sus tragos autóctonos: "Vino y se fue", "Santa Clota”, “3 Tiritones" y el gran reserva de “Sonrisa de León”.
A pocas cuadras del “Teatro Pello”, en el cruce de las calles Tarapacá con Tarapallá, donde está pegado con engrudo un afiche que dice: “Se prohibe pegar carteles”, Yayita, comenta que, en esta ocasión, al “Saco de Plomo”, como lo llama Condorito, “le salió el tiro por la culata”. Sin embargo, Doña Tremebunda y Don Cuasimodo Vinagre tratan de restarle importancia a las palabras de Pepe y confían en que vuelva a ser un buen pretendiente para $u hija.
Al ver las reacciones de protesta generadas por su incontinencia verbal y la decisión del Senado de Cumpeo de frenar el ingreso de Buenas Peras al Mercosur, el pobre de Pepe Cortisona, empezó a recoger sus palabras. Al frente del “Hotel Lucho”, le pide el padre Venancio, párroco de Pelotillehue que le ayude a corregir los daños causados por su retórica belicista.
Aprovechando la oportunidad, el curita que, desde tiempo atrás detesta a Pepe, por su actitud antipática y egocentrismo desbordado, le dice en todo apocalíptico: -A vos, no te salva ni siquiera “San Guchito”. (Santo patrono de Pelotillehue, que aparece en las iglesias con un sanduche en la mano izquierda.
El pesado de Pepe Cortisona se sienta en un barril de petróleo. Al frente ve un aviso de gaseosa: “Tome Pin y haga Pum”. Siente que es un insulto y una ofensa del imperio. Un descuidado perro callejero, llamado Washinton, se acerca y orina en el barril, salpicando al “Saco de Plomo”, que se levanta exaltado:
-Exijo una explicación.
En Pelotillehue, todos están cansados de las amenazas y la prepotencia del pesado de Pepe Cortisona. –Es un buscapleitos profesional, aseguran.
A pesar de las rivalidades en el campo de fútbol, en donde a veces los partidos se convertían en auténticas batallas campales, la verdad es que los vecinos de Pelotillehue y Buenas Peras tienen mucho en común y nadie piensa que terminen agrediéndose.
En el restaurante “El Pollo Farsante” y en el “Café El Insomnio”, las personas comentan que, en esta ocasión, a Pepe Cortisona se le fue la mano y… la lengua. -Es pedante y pendenciero, repiten. Hasta Ungenio González, que es tonto pero no bruto, reconoce que al fanfarrón de Pepe se le fueron las luces.
El periódico “El Hocicón”-diario pobre pero honrado- titula que el 79,9% de los habitantes de Buenas Peras, rechaza un eventual enfrentamiento armado.
Ante la posibilidad de una guerra, el Congreso de Pelotillehue, le pide a Condorito adquirir cuanto antes armas de disuasión, y con la generosidad de Don Chuma, le dicen: “No se fije en gastos, compadre…”
En el “Bar El Tufo”, al lado de una pared con el letrero “Muera el Roto Quezada”, los habituales clientes, entre ellos Garganta de Lata y Cabellos de Ángel, formulan todo tipo de hipótesis, acerca de las infortunadas declaraciones del pesado de Pepe, mientras brindan con sus tragos autóctonos: "Vino y se fue", "Santa Clota”, “3 Tiritones" y el gran reserva de “Sonrisa de León”.
A pocas cuadras del “Teatro Pello”, en el cruce de las calles Tarapacá con Tarapallá, donde está pegado con engrudo un afiche que dice: “Se prohibe pegar carteles”, Yayita, comenta que, en esta ocasión, al “Saco de Plomo”, como lo llama Condorito, “le salió el tiro por la culata”. Sin embargo, Doña Tremebunda y Don Cuasimodo Vinagre tratan de restarle importancia a las palabras de Pepe y confían en que vuelva a ser un buen pretendiente para $u hija.
Al ver las reacciones de protesta generadas por su incontinencia verbal y la decisión del Senado de Cumpeo de frenar el ingreso de Buenas Peras al Mercosur, el pobre de Pepe Cortisona, empezó a recoger sus palabras. Al frente del “Hotel Lucho”, le pide el padre Venancio, párroco de Pelotillehue que le ayude a corregir los daños causados por su retórica belicista.
Aprovechando la oportunidad, el curita que, desde tiempo atrás detesta a Pepe, por su actitud antipática y egocentrismo desbordado, le dice en todo apocalíptico: -A vos, no te salva ni siquiera “San Guchito”. (Santo patrono de Pelotillehue, que aparece en las iglesias con un sanduche en la mano izquierda.
El pesado de Pepe Cortisona se sienta en un barril de petróleo. Al frente ve un aviso de gaseosa: “Tome Pin y haga Pum”. Siente que es un insulto y una ofensa del imperio. Un descuidado perro callejero, llamado Washinton, se acerca y orina en el barril, salpicando al “Saco de Plomo”, que se levanta exaltado:
-Exijo una explicación.
jueves, 5 de noviembre de 2009
El país del porqué no…
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 5 de noviembre
Quisiera, de todo corazón, que esta columna fuera tan grata y relajante como un viaje en crucero cinco estrellas, o como las maravillosas aventuras de Peter Pan en el país del Nunca Jamás. Pero, no es así.
El país del Porqué no es aquel donde cabe lo impensable, lo inimaginable. En donde no hay desplazados por la violencia sino inmigrantes. En donde, un ministro de Agricultura y hoy precandidato presidencial conservador asegura, en una clase magistral de macroeconomía neoliberal, que regalarle dinero del Estado a los ricos, es una forma de mejorar la calidad de vida de los más pobres.
En el país del Porqué no, se llama incentivo a la prosperidad, entregarle millonarios recursos del erario, de los impuestos que pagan los ciudadanos, al principal dueño de la banca privada: Luis Carlos Sarmiento Angulo y al conglomerado económico de Carlos Ardila Lule, propietario de la mayoría de ingenios azucareros, la principal fábrica de gaseosas del país, una cadena radial y el canal de televisión RCN. De pronto se aburren de tanta inequidad y se van a gastar sus fortunas a otros paraísos fiscales.
En el País del Porqué no, se entregan subsidios de Agro Ingreso Seguro a personas con inhabilidad para contratar con el Estado, a condenados por tentativa de homicidio y acceso carnal violento, a dirigentes investigados por nexos con el paramilitarismo en el Urabá antioqueño y hasta a ciudadanos cuya cédula no concuerda con su nombre.
En el País del Porqué no, todo puede pasar. Tres millones de personas huyen de sus tierras por la presencia de grupos armados ilegales o de plantaciones intensivas de agro combustibles y el gobierno, termina ofreciendo subsidios y créditos subsidiados a quienes ocasionaron el despojo.
En el País del Porqué no, el Ministerio de Agricultura le niega a las cooperativas y productores de leche cruda la financiación o los créditos para modernizar el sistema de conservación y almacenamiento; mientras los subsidios son para atender favores políticos y compromisos electorales.
En el país del Porqué no, se extradita a los Estados Unidos a los jefes paramilitares para que sean juzgados por los cargos de narcotráfico y lavado de activos, mientras se dejan amontonados y en el aire los procesos que les seguían en Colombia por masacres, desapariciones y delitos de lesa humanidad.
En el País del Porqué no, el señor presidente considera que si la Corte Suprema de Justicia no elige Fiscal de una terna considerada inviable estaría “quebrantando la Constitución y la estabilidad institucional de la Patria”.
En el País del Porqué no, “cambiar un articulito de la Constitución” para permitir la reelección, hasta por una vez, y promover un referendo para otra, no está quebrantando el orden institucional, solo lo modifica, a favor de una persona: “una inteligencia superior”.
Sin dudas, el País del Porqué no, es más que una ingeniosa campaña de una creativa agencia publicitaria.
Quisiera, de todo corazón, que esta columna fuera tan grata y relajante como un viaje en crucero cinco estrellas, o como las maravillosas aventuras de Peter Pan en el país del Nunca Jamás. Pero, no es así.
El país del Porqué no es aquel donde cabe lo impensable, lo inimaginable. En donde no hay desplazados por la violencia sino inmigrantes. En donde, un ministro de Agricultura y hoy precandidato presidencial conservador asegura, en una clase magistral de macroeconomía neoliberal, que regalarle dinero del Estado a los ricos, es una forma de mejorar la calidad de vida de los más pobres.
En el país del Porqué no, se llama incentivo a la prosperidad, entregarle millonarios recursos del erario, de los impuestos que pagan los ciudadanos, al principal dueño de la banca privada: Luis Carlos Sarmiento Angulo y al conglomerado económico de Carlos Ardila Lule, propietario de la mayoría de ingenios azucareros, la principal fábrica de gaseosas del país, una cadena radial y el canal de televisión RCN. De pronto se aburren de tanta inequidad y se van a gastar sus fortunas a otros paraísos fiscales.
En el País del Porqué no, se entregan subsidios de Agro Ingreso Seguro a personas con inhabilidad para contratar con el Estado, a condenados por tentativa de homicidio y acceso carnal violento, a dirigentes investigados por nexos con el paramilitarismo en el Urabá antioqueño y hasta a ciudadanos cuya cédula no concuerda con su nombre.
En el País del Porqué no, todo puede pasar. Tres millones de personas huyen de sus tierras por la presencia de grupos armados ilegales o de plantaciones intensivas de agro combustibles y el gobierno, termina ofreciendo subsidios y créditos subsidiados a quienes ocasionaron el despojo.
En el País del Porqué no, el Ministerio de Agricultura le niega a las cooperativas y productores de leche cruda la financiación o los créditos para modernizar el sistema de conservación y almacenamiento; mientras los subsidios son para atender favores políticos y compromisos electorales.
En el país del Porqué no, se extradita a los Estados Unidos a los jefes paramilitares para que sean juzgados por los cargos de narcotráfico y lavado de activos, mientras se dejan amontonados y en el aire los procesos que les seguían en Colombia por masacres, desapariciones y delitos de lesa humanidad.
En el País del Porqué no, el señor presidente considera que si la Corte Suprema de Justicia no elige Fiscal de una terna considerada inviable estaría “quebrantando la Constitución y la estabilidad institucional de la Patria”.
En el País del Porqué no, “cambiar un articulito de la Constitución” para permitir la reelección, hasta por una vez, y promover un referendo para otra, no está quebrantando el orden institucional, solo lo modifica, a favor de una persona: “una inteligencia superior”.
Sin dudas, el País del Porqué no, es más que una ingeniosa campaña de una creativa agencia publicitaria.
¿Cuál estado social de derecho?
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 29 de octubre.
“El Pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden político, económico y social justo, y comprometido a impulsar la integración de la comunidad latinoamericana, decreta, sanciona y promulga la siguiente Constitución Política de Colombia”. Preámbulo Constitución Política de Colombia, 1991.
Mientras van pasando los días, uno siente que el espíritu y objetivos de la Carta de 1991, están cada vez más difusos. Y al ver el debate interrumpido sobre el programa Agro Ingreso Seguro, nos da la impresión que “ese Estado social de derecho” y sus fines esenciales de “servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo”, son textos constitucionales que desconocen altos dignatarios del gobierno, el ex ministro y precandidato presidencial Andrés Felipe Arias y su sucesor en la cartera de Agricultura, Andrés Fernández.
Es inconcebible pensar que “dentro de un marco jurídico, democrático y participativo, que garantice un orden político, económico y social justo” se entregue el 71% de los recursos de Agro Ingreso Seguro a un 5% de beneficiarios, entre los que se encuentran los cultivadores de palma africana, los ingenios azucareros y hasta la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, dueña del 25 por ciento del sector financiero del país. Y que se entreguen créditos subsidiados a la multinacional Phillip Morris por 29 mil 500 millones, a pesar de que la tabacalera le debe 200 millones de dólares a los departamentos colombianos, por contrabando y evasión de impuestos.
Tampoco es posible pensar que en una Nación “fundada en el respeto a la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas”, 45 cotizantes a la campaña de reelección presidencial que aportaron 549 millones de pesos, hayan recibido subsidios no reembolsables de Agro Ingreso Seguro por 33 mil 497 millones de pesos.
Se pierde la meta de promover “la prosperidad general”, cuando a 10 empresas que donaron 128 millones de pesos para financiar el referendo que busca una segunda reelección del presidente Uribe, se les retribuyó con subsidios no reembolsables por 16 mil 549 millones.
Es imposible asegurar a los colombianos “el trabajo, la justicia, la igualdad”, cuando a una sola persona le entregan en Bolívar el 83% de los recursos de Agro Ingreso Seguro; a dos familias en el Magdalena, el 89% de lo asignado a ese departamento, aunque dos de los proyectos fueron declarados no elegibles; y a 17 beneficiarios, el 45% de los subsidios apropiados para 10 departamentos.
Con esas “políticas de gobierno” para devolver favores, ni siquiera “invocando la protección de Dios”, vamos a lograr acabar la pobreza en que vive el 60 por ciento de los campesinos colombianos, si los recursos públicos para estimular el agro -que salen de quiénes pagamos impuestos- terminan en los bolsillos de los grandes banqueros, las multinacionales tabacaleras, los cultivadores de palma africana y las familias y empresas que financiaron la primera y la segunda reelección presidencial.
“El Pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden político, económico y social justo, y comprometido a impulsar la integración de la comunidad latinoamericana, decreta, sanciona y promulga la siguiente Constitución Política de Colombia”. Preámbulo Constitución Política de Colombia, 1991.
Mientras van pasando los días, uno siente que el espíritu y objetivos de la Carta de 1991, están cada vez más difusos. Y al ver el debate interrumpido sobre el programa Agro Ingreso Seguro, nos da la impresión que “ese Estado social de derecho” y sus fines esenciales de “servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo”, son textos constitucionales que desconocen altos dignatarios del gobierno, el ex ministro y precandidato presidencial Andrés Felipe Arias y su sucesor en la cartera de Agricultura, Andrés Fernández.
Es inconcebible pensar que “dentro de un marco jurídico, democrático y participativo, que garantice un orden político, económico y social justo” se entregue el 71% de los recursos de Agro Ingreso Seguro a un 5% de beneficiarios, entre los que se encuentran los cultivadores de palma africana, los ingenios azucareros y hasta la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo, dueña del 25 por ciento del sector financiero del país. Y que se entreguen créditos subsidiados a la multinacional Phillip Morris por 29 mil 500 millones, a pesar de que la tabacalera le debe 200 millones de dólares a los departamentos colombianos, por contrabando y evasión de impuestos.
Tampoco es posible pensar que en una Nación “fundada en el respeto a la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas”, 45 cotizantes a la campaña de reelección presidencial que aportaron 549 millones de pesos, hayan recibido subsidios no reembolsables de Agro Ingreso Seguro por 33 mil 497 millones de pesos.
Se pierde la meta de promover “la prosperidad general”, cuando a 10 empresas que donaron 128 millones de pesos para financiar el referendo que busca una segunda reelección del presidente Uribe, se les retribuyó con subsidios no reembolsables por 16 mil 549 millones.
Es imposible asegurar a los colombianos “el trabajo, la justicia, la igualdad”, cuando a una sola persona le entregan en Bolívar el 83% de los recursos de Agro Ingreso Seguro; a dos familias en el Magdalena, el 89% de lo asignado a ese departamento, aunque dos de los proyectos fueron declarados no elegibles; y a 17 beneficiarios, el 45% de los subsidios apropiados para 10 departamentos.
Con esas “políticas de gobierno” para devolver favores, ni siquiera “invocando la protección de Dios”, vamos a lograr acabar la pobreza en que vive el 60 por ciento de los campesinos colombianos, si los recursos públicos para estimular el agro -que salen de quiénes pagamos impuestos- terminan en los bolsillos de los grandes banqueros, las multinacionales tabacaleras, los cultivadores de palma africana y las familias y empresas que financiaron la primera y la segunda reelección presidencial.
Lo que dejó la Chapolera
Por Juan Antonio Ruiz Romero
En distintos espacios: expositores, gobernantes, organizadores, artistas, medios de comunicación, foros de los lectores y hasta en comentarios de esquina, se han referido en los últimos días a la Muestra comercial y empresarial Chapolera 2009, cumplida la semana pasada en Nueva York. Seguramente todos tienen un poco de razón.
Con la oportunidad que tuve de estar presente en el certamen y la independencia que me otorga el hecho de que viajé por mi cuenta y riesgo, sin financiación de recursos públicos ni de la organización, quisiera formular algunas de las impresiones vividas.
Si queremos que Pereira, Risaralda y el eje cafetero se proyecten en una economía global, debemos perder el miedo a salir, a abrir puertas, a establecer contactos. En la primera versión de Chapolera, es evidente que se cometieron algunos errores de planeación y montaje de la muestra ferial; y, tal vez, lo más complejo, se equivocaron, de buena fe, con la selección de artistas y la creación de un ambicioso espectáculo musical, sin tener en cuenta, las restricciones y exigencias establecidas por el gobierno estadounidense para la entrega de visas.
Con todo ello, Chapolera logró una cobertura mediática, sin antecedentes para Colombia en los medios hispanos, en donde la mayoría de noticias publicadas se relacionan con el orden público, el narcotráfico, el paramilitarismo o con las visitas del presidente Uribe a Estados Unidos. Quizás, si en lugar de insistir, con el gobierno y los congresistas norteamericanos, Colombia hubiera sido más audaz en la promoción de sus distintas identidades culturales, artísticas, sociales, productivas y turísticas, el Tratado de Libre Comercio no siguiera empantanado.
Se lograron importantes “golpes de opinión” como la presencia del Willys y la recolectora de café en el desfile del Día de la Hispanidad; el premio a la mejor comparsa y la reunión del alcalde de Nueva York Michael Bloomberg con el alcalde de Pereira Israel Londoño y la delegación colombiana. Hay que recordar que ningún otro mandatario colombiano ha tenido esa oportunidad y deberá trabajarse para que surjan convenios y acuerdos entre las partes.
Sobre la Muestra comercial, es evidente que pudo ser más numerosa. Sin embargo, es bueno recordar que Chapolera es una iniciativa privada y como tal, cobraba por el stand. Es probable que si Proexport se hubiera vinculado, el número de expositores fuera mayor. De todas formas, el hecho de que cada una de las empresas y asociaciones participantes regresara dejando en Nueva York, una representación comercial de sus productos para el mercado hispano, es un logro significativo.
Y aunque algunos se quejaron de la ausencia del café colombiano, ni la Federación, ni las Tiendas Juan Valdez ni otra marca le apostó al evento, mientras la empresa costarricense Don Ramón, de café gourmet, les salió adelante y concretó distribuidor y negocios.
Con respecto al Encuentro del gobernador y alcalde de Pereira con la colonia risaraldense en Nueva Jersey, fue un valioso primer ejercicio de acercamiento con esas personas que aún siguen llevando la patria en el corazón. Para la próxima ocasión, habrá que dimensionar las posibilidades existentes para trabajar en doble vía, en proyectos de vivienda, educación y remesas productivas, porque no puede ser que sólo pensemos en los inmigrantes colombianos en el exterior para que manden muletas, sillas de ruedas y regalitos de navidad.
En distintos espacios: expositores, gobernantes, organizadores, artistas, medios de comunicación, foros de los lectores y hasta en comentarios de esquina, se han referido en los últimos días a la Muestra comercial y empresarial Chapolera 2009, cumplida la semana pasada en Nueva York. Seguramente todos tienen un poco de razón.
Con la oportunidad que tuve de estar presente en el certamen y la independencia que me otorga el hecho de que viajé por mi cuenta y riesgo, sin financiación de recursos públicos ni de la organización, quisiera formular algunas de las impresiones vividas.
Si queremos que Pereira, Risaralda y el eje cafetero se proyecten en una economía global, debemos perder el miedo a salir, a abrir puertas, a establecer contactos. En la primera versión de Chapolera, es evidente que se cometieron algunos errores de planeación y montaje de la muestra ferial; y, tal vez, lo más complejo, se equivocaron, de buena fe, con la selección de artistas y la creación de un ambicioso espectáculo musical, sin tener en cuenta, las restricciones y exigencias establecidas por el gobierno estadounidense para la entrega de visas.
Con todo ello, Chapolera logró una cobertura mediática, sin antecedentes para Colombia en los medios hispanos, en donde la mayoría de noticias publicadas se relacionan con el orden público, el narcotráfico, el paramilitarismo o con las visitas del presidente Uribe a Estados Unidos. Quizás, si en lugar de insistir, con el gobierno y los congresistas norteamericanos, Colombia hubiera sido más audaz en la promoción de sus distintas identidades culturales, artísticas, sociales, productivas y turísticas, el Tratado de Libre Comercio no siguiera empantanado.
Se lograron importantes “golpes de opinión” como la presencia del Willys y la recolectora de café en el desfile del Día de la Hispanidad; el premio a la mejor comparsa y la reunión del alcalde de Nueva York Michael Bloomberg con el alcalde de Pereira Israel Londoño y la delegación colombiana. Hay que recordar que ningún otro mandatario colombiano ha tenido esa oportunidad y deberá trabajarse para que surjan convenios y acuerdos entre las partes.
Sobre la Muestra comercial, es evidente que pudo ser más numerosa. Sin embargo, es bueno recordar que Chapolera es una iniciativa privada y como tal, cobraba por el stand. Es probable que si Proexport se hubiera vinculado, el número de expositores fuera mayor. De todas formas, el hecho de que cada una de las empresas y asociaciones participantes regresara dejando en Nueva York, una representación comercial de sus productos para el mercado hispano, es un logro significativo.
Y aunque algunos se quejaron de la ausencia del café colombiano, ni la Federación, ni las Tiendas Juan Valdez ni otra marca le apostó al evento, mientras la empresa costarricense Don Ramón, de café gourmet, les salió adelante y concretó distribuidor y negocios.
Con respecto al Encuentro del gobernador y alcalde de Pereira con la colonia risaraldense en Nueva Jersey, fue un valioso primer ejercicio de acercamiento con esas personas que aún siguen llevando la patria en el corazón. Para la próxima ocasión, habrá que dimensionar las posibilidades existentes para trabajar en doble vía, en proyectos de vivienda, educación y remesas productivas, porque no puede ser que sólo pensemos en los inmigrantes colombianos en el exterior para que manden muletas, sillas de ruedas y regalitos de navidad.
Nueva York, destino de miles de sueños
Si la chapola es la mariposa, símbolo de libertad, que recorre campos y territorios, Colombia tiene en sus mujeres inmigrantes, miles de chapoleras de carne y hueso.
Juan Antonio Ruiz Romero Especial para La Tarde, Séptimo Día.
Nueva York, domingo 18 de octubre.
Aunque la ex reina de Risaralda y futura abogada de la Universidad Libre de Pereira Jenny Maritza Guzmán encarna esta semana en Nueva York la figura de la Chapolera, son muchas las historias de mujeres colombianas que convergen en la denominada capital del mundo.
Zuldary Grisales es caleña y se dedica a labores de limpieza y arreglo de mansiones y apartamentos de familias acomodadas, residentes en Manhattan y las cuales le pagan 270 dólares por día. En su caso, no fue la necesidad de un trabajo lo que la trajo por estas tierras, sino el desengaño amoroso que sufrió con un marido infiel.
Carolina Chaves nació en Bogotá, pero ya se encuentra radicada y habituada al ritmo electrizante de Nueva York. Aunque estudió diseño textil, durante la última década, se vinculó con el sector financiero y bancario. Allí vivió, hace un año y en toda su intensidad, la debacle de Wall Street y el peor revés del capitalismo en los últimos 70 años.
Beatriz Ramírez canta desde pequeña. La herencia musical la recibió de su padre, quién toca el requinto y viaja por el mundo acompañando a Darío Gómez, “El Rey del Despacho”. Los primeros tres discos grabados con Discos Fuentes le permitieron a esta artista antioqueña ser la única que obtuvo la visa americana, entre 37 músicos y cantantes que fueron seleccionados, por concurso público, para participar en El Musical de La Chapolera. A pesar de la negativa de los visados, el espectáculo se efectuará en el Teatro Ritz de Elizabeth, Nueva Jersey, echando mano del talento colombiano, que canta, baila, migra y subsiste en la distancia.
De mandar, a recibir órdenes
Antes de viajar a Nueva York, Zuldary era propietaria de tres ferreterías en el centro de Cali. Administraba los locales, se encargaba del personal, atendía a los proveedores y manejaba las cuentas bancarias. Cuándo se enteró de que su marido andaba en malos pasos, dejó los negocios, el hogar y la finca y se embarcó con sus hijos hacia una ciudad, que solo conocía como turista. Lo importante era dejar atrás la decepción, el desengaño y los malos recuerdos.
El hecho de no hablar una gota de inglés, que para miles de personas es un dolor de cabeza, para ella fue una bendición. Un empresario egipcio viudo, cuyas dos pequeñas hijas habían tenido “baby sister” hispanas, quería alguien que solo les hablara en español. Allí le dieron alojamiento y empezó su lento acomodo al estilo de vida norteamericano.
La avaricia rompe el saco
Para Carolina Chaves, la ambición y la codicia de los grandes ejecutivos de Wall Street fueron los causantes de la crisis económica global. Se otorgaban créditos, a diestra y siniestra, así las personas no tuvieran respaldo y capacidad económica. “Todos estaban detrás de las comisiones, de los bonos de éxito y de los incentivos económicos que les daban por los negocios, sin importar el daño estructural que se estaba causando al sistema financiero. Y ahí vimos los resultados”.
Esta colombo-estadounidense fue una de las miles de personas que se quedó sin empleo, a causa del desplome de Wall Street. Por fortuna, su experiencia y capacidad fueron reconocidas por un banco suizo, al frente del Centro Rockefeller, en donde en la actualidad se encarga de revisar los documentos en español de los clientes y negocios que adelantan con América Latina.
La Reina del despecho
Con el nombre artístico de “BERA”, Beatriz Ramírez ha efectuado dos presentaciones promocionales en Nueva York y Nueva Jersey, en donde hizo vibrar a los colombianos con temas de sus discos, pero también con los clásicos del despecho y las rancheras, que demuestran la influencia mexicana en el cancionero popular de nuestro país.
Con su primera visita a Estados Unidos, BERA, sueña con presentarse algún día en el Radio City Music Hall o en el Madison Square Garden. Entre tanto, a finales de este mes, comienza una gira internacional, que la llevará a Guatemala y otros países de Centroamérica, en donde tiene gran acogida la música popular colombiana y en donde, siguiendo la tradición de su mentor, será presentada en los escenarios como “La Reina del Despecho”.
Se llaman Jenny, Zuldary, Carolina o Beatriz. Unas cambian su nombre por Bera, Annie, Lilly, Jackie, aunque fueron bautizadas en Colombia: Ana, Liliana y Jacqueline. Cada una sobrevive a su manera, sobrellevando las angustias, frustraciones y logros del día a día.
Todas tienen algo en común: son colombianas, con una voluntad inquebrantable. Chapoleras, a quienes un sueño las puso a volar, buscando nuevos rumbos para sus vidas.
Juan Antonio Ruiz Romero Especial para La Tarde, Séptimo Día.
Nueva York, domingo 18 de octubre.
Aunque la ex reina de Risaralda y futura abogada de la Universidad Libre de Pereira Jenny Maritza Guzmán encarna esta semana en Nueva York la figura de la Chapolera, son muchas las historias de mujeres colombianas que convergen en la denominada capital del mundo.
Zuldary Grisales es caleña y se dedica a labores de limpieza y arreglo de mansiones y apartamentos de familias acomodadas, residentes en Manhattan y las cuales le pagan 270 dólares por día. En su caso, no fue la necesidad de un trabajo lo que la trajo por estas tierras, sino el desengaño amoroso que sufrió con un marido infiel.
Carolina Chaves nació en Bogotá, pero ya se encuentra radicada y habituada al ritmo electrizante de Nueva York. Aunque estudió diseño textil, durante la última década, se vinculó con el sector financiero y bancario. Allí vivió, hace un año y en toda su intensidad, la debacle de Wall Street y el peor revés del capitalismo en los últimos 70 años.
Beatriz Ramírez canta desde pequeña. La herencia musical la recibió de su padre, quién toca el requinto y viaja por el mundo acompañando a Darío Gómez, “El Rey del Despacho”. Los primeros tres discos grabados con Discos Fuentes le permitieron a esta artista antioqueña ser la única que obtuvo la visa americana, entre 37 músicos y cantantes que fueron seleccionados, por concurso público, para participar en El Musical de La Chapolera. A pesar de la negativa de los visados, el espectáculo se efectuará en el Teatro Ritz de Elizabeth, Nueva Jersey, echando mano del talento colombiano, que canta, baila, migra y subsiste en la distancia.
De mandar, a recibir órdenes
Antes de viajar a Nueva York, Zuldary era propietaria de tres ferreterías en el centro de Cali. Administraba los locales, se encargaba del personal, atendía a los proveedores y manejaba las cuentas bancarias. Cuándo se enteró de que su marido andaba en malos pasos, dejó los negocios, el hogar y la finca y se embarcó con sus hijos hacia una ciudad, que solo conocía como turista. Lo importante era dejar atrás la decepción, el desengaño y los malos recuerdos.
El hecho de no hablar una gota de inglés, que para miles de personas es un dolor de cabeza, para ella fue una bendición. Un empresario egipcio viudo, cuyas dos pequeñas hijas habían tenido “baby sister” hispanas, quería alguien que solo les hablara en español. Allí le dieron alojamiento y empezó su lento acomodo al estilo de vida norteamericano.
La avaricia rompe el saco
Para Carolina Chaves, la ambición y la codicia de los grandes ejecutivos de Wall Street fueron los causantes de la crisis económica global. Se otorgaban créditos, a diestra y siniestra, así las personas no tuvieran respaldo y capacidad económica. “Todos estaban detrás de las comisiones, de los bonos de éxito y de los incentivos económicos que les daban por los negocios, sin importar el daño estructural que se estaba causando al sistema financiero. Y ahí vimos los resultados”.
Esta colombo-estadounidense fue una de las miles de personas que se quedó sin empleo, a causa del desplome de Wall Street. Por fortuna, su experiencia y capacidad fueron reconocidas por un banco suizo, al frente del Centro Rockefeller, en donde en la actualidad se encarga de revisar los documentos en español de los clientes y negocios que adelantan con América Latina.
La Reina del despecho
Con el nombre artístico de “BERA”, Beatriz Ramírez ha efectuado dos presentaciones promocionales en Nueva York y Nueva Jersey, en donde hizo vibrar a los colombianos con temas de sus discos, pero también con los clásicos del despecho y las rancheras, que demuestran la influencia mexicana en el cancionero popular de nuestro país.
Con su primera visita a Estados Unidos, BERA, sueña con presentarse algún día en el Radio City Music Hall o en el Madison Square Garden. Entre tanto, a finales de este mes, comienza una gira internacional, que la llevará a Guatemala y otros países de Centroamérica, en donde tiene gran acogida la música popular colombiana y en donde, siguiendo la tradición de su mentor, será presentada en los escenarios como “La Reina del Despecho”.
Se llaman Jenny, Zuldary, Carolina o Beatriz. Unas cambian su nombre por Bera, Annie, Lilly, Jackie, aunque fueron bautizadas en Colombia: Ana, Liliana y Jacqueline. Cada una sobrevive a su manera, sobrellevando las angustias, frustraciones y logros del día a día.
Todas tienen algo en común: son colombianas, con una voluntad inquebrantable. Chapoleras, a quienes un sueño las puso a volar, buscando nuevos rumbos para sus vidas.
Chapolera querer decir: negocio
Todos los empresarios colombianos que participaron en Chapolera 2009, consiguieron representación comercial de sus productos por parte el grupo corporativo Latin Trade Show.
Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde
Nueva York, sábado 17 de octubre. Más allá de la fastuosa noche de Gala de Chapolera 2009, en la cual el Gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo y el alcalde de Pereira Israel Londoño llegaron al Hotel Roosevelt en una moderna limosina y en la que se rindió un emotivo reconocimiento, en la distancia, a la vida artística de Luis Ramírez, El Caballero Gaucho, la Muestra Comercial y turística del Eje cafetero permitió a los 35 empresarios asistentes regresar a Colombia con un contrato de representación de sus productos ante el mercado hispano de Estados Unidos.
Así lo confirmó, el presidente del conglomerado empresarial Latin Trade Show, Oswaldo Patiño, quién aseguró que ofrecerán a las pequeñas y medianas empresas colombianas la experiencia acumulada durante 25 años en la comercialización de productos de origen de Centro y Suramérica, para la población hispana residente en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Georgia, Florida y California.
Sin duda, la diversidad fue el elemento más relevante en la muestra comercial, que llenó los rincones del Gran Salón de eventos del centenario Hotel Roosevelt, que cuenta con 1.015 habitaciones, cuyas tarifas oscilan entre 375 y 450 dólares la noche, o sea entre 750 mil y 900 mil pesos colombianos.
Podría decirse que este añoso y venerable hotel, en el cual se alojó el presidente Uribe, en septiembre pasado, cuando asistió a la Asamblea General de las Naciones Unidas, fue sacudido de su siesta otoñal, con la presencia vital y entusiasta de la delegación del eje cafetero y las demás regiones colombianas.
A lo largo del recorrido por la muestra, los visitantes observaron los creativos trabajos en Tagua, con piedra, semillas y madera; los productos artesanales de la empresa pereirana A-Pulso; las flores, follajes y heliconias del grupo asociativo Colores de mi Tierra de Risaralda; la ropa pintada a mano con pigmentos de café de la empresa Yaggé; los originales diseños de zapatos de línea infantil de Melosos; la ropa interior femenina, fajas y bodies de Diane y Geordi; los jeans antioqueños de Max Secret y los pereiranos de S&R Jeans; los audaces vestidos de baño de la marca Verano; los servicios odontológicos de CEO Colombia; los Desarrollos Innovadores de RC Screen; las conservas de la Asociación de productores de Mora de Quinchía; las plantas aromáticas de Risaralda, Asomer; los coloridos bolsos de fique de los Jóvenes emprendedores de la Institución educativa Los Fundadores de Riosucio, Caldas; y hasta tejidos indígenas de Bolivia y el Café Don Ramón, una marca gourmet de Costa Rica, que quiso competir de frente con la suavidad del grano colombiano.
Durante toda la jornada, que empezó con algún retraso y que se extendió hasta las 6 de la tarde, los empresarios colombianos participaron en mesas de trabajo con compradores internacionales e inversionistas interesados en la variopinta oferta.
Mientras los hombres de negocios cotizaban y discutían las condiciones más eficientes y económicas de comercialización de los productos, en la imponente estructura del Gran Salón del Hotel Roosevelt, todavía resuenan los aplausos y la cerrada ovación que desde el corazón de Manhattan enviaron, por la vía del afecto, centenares de colombianos, a un hombre menudo, de 92 años y bigote de mentiras, que lo recibió emocionado y sin mucho protocolo, en su sencilla casa en el puerto de La Virginia: Don Luis Ángel Ramírez Saldarriaga, más conocido en el mundo de la música popular como El Caballero Gaucho.
Hoy, musical y encuentro con las colonias
Luego de dos días en Nueva York, la jornada de cierre de la Feria Chapolera 2009 se trasladará hoy para el estado de Nueva Jersey.
A las nueve de la mañana, en la sede de la Iglesia Bautista de Englewood, en donde reside una amplia colonia risaraldense, en su mayoría oriunda de los municipios de Santuario, Belén de Umbría, Santa Rosa de Cabal, Quinchía y Pereira, será el encuentro con el gobernador Tamayo y el alcalde Londoño.
Luego, a las ocho de la noche, en el Teatro Ritz de Elizabeth, también en Nueva Jersey y en donde se presentó el sábado pasado el cantautor español Camilo Sesto y que tiene capacidad para 2 mil 675 asistentes, será el espectáculo “Chapolera Latin Musical”, con diferentes expresiones artísticas que van desde la balada pop y la guasca tronik hasta la música popular.
Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde
Nueva York, sábado 17 de octubre. Más allá de la fastuosa noche de Gala de Chapolera 2009, en la cual el Gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo y el alcalde de Pereira Israel Londoño llegaron al Hotel Roosevelt en una moderna limosina y en la que se rindió un emotivo reconocimiento, en la distancia, a la vida artística de Luis Ramírez, El Caballero Gaucho, la Muestra Comercial y turística del Eje cafetero permitió a los 35 empresarios asistentes regresar a Colombia con un contrato de representación de sus productos ante el mercado hispano de Estados Unidos.
Así lo confirmó, el presidente del conglomerado empresarial Latin Trade Show, Oswaldo Patiño, quién aseguró que ofrecerán a las pequeñas y medianas empresas colombianas la experiencia acumulada durante 25 años en la comercialización de productos de origen de Centro y Suramérica, para la población hispana residente en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Georgia, Florida y California.
Sin duda, la diversidad fue el elemento más relevante en la muestra comercial, que llenó los rincones del Gran Salón de eventos del centenario Hotel Roosevelt, que cuenta con 1.015 habitaciones, cuyas tarifas oscilan entre 375 y 450 dólares la noche, o sea entre 750 mil y 900 mil pesos colombianos.
Podría decirse que este añoso y venerable hotel, en el cual se alojó el presidente Uribe, en septiembre pasado, cuando asistió a la Asamblea General de las Naciones Unidas, fue sacudido de su siesta otoñal, con la presencia vital y entusiasta de la delegación del eje cafetero y las demás regiones colombianas.
A lo largo del recorrido por la muestra, los visitantes observaron los creativos trabajos en Tagua, con piedra, semillas y madera; los productos artesanales de la empresa pereirana A-Pulso; las flores, follajes y heliconias del grupo asociativo Colores de mi Tierra de Risaralda; la ropa pintada a mano con pigmentos de café de la empresa Yaggé; los originales diseños de zapatos de línea infantil de Melosos; la ropa interior femenina, fajas y bodies de Diane y Geordi; los jeans antioqueños de Max Secret y los pereiranos de S&R Jeans; los audaces vestidos de baño de la marca Verano; los servicios odontológicos de CEO Colombia; los Desarrollos Innovadores de RC Screen; las conservas de la Asociación de productores de Mora de Quinchía; las plantas aromáticas de Risaralda, Asomer; los coloridos bolsos de fique de los Jóvenes emprendedores de la Institución educativa Los Fundadores de Riosucio, Caldas; y hasta tejidos indígenas de Bolivia y el Café Don Ramón, una marca gourmet de Costa Rica, que quiso competir de frente con la suavidad del grano colombiano.
Durante toda la jornada, que empezó con algún retraso y que se extendió hasta las 6 de la tarde, los empresarios colombianos participaron en mesas de trabajo con compradores internacionales e inversionistas interesados en la variopinta oferta.
Mientras los hombres de negocios cotizaban y discutían las condiciones más eficientes y económicas de comercialización de los productos, en la imponente estructura del Gran Salón del Hotel Roosevelt, todavía resuenan los aplausos y la cerrada ovación que desde el corazón de Manhattan enviaron, por la vía del afecto, centenares de colombianos, a un hombre menudo, de 92 años y bigote de mentiras, que lo recibió emocionado y sin mucho protocolo, en su sencilla casa en el puerto de La Virginia: Don Luis Ángel Ramírez Saldarriaga, más conocido en el mundo de la música popular como El Caballero Gaucho.
Hoy, musical y encuentro con las colonias
Luego de dos días en Nueva York, la jornada de cierre de la Feria Chapolera 2009 se trasladará hoy para el estado de Nueva Jersey.
A las nueve de la mañana, en la sede de la Iglesia Bautista de Englewood, en donde reside una amplia colonia risaraldense, en su mayoría oriunda de los municipios de Santuario, Belén de Umbría, Santa Rosa de Cabal, Quinchía y Pereira, será el encuentro con el gobernador Tamayo y el alcalde Londoño.
Luego, a las ocho de la noche, en el Teatro Ritz de Elizabeth, también en Nueva Jersey y en donde se presentó el sábado pasado el cantautor español Camilo Sesto y que tiene capacidad para 2 mil 675 asistentes, será el espectáculo “Chapolera Latin Musical”, con diferentes expresiones artísticas que van desde la balada pop y la guasca tronik hasta la música popular.
Uribe, King of Queens
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Nueva York, jueves, octubre 15 de 2009
Si, como preguntan las encuestas, las elecciones para presidente de la República de Colombia fueran hoy, los colombianos residentes en Nueva York, escogerían abrumadoramente y sin pensarlo demasiado, al actual mandatario Álvaro Uribe Vélez.
Aquí, el Jefe del Estado no tendría que volver ni siquiera una vez a buscar los votos de sus compatriotas, ni tendría encrucijadas del alma, por saber si lo acompañan a un tercer periodo. Para la colonia colombiana residente de Estados Unidos: “This is the man”.
Y es que Uribe, más allá que cualquier otro presidente, ha estado cerca de los inmigrantes. Viene cada año a la celebración del Día de Independencia en Flushing Meadows Park, en Queens; asiste sagradamente con el padre Diego Jaramillo al Banquete del Millón en las ciudades en donde es más notoria la comunidad colombiana y se para a conversar en el Central Park y le da su número celular a cualquier compatriota que lo aborde en su trote matinal.
Nuestros compatriotas en Estados Unidos tienen la foto de Uribe, al lado de la estampita del Divino Niño, la bandera tricolor, las pulseras que dicen Colombia, el sombrero vueltiao, el carriel, la chiva en miniatura, la tarjeta de Orbitel y los discos de Jorge Celedón y Jhonny Rivera.
Pero además, la foto del mandatario parece protegida por vidrio blindado. Le salpican los escándalos de Agro Ingreso Seguro; de los falsos positivos; de los parapolíticos que respaldaron su campaña; de la zona franca promovida por Tomás y Jerónimo; de la interceptación ilegal de llamadas telefónicas; de los casos de corrupción en el Das, Inco, Invías, Finagro e Incoder y, sin embargo, pareciera que con un trapito mojado o con la renuncia de uno que otro funcionario se limpian las manchas y la imagen de Uribe queda brillantica.
Entre la comunidad colombiana residente en Estados Unidos no se puede hablar de furibistas o de antiuribistas. Es tan aplastante el concepto favorable y las emociones que despierta el presidente, que quienes se muestran contrarios a una nueva reelección, prefieren cambiar de tema, ya que de lo contrario saben que saldrán derrotados, no tanto por los argumentos, sino por la abrumadora mayoría.
Una mayoría que cree ciegamente en los resultados de la seguridad democrática y de la ofensiva gobernamental contra la guerrilla. Para estos miles de colombianos que salieron del país hace varias décadas, en algunos casos por falta de oportunidades laborales y de un ingreso digno para sus familias y, en otros, por amenazas, extorsión y secuestro, en la mayoría de casos por la guerrilla y la deliencuencia común, los siete años de Uribe han vuelto viable a Colombia como país y temen que, cualquier otra persona, incluyendo los candidatos de las entrañas del uribismo, cedan en las políticas de mano fuerte para enfrentar a los grupos armados ilegales.
Sin dudas que entre los colombianos que viven en Estados Unidos, el único que nos salva de una nueva hecatombe es Alvaro Uribe: El Rey del Queens.
Nueva York, jueves, octubre 15 de 2009
Si, como preguntan las encuestas, las elecciones para presidente de la República de Colombia fueran hoy, los colombianos residentes en Nueva York, escogerían abrumadoramente y sin pensarlo demasiado, al actual mandatario Álvaro Uribe Vélez.
Aquí, el Jefe del Estado no tendría que volver ni siquiera una vez a buscar los votos de sus compatriotas, ni tendría encrucijadas del alma, por saber si lo acompañan a un tercer periodo. Para la colonia colombiana residente de Estados Unidos: “This is the man”.
Y es que Uribe, más allá que cualquier otro presidente, ha estado cerca de los inmigrantes. Viene cada año a la celebración del Día de Independencia en Flushing Meadows Park, en Queens; asiste sagradamente con el padre Diego Jaramillo al Banquete del Millón en las ciudades en donde es más notoria la comunidad colombiana y se para a conversar en el Central Park y le da su número celular a cualquier compatriota que lo aborde en su trote matinal.
Nuestros compatriotas en Estados Unidos tienen la foto de Uribe, al lado de la estampita del Divino Niño, la bandera tricolor, las pulseras que dicen Colombia, el sombrero vueltiao, el carriel, la chiva en miniatura, la tarjeta de Orbitel y los discos de Jorge Celedón y Jhonny Rivera.
Pero además, la foto del mandatario parece protegida por vidrio blindado. Le salpican los escándalos de Agro Ingreso Seguro; de los falsos positivos; de los parapolíticos que respaldaron su campaña; de la zona franca promovida por Tomás y Jerónimo; de la interceptación ilegal de llamadas telefónicas; de los casos de corrupción en el Das, Inco, Invías, Finagro e Incoder y, sin embargo, pareciera que con un trapito mojado o con la renuncia de uno que otro funcionario se limpian las manchas y la imagen de Uribe queda brillantica.
Entre la comunidad colombiana residente en Estados Unidos no se puede hablar de furibistas o de antiuribistas. Es tan aplastante el concepto favorable y las emociones que despierta el presidente, que quienes se muestran contrarios a una nueva reelección, prefieren cambiar de tema, ya que de lo contrario saben que saldrán derrotados, no tanto por los argumentos, sino por la abrumadora mayoría.
Una mayoría que cree ciegamente en los resultados de la seguridad democrática y de la ofensiva gobernamental contra la guerrilla. Para estos miles de colombianos que salieron del país hace varias décadas, en algunos casos por falta de oportunidades laborales y de un ingreso digno para sus familias y, en otros, por amenazas, extorsión y secuestro, en la mayoría de casos por la guerrilla y la deliencuencia común, los siete años de Uribe han vuelto viable a Colombia como país y temen que, cualquier otra persona, incluyendo los candidatos de las entrañas del uribismo, cedan en las políticas de mano fuerte para enfrentar a los grupos armados ilegales.
Sin dudas que entre los colombianos que viven en Estados Unidos, el único que nos salva de una nueva hecatombe es Alvaro Uribe: El Rey del Queens.
Mochila, turrones y proyectos para Bloomberg
Además de proponer un convenio de ciudades hermanas, el alcalde Israel Londoño invitó a Bloomberg a visitar el eje cafetero.
Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde
Nueva York, jueves 15 de octubre. Durante los últimos días se ha hablado tanto del café colombiano, de los jeep Willys y de las recolectoras del grano en los medios de comunicación hispanos de Nueva York, que lo primero que le preguntó el alcalde Michael Bloomberg al mandatario pereirano Israel Londoño fue que significa la “Feria Chapolera”.
Si bien el gobernante neoyorkino todavía no habla el español muy bien, lo entiende bastante y, entre risas, le dijo al alcalde colombiano que “los errores que tenga son de mi profesor, que es compatriota de ustedes”.
Bloomberg recibió de parte del alcalde Londoño una mochila de fique, con una muestra de turrones de café, dulces tradicionales y un portafolio bilingüe, impreso y en medio digital, con los principales proyectos que promueve la administración municipal y para los cuales busca inversionistas privados que deseen vincularse como socios.
Entre las iniciativas se encuentran la ampliación del Aeropuerto Internacional Matecaña; la construcción del Parque Temático de Flora y Fauna de Pereira y la recuperación ambiental de ríos y quebradas, para convertirlos en corredores turísticos, ecológicos, educativos, culturales y recreativos.
Sobre el posible convenio para Ciudadades Hermanas, se encargó al asesor de Bloomberg, César Cárdenas, nacido en Nueva York, pero hijo de colombianos, que se encargue de ambientar el tema ante el Comité responsable de esas decisiones y el cual tendrá la última palabra.
El encuentro entre los alcaldes de Nueva York y Pereira duró unos diez minutos. Pero si se tiene en cuenta que Bloomberg está en plena campaña política para las elecciones del martes 3 de noviembre; que cumple diariamente con una agenda de compromisos desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche; que debe atender los requerimientos de salud, educación, transporte, servicios públicos, seguridad y vivienda de alrededor de 10 millones de personas y que solo 3 de cada 10 habitantes de la Gran manzana son nacidos aquí, uno puede concluir que la reunión tiene un gran valor simbólico, en la medida en que Pereira empieza a abrirse al mundo. Y no en cualquier parte.
Por lo menos, en la próxima versión de Chapolera, Michael Bloomberg ya sabrá que las mariposas multicolores que vuelan por los cafetales colombianos le dieron el nombre a esas mujeres, vestidas con traje campesino y mucho carácter, que recogen en sus manos granos maduros, con sabor a patria.
Esta noche la Gala de Chapolera 2009
35 empresas del Eje Cafetero y
Chocó en la Muestra Comercial
La orfebrería de Quinchía, los turrones pereiranos de Saint Gallen, las mochilas de fique de Riosucio, dulces y conservas de El Jardín, Antioquia; la iniciativa de turismo sostenible de La Granja de Mamá Lulú de Quimbaya, Quindío y hasta los proyectos agroindustriales de los jóvenes emprendedores de Tadó, Chocó, estarán desde la noche de este jueves en el Hotel Roosevelt, de Manhattan, en la apertura de la primera versión de la Muestra Comercial y de Servicios, Chapolera 2009.
Desde ayer comenzaron a llegar a esta ciudad, los primeros empresarios que este viernes sostendrán mesas de negocios con algunos de los principales compradores y comercializadores de productos de origen hispano en la zona triestatal Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.
Los sectores económicos que están representados en la Muestra comercial y de servicios son el cafetero, textil y confecciones, flores y follajes, agroindustria, calzado y marroquinería, alimentos y turismo, en representación de empresas de Risaralda, Quindio, Caldas, Valle, Antioquia y Chocó.
En la Noche de Gala y Alfombra Roja, que se cumplirá a partir de las 8 de la noche en el Hotel Roosevelt, ubicado en el elegante sector del Medio Manhattan, estarán los representantes de Latin Trade Show, el holding financiero y empresarial que se unió con la Asociación de Comunicadores y Creativos ACC, para organizar el certamen ferial; las autoridades regionales, invitados especiales, empresarios de la comunidad latinoamericana y los principales medios de comunicación de habla hispana.
Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde
Nueva York, jueves 15 de octubre. Durante los últimos días se ha hablado tanto del café colombiano, de los jeep Willys y de las recolectoras del grano en los medios de comunicación hispanos de Nueva York, que lo primero que le preguntó el alcalde Michael Bloomberg al mandatario pereirano Israel Londoño fue que significa la “Feria Chapolera”.
Si bien el gobernante neoyorkino todavía no habla el español muy bien, lo entiende bastante y, entre risas, le dijo al alcalde colombiano que “los errores que tenga son de mi profesor, que es compatriota de ustedes”.
Bloomberg recibió de parte del alcalde Londoño una mochila de fique, con una muestra de turrones de café, dulces tradicionales y un portafolio bilingüe, impreso y en medio digital, con los principales proyectos que promueve la administración municipal y para los cuales busca inversionistas privados que deseen vincularse como socios.
Entre las iniciativas se encuentran la ampliación del Aeropuerto Internacional Matecaña; la construcción del Parque Temático de Flora y Fauna de Pereira y la recuperación ambiental de ríos y quebradas, para convertirlos en corredores turísticos, ecológicos, educativos, culturales y recreativos.
Sobre el posible convenio para Ciudadades Hermanas, se encargó al asesor de Bloomberg, César Cárdenas, nacido en Nueva York, pero hijo de colombianos, que se encargue de ambientar el tema ante el Comité responsable de esas decisiones y el cual tendrá la última palabra.
El encuentro entre los alcaldes de Nueva York y Pereira duró unos diez minutos. Pero si se tiene en cuenta que Bloomberg está en plena campaña política para las elecciones del martes 3 de noviembre; que cumple diariamente con una agenda de compromisos desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche; que debe atender los requerimientos de salud, educación, transporte, servicios públicos, seguridad y vivienda de alrededor de 10 millones de personas y que solo 3 de cada 10 habitantes de la Gran manzana son nacidos aquí, uno puede concluir que la reunión tiene un gran valor simbólico, en la medida en que Pereira empieza a abrirse al mundo. Y no en cualquier parte.
Por lo menos, en la próxima versión de Chapolera, Michael Bloomberg ya sabrá que las mariposas multicolores que vuelan por los cafetales colombianos le dieron el nombre a esas mujeres, vestidas con traje campesino y mucho carácter, que recogen en sus manos granos maduros, con sabor a patria.
Esta noche la Gala de Chapolera 2009
35 empresas del Eje Cafetero y
Chocó en la Muestra Comercial
La orfebrería de Quinchía, los turrones pereiranos de Saint Gallen, las mochilas de fique de Riosucio, dulces y conservas de El Jardín, Antioquia; la iniciativa de turismo sostenible de La Granja de Mamá Lulú de Quimbaya, Quindío y hasta los proyectos agroindustriales de los jóvenes emprendedores de Tadó, Chocó, estarán desde la noche de este jueves en el Hotel Roosevelt, de Manhattan, en la apertura de la primera versión de la Muestra Comercial y de Servicios, Chapolera 2009.
Desde ayer comenzaron a llegar a esta ciudad, los primeros empresarios que este viernes sostendrán mesas de negocios con algunos de los principales compradores y comercializadores de productos de origen hispano en la zona triestatal Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.
Los sectores económicos que están representados en la Muestra comercial y de servicios son el cafetero, textil y confecciones, flores y follajes, agroindustria, calzado y marroquinería, alimentos y turismo, en representación de empresas de Risaralda, Quindio, Caldas, Valle, Antioquia y Chocó.
En la Noche de Gala y Alfombra Roja, que se cumplirá a partir de las 8 de la noche en el Hotel Roosevelt, ubicado en el elegante sector del Medio Manhattan, estarán los representantes de Latin Trade Show, el holding financiero y empresarial que se unió con la Asociación de Comunicadores y Creativos ACC, para organizar el certamen ferial; las autoridades regionales, invitados especiales, empresarios de la comunidad latinoamericana y los principales medios de comunicación de habla hispana.
Alcalde de Nueva York recibe a Chapolera
Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde
Nueva York. Octubre 14. En nedio de la apretada agenda de la campaña en la que busca su tercera elección, el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, recibirá hoy a la delegación de Pereira que asiste esta semana a la Muestra comercial, cultural y turística Chapolera 2009.
El mandatario neoyorkino sostendrá una rápida reunión con el alcalde de Pereira Israel Londoño, el dirigente cívico colombiano Orlando Tobón, la Chapolera 2009, Jenny Guzmán, el director general de la feria Mauricio Lozano y la directiva de la Asociación de Comunicadores y creativos, ACC, entidad organizadora del evento .
Bloomberg, de 67 años, se desempeña como alcalde de Nueva York desde 2002 y ha logrado un gran reconocimiento de la comunidad de origen hispano, debido al fortalecimiento y ampliación de la cobertura educativa, así como el mejoramiento de la seguridad y del sistema de recolección de basuras.
Durante el encuentro con Bloomberg, el alcalde de Pereira Israel Londoño le propondrá la firma de un convenio de ciudades hermanas, con énfasis en los temas tecnológico y de innovación y la constitución de una Oficina Internacional de Pereira en Nueva York, que sirva como plataforma comercial y de negocios para la región del Triángulo del Café.
Chapolera Travel Market 2009 comenzará este jueves su agenda de actividades con un acto social de bienvenida a los invitados especiales, empresarios, inversionistas y en el cual está previsto el lanzamiento del periódico “Business Latino”, por parte de Latin Trade Show, empresa que ha sido la aliada estratégica en Estados Unidos de la Asociación de Comunicadores y creativos, ACC
Especial para La Tarde
Nueva York. Octubre 14. En nedio de la apretada agenda de la campaña en la que busca su tercera elección, el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, recibirá hoy a la delegación de Pereira que asiste esta semana a la Muestra comercial, cultural y turística Chapolera 2009.
El mandatario neoyorkino sostendrá una rápida reunión con el alcalde de Pereira Israel Londoño, el dirigente cívico colombiano Orlando Tobón, la Chapolera 2009, Jenny Guzmán, el director general de la feria Mauricio Lozano y la directiva de la Asociación de Comunicadores y creativos, ACC, entidad organizadora del evento .
Bloomberg, de 67 años, se desempeña como alcalde de Nueva York desde 2002 y ha logrado un gran reconocimiento de la comunidad de origen hispano, debido al fortalecimiento y ampliación de la cobertura educativa, así como el mejoramiento de la seguridad y del sistema de recolección de basuras.
Durante el encuentro con Bloomberg, el alcalde de Pereira Israel Londoño le propondrá la firma de un convenio de ciudades hermanas, con énfasis en los temas tecnológico y de innovación y la constitución de una Oficina Internacional de Pereira en Nueva York, que sirva como plataforma comercial y de negocios para la región del Triángulo del Café.
Chapolera Travel Market 2009 comenzará este jueves su agenda de actividades con un acto social de bienvenida a los invitados especiales, empresarios, inversionistas y en el cual está previsto el lanzamiento del periódico “Business Latino”, por parte de Latin Trade Show, empresa que ha sido la aliada estratégica en Estados Unidos de la Asociación de Comunicadores y creativos, ACC
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CHAPOLERA 2009,
Octubre en Nueva York
La Chapolera enamoró a Manhattan
La recolectora de café y el tradicional vehículo encabezaron el desfile del Día de la Hispanidad, en Nueva York, con el cual Colombia ganó el premio a la Mejor Comparsa.
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde
Nueva York. Por primera vez en la historia, un jeep Willys, engalanado con el fique de los costales en los que se empaca el café colombiano y con la joven chapolera, Jenny Maritza Guzmán, recorrió la exclusiva Quinta Avenida, mostrando la imagen pujante y laboriosa de los recolectores colombianos.
La celebración del Día de la Hispanidad en la Gran Manzana, permitió que miles de personas, entre latinoamericanos y turistas de todo el mundo, conocieran la música, los bailes y expresiones culturales de los países que se arropan en el idioma español, desde México hasta la Patagonia argentina y chilena.
Y allí, en medio de las trompetas de los mariachis mexicanos, los coloridos trajes de bailarines folclóricos bolivianos y ecuatorianos, las trovas contarricenses y hasta la selección femenina de fútbol de Honduras, apareció el jeep Willys, con placas de Nueva York, en donde se apretujaron el conductor, la chapolera y los sentimientos de los 650 mil compatriotas que viven en esta ciudad.
Un inesperado sol otoñal recordó el clima habitual de los cafetales colombianos, a lo largo del desfile de 30 cuadras, entre la calle 42 y el Central Park, que fue seguido por unas 60 mil personas, que lucían sombreros, banderas y distintivos de sus países de origen.
La chapolera colombiana, personificada por la ex candidata de Risaralda al Reinado de Cartagena en 2008, Jenny Guzmán, caminó varias cuadras, saludó a sus paisanos, se tomó fotos con unos y otros y respondió, con un inglés bastante fluido, a aquellos extranjeros que preguntaban: ¿What is “chapolera”?
La mejor comparsa
La presencia de Colombia en el Día de la Hispanidad en Manhattan estuvo a cargo del cónsul general Francisco Noguera, quién se esforzó por integrar una muestra artística bastante amplia de las difentes expresiones musicales y culturales que identifican a nuestras regiones.
La representación colombiana combinó una alegoría del carnaval de Barranquilla, danzas de un grupo de niños de la tercera generación de inmigrantes colombianos llegados a los Estados Unidos; animados y resistentes bailarines de la tercera edad, que igual se le medían a una cumbia, un bullerengue o una guabina y el “yipao”, con chapolera, que representa a esas 566 mil familias cafeteras que derivan su sustento del grano.
Para el Día de la Hispanidad, el periódico “Daily News”, que imprime 700 mil ejemplares diarios y compite con el New York Times, definió como estrategia de acercamiento con el mercado latino, escoger la mejor comparsa. Pasadas las ocho de la noche del domingo, mientras los bailarines y participantes trataban de descansar de la larga caminata, una llamada telefónica a la agregada cultural de Colombia Adriana Aristizábal entregó la noticia: “Ustedes tuvieron la mejor comparsa y este martes, recibirán el galardón que así lo reconoce”.
Chapolera Travel Market
La vistosa presencia del Willys rojo por las calles de Manhattan es solo parte del ambicioso plan que busca proyectar al Eje cafetero colombiano y a sus principales productos de exportación hacia el mercado de los Estados Unidos y en especial, a las comunidades latinoamericanas residentes en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.
Desde ayer, empezaron a llegar a Nueva York, las autoridades regionales, encabezadas por el gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo y el alcalde de Pereira Israel Londoño; hoy y mañana llegarán los empresarios de los sectores cafetero, de la agroindustria de alimentos, floricultor, textil, calzado y marroquinería, que el viernes asistirán a la muestra comercial y mesa de negocios en el Hotel Roosevelt.
Lo que son las curiosidades de un mundo globalizado. En mayo pasado, se celebraba en Pereira con bombos y platillos, la apertura del primer restaurante Mc Donald’s en la ciudad. Cinco meses más tarde, un grupo de pereiranos y risaraldenses, promotores del evento Chapolera 2009, le dieron a Colombia el orgullo de mostrar por la Quinta Avenida, el jeep Willys y la mujer cafetera, los cuales contrastaron con la Trump Tower y los exclusivos diseños de Cartier, las joyas de Tiffany’s y los bolsos de Louis Vuitton.
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Especial para La Tarde
Nueva York. Por primera vez en la historia, un jeep Willys, engalanado con el fique de los costales en los que se empaca el café colombiano y con la joven chapolera, Jenny Maritza Guzmán, recorrió la exclusiva Quinta Avenida, mostrando la imagen pujante y laboriosa de los recolectores colombianos.
La celebración del Día de la Hispanidad en la Gran Manzana, permitió que miles de personas, entre latinoamericanos y turistas de todo el mundo, conocieran la música, los bailes y expresiones culturales de los países que se arropan en el idioma español, desde México hasta la Patagonia argentina y chilena.
Y allí, en medio de las trompetas de los mariachis mexicanos, los coloridos trajes de bailarines folclóricos bolivianos y ecuatorianos, las trovas contarricenses y hasta la selección femenina de fútbol de Honduras, apareció el jeep Willys, con placas de Nueva York, en donde se apretujaron el conductor, la chapolera y los sentimientos de los 650 mil compatriotas que viven en esta ciudad.
Un inesperado sol otoñal recordó el clima habitual de los cafetales colombianos, a lo largo del desfile de 30 cuadras, entre la calle 42 y el Central Park, que fue seguido por unas 60 mil personas, que lucían sombreros, banderas y distintivos de sus países de origen.
La chapolera colombiana, personificada por la ex candidata de Risaralda al Reinado de Cartagena en 2008, Jenny Guzmán, caminó varias cuadras, saludó a sus paisanos, se tomó fotos con unos y otros y respondió, con un inglés bastante fluido, a aquellos extranjeros que preguntaban: ¿What is “chapolera”?
La mejor comparsa
La presencia de Colombia en el Día de la Hispanidad en Manhattan estuvo a cargo del cónsul general Francisco Noguera, quién se esforzó por integrar una muestra artística bastante amplia de las difentes expresiones musicales y culturales que identifican a nuestras regiones.
La representación colombiana combinó una alegoría del carnaval de Barranquilla, danzas de un grupo de niños de la tercera generación de inmigrantes colombianos llegados a los Estados Unidos; animados y resistentes bailarines de la tercera edad, que igual se le medían a una cumbia, un bullerengue o una guabina y el “yipao”, con chapolera, que representa a esas 566 mil familias cafeteras que derivan su sustento del grano.
Para el Día de la Hispanidad, el periódico “Daily News”, que imprime 700 mil ejemplares diarios y compite con el New York Times, definió como estrategia de acercamiento con el mercado latino, escoger la mejor comparsa. Pasadas las ocho de la noche del domingo, mientras los bailarines y participantes trataban de descansar de la larga caminata, una llamada telefónica a la agregada cultural de Colombia Adriana Aristizábal entregó la noticia: “Ustedes tuvieron la mejor comparsa y este martes, recibirán el galardón que así lo reconoce”.
Chapolera Travel Market
La vistosa presencia del Willys rojo por las calles de Manhattan es solo parte del ambicioso plan que busca proyectar al Eje cafetero colombiano y a sus principales productos de exportación hacia el mercado de los Estados Unidos y en especial, a las comunidades latinoamericanas residentes en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.
Desde ayer, empezaron a llegar a Nueva York, las autoridades regionales, encabezadas por el gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo y el alcalde de Pereira Israel Londoño; hoy y mañana llegarán los empresarios de los sectores cafetero, de la agroindustria de alimentos, floricultor, textil, calzado y marroquinería, que el viernes asistirán a la muestra comercial y mesa de negocios en el Hotel Roosevelt.
Lo que son las curiosidades de un mundo globalizado. En mayo pasado, se celebraba en Pereira con bombos y platillos, la apertura del primer restaurante Mc Donald’s en la ciudad. Cinco meses más tarde, un grupo de pereiranos y risaraldenses, promotores del evento Chapolera 2009, le dieron a Colombia el orgullo de mostrar por la Quinta Avenida, el jeep Willys y la mujer cafetera, los cuales contrastaron con la Trump Tower y los exclusivos diseños de Cartier, las joyas de Tiffany’s y los bolsos de Louis Vuitton.
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CHAPOLERA 2009,
Octubre en Nueva York
Las “roscas” privadas
Por Juan Antonio Ruiz Romero (Publicada 1 de octubre 2009)
Desde hace ya varias décadas y en distintos escenarios, escuchamos los ciudadanos que el clientelismo, los manejos amañados, los negociados y el favoritismo en los contratos son algunas de las características que identifican al sector público, al cual, casi sin excepciones, se estigmatiza y se cataloga como turbio y corrupto.
La verdad, uno quisiera que el sector público terminara copiando las buenas prácticas, los comportamientos responsables y transparentes que han acogido numerosas empresas y gremios. Pero, a veces, hay decisiones de empresas privadas que terminan siendo tan excluyentes, cerradas y polémicas como algunas del sector gubernamental.
Me refiero a los 20 mil millones de pesos que comprometió el gobierno nacional “para dinamizar la economía y reactivar el empleo en Pereira y Risaralda”, con un programa de “mejoramiento y adecuación de viviendas”, que se ejecutará con recursos de la Findeter y a través de la Caja de Compensación Familiar, Comfamiliar Risaralda.
Todos acogemos con beneplácito dichos recursos que, frente a las demás inversiones y proyectos que se gestionan ante el gobierno central, son una respuesta rápida, directa y oportuna.
Lamentablemente, los millonarios recursos del programa, que deberían irrigar toda la golpeada economía local, con inversiones en un sector tan dinámico como la construcción, podrían quedar en las manos y en los bolsillos de un reducido grupo de proveedores.
Este tema se abordó con franqueza en una reciente reunión, con voceros de los gobiernos departamental y municipal, los gremios de la construcción y la misma Caja. Allí quedó claro que no se puede dirigir y restringir el uso de esos recursos, de origen público, para la compra de materiales y productos de construcción en los 8 o 10 o 20 “proveedores oficiales” que establezca Comfamiliar Risaralda.
Sin embargo, a una cosa se comprometieron los delegados de la empresa en la reunión de la semana pasada y otra es lo que están haciendo, los asesores comerciales del área de Vivienda de Comfamiliar, que atienden en la sede de la calle 22 con carrera cuarta.
A todas las personas que han ido esta semana a averiguar por el crédito, incluyéndome a mí, que estuve ayer miércoles a las 10 de la mañana, nos dijeron que, una vez aprobado el préstamo, nos entregaban la “lista de proveedores”, a los cuales les podíamos comprar los productos requeridos para “el mejoramiento o remodelación de la vivienda”.
No es que uno sea prevenido, pero cuándo se observa lo que sucedió con los subsidios no reembolsables de Agro Ingreso Seguro, que terminaron en manos de grandes terratenientes y hasta de reinas de belleza, uno quisiera que estos créditos, que si bien son blandos, pero no gratuitos; puedan invertirse en cualquier establecimiento comercial de la ciudad y no solo en aquellos, por muy serios y respetables, que aparecen como “proveedores oficiales del crédito social de Comfamiliar”.
Desde hace ya varias décadas y en distintos escenarios, escuchamos los ciudadanos que el clientelismo, los manejos amañados, los negociados y el favoritismo en los contratos son algunas de las características que identifican al sector público, al cual, casi sin excepciones, se estigmatiza y se cataloga como turbio y corrupto.
La verdad, uno quisiera que el sector público terminara copiando las buenas prácticas, los comportamientos responsables y transparentes que han acogido numerosas empresas y gremios. Pero, a veces, hay decisiones de empresas privadas que terminan siendo tan excluyentes, cerradas y polémicas como algunas del sector gubernamental.
Me refiero a los 20 mil millones de pesos que comprometió el gobierno nacional “para dinamizar la economía y reactivar el empleo en Pereira y Risaralda”, con un programa de “mejoramiento y adecuación de viviendas”, que se ejecutará con recursos de la Findeter y a través de la Caja de Compensación Familiar, Comfamiliar Risaralda.
Todos acogemos con beneplácito dichos recursos que, frente a las demás inversiones y proyectos que se gestionan ante el gobierno central, son una respuesta rápida, directa y oportuna.
Lamentablemente, los millonarios recursos del programa, que deberían irrigar toda la golpeada economía local, con inversiones en un sector tan dinámico como la construcción, podrían quedar en las manos y en los bolsillos de un reducido grupo de proveedores.
Este tema se abordó con franqueza en una reciente reunión, con voceros de los gobiernos departamental y municipal, los gremios de la construcción y la misma Caja. Allí quedó claro que no se puede dirigir y restringir el uso de esos recursos, de origen público, para la compra de materiales y productos de construcción en los 8 o 10 o 20 “proveedores oficiales” que establezca Comfamiliar Risaralda.
Sin embargo, a una cosa se comprometieron los delegados de la empresa en la reunión de la semana pasada y otra es lo que están haciendo, los asesores comerciales del área de Vivienda de Comfamiliar, que atienden en la sede de la calle 22 con carrera cuarta.
A todas las personas que han ido esta semana a averiguar por el crédito, incluyéndome a mí, que estuve ayer miércoles a las 10 de la mañana, nos dijeron que, una vez aprobado el préstamo, nos entregaban la “lista de proveedores”, a los cuales les podíamos comprar los productos requeridos para “el mejoramiento o remodelación de la vivienda”.
No es que uno sea prevenido, pero cuándo se observa lo que sucedió con los subsidios no reembolsables de Agro Ingreso Seguro, que terminaron en manos de grandes terratenientes y hasta de reinas de belleza, uno quisiera que estos créditos, que si bien son blandos, pero no gratuitos; puedan invertirse en cualquier establecimiento comercial de la ciudad y no solo en aquellos, por muy serios y respetables, que aparecen como “proveedores oficiales del crédito social de Comfamiliar”.
martes, 29 de septiembre de 2009
El otoño del patriarca
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Para algunos es una actitud de arrogancia. Para otros de cinismo. Unos más piensan que simplemente es el resultado del ejercicio del poder. Un poder que engolosina y no se quiere soltar.
Enigmático, canoso, con el rostro cansado, tras sus anteojos. Muy pocas veces lo volvieron a ver sonriente. Se esconde en sus recuerdos. Yo, el Supremo. El Otoño del patriarca. El ex presidente en su laberinto. Las venas abiertas de América Latina.
Primero, fue el juicio por violaciones a los derechos humanos y masacres por parte de grupos de ultraderecha, patrocinados desde el mismo gobierno. La primera condena: 25 años de cárcel.
Después, dos sentencias por cargos de corrupción, al entregar 15 millones de dólares, de recursos públicos, para pagar favores políticos a un asesor presidencial. Algo así como un Agro Ingreso Seguro, pero a la peruana.
Esta semana aceptó ser responsable de los cargos de espionaje telefónico, soborno de congresistas y compra ilegal de medios de comunicación, con dineros del Estado.
El ex presidente Alberto Fujimori, quién modificó la Constitución peruana para permitir su reelección en dos ocasiones y terminó huyendo al comenzar el tercer mandato, afronta una cuarta condena judicial y el pago de una indemnización equivalente a 1,6 millones de dólares al Estado y un millón de dólares a los agraviados.
Fujimori aceptó los cargos en su contra, con lo cual evitó que comparecieran en el proceso no menos de cien testigos, entre ellos el escritor Mario Vargas Llosa y el ex secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar, quienes fueron víctimas de interceptación telefónica cuando como candidatos enfrentaron a Fujimori en 1990 y 1995, respectivamente. Algo así como un ceviche peruano a la Watergate.
De acuerdo con la investigación del Fiscal José Peláez, el ex presidente pagó a congresistas opositores para que se pasaran a las filas del fujimorismo. La diferencia es que allá pagaron en dólares, frente a cámaras ocultas de televisión. Aquí, para la primera reelección se entregaron notarías como premio y subsidios no reembolsables del Ministerio de Agricultura y, para la segunda reelección, se aprobó una reforma política que convertía en legal y permitido “el transfuguismo”.
Cuándo leía las noticias acerca del juicio a Fujimori, sentí la tranquilidad de que gracias a la política de Seguridad Democrática, en Colombia no tendremos que vivir ninguna de esas situaciones tan dramáticas y dolorosas que tuvieron que afrontar nuestros hermanos peruanos.
Ni “falsos positivos” que permitieran fortalecer la imagen de las Fuerzas Armadas, en su lucha contra Sendero Luminoso. Ni vergonzosos casos de corrupción de miembros del gobierno. Ni abuso del poder y utilización de información privilegiada para beneficio de los familiares y amigos del gobernante. Ni “chuzadas” telefónicas ilegales a líderes de la oposición, magistrados y periodistas. Ni compra de conciencias y de apoyos. Siquiera estamos en Colombia y no en un país subdesarrollado como Perú.
Para algunos es una actitud de arrogancia. Para otros de cinismo. Unos más piensan que simplemente es el resultado del ejercicio del poder. Un poder que engolosina y no se quiere soltar.
Enigmático, canoso, con el rostro cansado, tras sus anteojos. Muy pocas veces lo volvieron a ver sonriente. Se esconde en sus recuerdos. Yo, el Supremo. El Otoño del patriarca. El ex presidente en su laberinto. Las venas abiertas de América Latina.
Primero, fue el juicio por violaciones a los derechos humanos y masacres por parte de grupos de ultraderecha, patrocinados desde el mismo gobierno. La primera condena: 25 años de cárcel.
Después, dos sentencias por cargos de corrupción, al entregar 15 millones de dólares, de recursos públicos, para pagar favores políticos a un asesor presidencial. Algo así como un Agro Ingreso Seguro, pero a la peruana.
Esta semana aceptó ser responsable de los cargos de espionaje telefónico, soborno de congresistas y compra ilegal de medios de comunicación, con dineros del Estado.
El ex presidente Alberto Fujimori, quién modificó la Constitución peruana para permitir su reelección en dos ocasiones y terminó huyendo al comenzar el tercer mandato, afronta una cuarta condena judicial y el pago de una indemnización equivalente a 1,6 millones de dólares al Estado y un millón de dólares a los agraviados.
Fujimori aceptó los cargos en su contra, con lo cual evitó que comparecieran en el proceso no menos de cien testigos, entre ellos el escritor Mario Vargas Llosa y el ex secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar, quienes fueron víctimas de interceptación telefónica cuando como candidatos enfrentaron a Fujimori en 1990 y 1995, respectivamente. Algo así como un ceviche peruano a la Watergate.
De acuerdo con la investigación del Fiscal José Peláez, el ex presidente pagó a congresistas opositores para que se pasaran a las filas del fujimorismo. La diferencia es que allá pagaron en dólares, frente a cámaras ocultas de televisión. Aquí, para la primera reelección se entregaron notarías como premio y subsidios no reembolsables del Ministerio de Agricultura y, para la segunda reelección, se aprobó una reforma política que convertía en legal y permitido “el transfuguismo”.
Cuándo leía las noticias acerca del juicio a Fujimori, sentí la tranquilidad de que gracias a la política de Seguridad Democrática, en Colombia no tendremos que vivir ninguna de esas situaciones tan dramáticas y dolorosas que tuvieron que afrontar nuestros hermanos peruanos.
Ni “falsos positivos” que permitieran fortalecer la imagen de las Fuerzas Armadas, en su lucha contra Sendero Luminoso. Ni vergonzosos casos de corrupción de miembros del gobierno. Ni abuso del poder y utilización de información privilegiada para beneficio de los familiares y amigos del gobernante. Ni “chuzadas” telefónicas ilegales a líderes de la oposición, magistrados y periodistas. Ni compra de conciencias y de apoyos. Siquiera estamos en Colombia y no en un país subdesarrollado como Perú.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Los samurai conservadores
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Sin dudas es una imagen para la historia. Un momento que no se veía ni siquiera cuándo se posesionaron los últimos gobernadores de origen conservador. Todos a una, los más entrañables y veteranos representantes del partido se congregaron para librar una nueva batalla. Ojalá no sea la última.
A la cita de esta semana con el gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo asistieron, en pleno, una treintena de exponentes de la más pura esencia del ser conservador. De esos que ya no quedan muchos, dirían por ahí. Personas decentes, rectas, pulquérrimas, con profundas convicciones y criterios innegociables.
Llegaron unidos por el mismo objetivo, quienes bebieron de las fuentes patriarcales de José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez. Aquellos de las tendencias históricas del partido. Los que votaron por Guillermo León Valencia, Misael Pastrana, Evaristo Sourdís, Belisario Betancur, Álvaro Gómez Hurtado, Rodrigo Lloreda, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe.
Ese ilustre grupo, compuesto por las reservas morales de la colectividad, que están por encima del bien y del mal, exteriorizó con energía y caballerosidad su malestar por la llegada por la puerta de atrás y a través de los resquicios que dejó abierta la reforma política, de personas que nunca han pertenecido a la colectividad, ni por tradición, ni por filosofía, ni por militancia.
Ante la insigne presencia del notablato conservador que lo miraba expectante, el mandatario seccional se encontró con algunas dificultades para explicarles que él no tenía nada que ver con la llegada de Samy Merheg y Ricardo Valencia al partido, pero que, “dadas las nuevas circunstancias”, el conservatismo debía aprovechar el momento histórico para fortalecerse.
Esa última frase casi ocasiona un infarto colectivo. Una taquicardia azul y adolorida se tomó el recinto, en donde algunos se preguntaban si lo que habían oído era cierto, viniendo de los labios de la persona a la cual el partido le entregó el aval y la responsabilidad de defender los postulados históricos de la colectividad.
Uno de los mayores motivos de indignación colectiva de los oráculos conservadores fueron las declaraciones entregadas por el aspirante al Senado Samy Merheg al periódico La Tarde, en donde confesó, con cierta ingenuidad: “La verdad cuando fui a Bogotá a conocer el directorio nacional me gustó mucho lo que vi y tomé la decisión el mismo día” y cuando agrega las razones que lo llevaron a solicitar la inscripción en esa fuerza política: “Todos los conservadores saben quién es Samy Merheg, saben que es un padre de familia, que es una persona respetuosa, trabajadora, creyente, de alguna manera saben que mi forma de vida representa mucho los principios conservadores”.
La subrepticia llegada de Sammy Merheg y Ricardo Valencia al seno del partido, considerada normal y hasta bienvenida por las nuevas generaciones conservadoras, tuvo un efecto inesperado: despertó el indomable espíritu guerrero de los samurai conservadores que, otra vez, se declararon en pie de lucha.
Sin dudas es una imagen para la historia. Un momento que no se veía ni siquiera cuándo se posesionaron los últimos gobernadores de origen conservador. Todos a una, los más entrañables y veteranos representantes del partido se congregaron para librar una nueva batalla. Ojalá no sea la última.
A la cita de esta semana con el gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo asistieron, en pleno, una treintena de exponentes de la más pura esencia del ser conservador. De esos que ya no quedan muchos, dirían por ahí. Personas decentes, rectas, pulquérrimas, con profundas convicciones y criterios innegociables.
Llegaron unidos por el mismo objetivo, quienes bebieron de las fuentes patriarcales de José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez. Aquellos de las tendencias históricas del partido. Los que votaron por Guillermo León Valencia, Misael Pastrana, Evaristo Sourdís, Belisario Betancur, Álvaro Gómez Hurtado, Rodrigo Lloreda, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe.
Ese ilustre grupo, compuesto por las reservas morales de la colectividad, que están por encima del bien y del mal, exteriorizó con energía y caballerosidad su malestar por la llegada por la puerta de atrás y a través de los resquicios que dejó abierta la reforma política, de personas que nunca han pertenecido a la colectividad, ni por tradición, ni por filosofía, ni por militancia.
Ante la insigne presencia del notablato conservador que lo miraba expectante, el mandatario seccional se encontró con algunas dificultades para explicarles que él no tenía nada que ver con la llegada de Samy Merheg y Ricardo Valencia al partido, pero que, “dadas las nuevas circunstancias”, el conservatismo debía aprovechar el momento histórico para fortalecerse.
Esa última frase casi ocasiona un infarto colectivo. Una taquicardia azul y adolorida se tomó el recinto, en donde algunos se preguntaban si lo que habían oído era cierto, viniendo de los labios de la persona a la cual el partido le entregó el aval y la responsabilidad de defender los postulados históricos de la colectividad.
Uno de los mayores motivos de indignación colectiva de los oráculos conservadores fueron las declaraciones entregadas por el aspirante al Senado Samy Merheg al periódico La Tarde, en donde confesó, con cierta ingenuidad: “La verdad cuando fui a Bogotá a conocer el directorio nacional me gustó mucho lo que vi y tomé la decisión el mismo día” y cuando agrega las razones que lo llevaron a solicitar la inscripción en esa fuerza política: “Todos los conservadores saben quién es Samy Merheg, saben que es un padre de familia, que es una persona respetuosa, trabajadora, creyente, de alguna manera saben que mi forma de vida representa mucho los principios conservadores”.
La subrepticia llegada de Sammy Merheg y Ricardo Valencia al seno del partido, considerada normal y hasta bienvenida por las nuevas generaciones conservadoras, tuvo un efecto inesperado: despertó el indomable espíritu guerrero de los samurai conservadores que, otra vez, se declararon en pie de lucha.
¿Pereira, cómo vamos?
Por Juan Antonio Ruiz Romero, jueves 17 de septiembre
Desde que Mauricio Vega Lemus estaba en la presidencia ejecutiva de la Cámara de Comercio de Pereira, un grupo de ciudadanos le propuso constituir en la ciudad un esquema similar al de ¿Bogotá, cómo vamos?, que permite analizar indicadores, éxitos de los programas gubernamentales y formular los ajustes requeridos en la ejecución de políticas públicas.
La respuesta del dirigente gremial y de sus sucesores fue que “era una propuesta demasiado costosa” y que “la administración municipal podía incomodarse con ese tipo de programa”.
Ahora, cuando el esquema de ¿Cómo vamos? se extendió a Cartagena, Barranquilla, Medellín y se prepara el de Bucaramanga, Comfamiliar Risaralda asumió la tarea de ambientarlo en Pereira. Y eso está bien. Más que una auditoría o una labor de control político, fiscal o disciplinario, paralelo al que por ley efectúan el Concejo municipal, la Contraloría, la Procuraduría y la Personería, este tipo de mecanismos buscan, desde la sociedad civil, examinar el alcance, beneficio social, proyección y significado de las políticas de gobierno, la prospectiva de desarrollo económico y social de la ciudad y la revisión del manejo y destinación de los recursos públicos.
Es un modelo similar a la “gobernanza”, tan en boga en distintos países y que analiza seis niveles de la relación de los ciudadanos con el Estado: 1. Rendición de cuentas 2. Estabilidad política y falta de violencia 3. Efectividad gubernamental 4. Calidad de la regulación 5. Estado de derecho y 6. Control de la corrupción.
Lo que no está bien es que a la primera reunión informativa y de organización de ¿Pereira, cómo vamos?, hayan llegado uno a uno y, como sin querer queriendo, los miembros fundadores de Pereira Unida, que se presentaron a los medios de comunicación y a la ciudad como un grupo de estudio de los temas citadinos y que, a mediano plazo, desea interactuar en la política activa con candidatos a la alcaldía, la Gobernación y las corporaciones.
Si quieren participar desde ahora en política que lo digan de frente y abiertamente. Buena falta le hacen a Pereira, liderazgos con otras visiones, orígenes y enfoques. Personas y profesionales capaces, preparados, que se le midan a reemplazar a tanto mediocre, escondido en los partidos de “la coalición de gobierno” o en la carencia de cuadros directivos de los movimientos que ostentan el poder.
Pero, lo en mi concepto, no se puede aceptar de ninguna manera, es el hecho de que ilustres personajes quieran aprovecharse del esfuerzo, dedicación y recursos económicos que implica el ejercicio de ¿Pereira, cómo vamos?, para que sirva como soporte programático de la campaña que desean proponerle a la ciudad.
Si se quiere construir una alternativa política válida y diferente para Pereira, el camino implica planeación, creatividad, paciencia y mucho trabajo de campo. Lo demás tiene el mismo aire acomodado y oportunista, que tanto les cuestionamos a los políticos tradicionales.
Desde que Mauricio Vega Lemus estaba en la presidencia ejecutiva de la Cámara de Comercio de Pereira, un grupo de ciudadanos le propuso constituir en la ciudad un esquema similar al de ¿Bogotá, cómo vamos?, que permite analizar indicadores, éxitos de los programas gubernamentales y formular los ajustes requeridos en la ejecución de políticas públicas.
La respuesta del dirigente gremial y de sus sucesores fue que “era una propuesta demasiado costosa” y que “la administración municipal podía incomodarse con ese tipo de programa”.
Ahora, cuando el esquema de ¿Cómo vamos? se extendió a Cartagena, Barranquilla, Medellín y se prepara el de Bucaramanga, Comfamiliar Risaralda asumió la tarea de ambientarlo en Pereira. Y eso está bien. Más que una auditoría o una labor de control político, fiscal o disciplinario, paralelo al que por ley efectúan el Concejo municipal, la Contraloría, la Procuraduría y la Personería, este tipo de mecanismos buscan, desde la sociedad civil, examinar el alcance, beneficio social, proyección y significado de las políticas de gobierno, la prospectiva de desarrollo económico y social de la ciudad y la revisión del manejo y destinación de los recursos públicos.
Es un modelo similar a la “gobernanza”, tan en boga en distintos países y que analiza seis niveles de la relación de los ciudadanos con el Estado: 1. Rendición de cuentas 2. Estabilidad política y falta de violencia 3. Efectividad gubernamental 4. Calidad de la regulación 5. Estado de derecho y 6. Control de la corrupción.
Lo que no está bien es que a la primera reunión informativa y de organización de ¿Pereira, cómo vamos?, hayan llegado uno a uno y, como sin querer queriendo, los miembros fundadores de Pereira Unida, que se presentaron a los medios de comunicación y a la ciudad como un grupo de estudio de los temas citadinos y que, a mediano plazo, desea interactuar en la política activa con candidatos a la alcaldía, la Gobernación y las corporaciones.
Si quieren participar desde ahora en política que lo digan de frente y abiertamente. Buena falta le hacen a Pereira, liderazgos con otras visiones, orígenes y enfoques. Personas y profesionales capaces, preparados, que se le midan a reemplazar a tanto mediocre, escondido en los partidos de “la coalición de gobierno” o en la carencia de cuadros directivos de los movimientos que ostentan el poder.
Pero, lo en mi concepto, no se puede aceptar de ninguna manera, es el hecho de que ilustres personajes quieran aprovecharse del esfuerzo, dedicación y recursos económicos que implica el ejercicio de ¿Pereira, cómo vamos?, para que sirva como soporte programático de la campaña que desean proponerle a la ciudad.
Si se quiere construir una alternativa política válida y diferente para Pereira, el camino implica planeación, creatividad, paciencia y mucho trabajo de campo. Lo demás tiene el mismo aire acomodado y oportunista, que tanto les cuestionamos a los políticos tradicionales.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Partida de tránsfugas
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Cuándo yo era niño -estoy hablando del siglo pasado- la palabra tránsfuga era todo un insulto. Significaba traidor, esquirol, entregado, desertor, fugitivo. En pocas palabras, una persona que renunció a sus principios. Bueno, era la época en que la gente tenía principios. Ahora, todo es diferente.
Aunque Colombia alcanzó en 2005, el honor de ser el primer país en América Latina en aprobar una ley de Bancadas, que evitaba el transfuguismo o la doble militancia, al establecer que la curul pertenecía al partido o movimiento político y no a la persona elegida, en los últimos meses, el retroceso ha sido dramático.
La premisa con la que se construyó la ley, que fortalecía a los partidos frente a las microempresas personales y electorales y que buscaba la prevalencia de las ideas frente a los negocios y los beneficios personales, fue retomada en Brasil, en 2007, en donde, a pesar de la feroz oposición de los que sabemos, fue aprobada con el nombre de “Ley de fidelidad partidista”.
La misma Ley de Bancadas establecía que si un dirigente no se hallaba a gusto dentro de un partido o movimiento debía renunciar a su curul (y a sus ingresos) para inscribirse en otra organización.
Sin embargo, la reforma política de 2009, hirió de muerte a la Ley de Bancadas. Mientras, de frente al país, decretaba “la muerte política para quienes hayan sido condenados por narcotráfico, por delitos de lesa humanidad y que tengan nexos con guerrilla o paramilitarismo”, creaba, a espaldas de los colombianos, un pequeño engendro de la más fina estirpe genética del Valenciacossismo que les permitió a los actuales congresistas dejar su partido para aspirar a la reelección por otro diferente, sin renunciar a la curul ni a los salarios.
Para evitar la incómoda intervención de los Tribunales de Ética de los partidos y de las Cortes, la reforma estableció que por el transfuguismo, en este caso, no se aplicarán sanciones por doble militancia ni procesos de pérdida de investidura. Y después, como si nada, el ex comisionado de Paz y sus correligionarios tienen el descaro de autodenominar al partido de La U como: “La casa grande de los uribistas”.
Fue tan grande la grieta que se abrió con el controvertido parágrafo, que hemos escuchado desde las más elementales hasta las más creativas y elaboradas disculpas para justificar el voltiarepismo. Desde el que, sincero y directo, dice que se fue del partido “porque me dio la gana” hasta la sublime expresión acrobática de quién asegura que “fueron los demás militantes de la colectividad los que cambiaron de ideología”.
Como vamos y con la entrada en vigencia del parágrafo único de la reforma política de 2009 que consagra “el voltiarepismo” como una forma legal y aceptada de ejercer la política en Colombia, a partir del próximo lunes 14 de septiembre, va a ser muy frecuente escuchar en las sedes del Congreso, las Asambleas y los concejos, el llamamiento a lista, por orden alfabético, de los “Honorables tránsfugas”.
Cuándo yo era niño -estoy hablando del siglo pasado- la palabra tránsfuga era todo un insulto. Significaba traidor, esquirol, entregado, desertor, fugitivo. En pocas palabras, una persona que renunció a sus principios. Bueno, era la época en que la gente tenía principios. Ahora, todo es diferente.
Aunque Colombia alcanzó en 2005, el honor de ser el primer país en América Latina en aprobar una ley de Bancadas, que evitaba el transfuguismo o la doble militancia, al establecer que la curul pertenecía al partido o movimiento político y no a la persona elegida, en los últimos meses, el retroceso ha sido dramático.
La premisa con la que se construyó la ley, que fortalecía a los partidos frente a las microempresas personales y electorales y que buscaba la prevalencia de las ideas frente a los negocios y los beneficios personales, fue retomada en Brasil, en 2007, en donde, a pesar de la feroz oposición de los que sabemos, fue aprobada con el nombre de “Ley de fidelidad partidista”.
La misma Ley de Bancadas establecía que si un dirigente no se hallaba a gusto dentro de un partido o movimiento debía renunciar a su curul (y a sus ingresos) para inscribirse en otra organización.
Sin embargo, la reforma política de 2009, hirió de muerte a la Ley de Bancadas. Mientras, de frente al país, decretaba “la muerte política para quienes hayan sido condenados por narcotráfico, por delitos de lesa humanidad y que tengan nexos con guerrilla o paramilitarismo”, creaba, a espaldas de los colombianos, un pequeño engendro de la más fina estirpe genética del Valenciacossismo que les permitió a los actuales congresistas dejar su partido para aspirar a la reelección por otro diferente, sin renunciar a la curul ni a los salarios.
Para evitar la incómoda intervención de los Tribunales de Ética de los partidos y de las Cortes, la reforma estableció que por el transfuguismo, en este caso, no se aplicarán sanciones por doble militancia ni procesos de pérdida de investidura. Y después, como si nada, el ex comisionado de Paz y sus correligionarios tienen el descaro de autodenominar al partido de La U como: “La casa grande de los uribistas”.
Fue tan grande la grieta que se abrió con el controvertido parágrafo, que hemos escuchado desde las más elementales hasta las más creativas y elaboradas disculpas para justificar el voltiarepismo. Desde el que, sincero y directo, dice que se fue del partido “porque me dio la gana” hasta la sublime expresión acrobática de quién asegura que “fueron los demás militantes de la colectividad los que cambiaron de ideología”.
Como vamos y con la entrada en vigencia del parágrafo único de la reforma política de 2009 que consagra “el voltiarepismo” como una forma legal y aceptada de ejercer la política en Colombia, a partir del próximo lunes 14 de septiembre, va a ser muy frecuente escuchar en las sedes del Congreso, las Asambleas y los concejos, el llamamiento a lista, por orden alfabético, de los “Honorables tránsfugas”.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Todos estamos contagiados
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Las pruebas de laboratorio efectuadas al señor presidente confirmaron el diagnóstico. El jefe de Estado también tiene el virus, que progresivamente nos viene contagiando a todos.
Es un virus de origen desconocido. De composición molecular indeterminada aún, pero de alta peligrosidad. Su expansión por el mundo y el impacto generado por sus continuas mutaciones es tal, que ya fue considerado una pandemia.
A pesar de todos los dolores, maluqueras, decaimiento y episodios febriles de nuestra historia, a los colombianos la complicada virosis nos tomó por sorpresa: Estamos contagiados de indiferencia.
Algunos miembros de la fuerza pública, que llevan 9, 10 y 11 años en poder de la guerrilla de las FARC, envían pruebas de vida y el país, atolondrado por el referendo y los juegos eliminatorios al Mundial de Fútbol de Suráfrica 2010, sigue impávido, distante, sin inmutarse.
“-Mamita, cuídese mucho y tómese los medicamentos.
–Hija, estás muy grande y muy linda. Te mando un abrazo.
–Hermano, le recomiendo a la familia, mientras puedo volver a verlos.
–No se preocupen por mi, estoy bien. Los amo mucho y pienso que ya falta poco.”
Frente a esos testimonios, que podrían ser el de cualquiera de nosotros, se nos acabaron las frases de cajón, las palmaditas en la espalda y “los sentimientos de solidaridad porque entendemos lo que están sintiendo”.
Doce indígenas de la comunidad Awá, entre ellos seis niños, fueron asesinados en el departamento de Nariño y nosotros estamos preocupados por organizar marchas mundiales contra Hugo Chávez y no contra los responsables de ese repudiable crimen.
El DANE y Planeación Nacional informan que, gracias a las políticas del actual gobierno, en Colombia hay solo 20 millones de pobres y 8 millones de indigentes; pero nuestras conversaciones giran alrededor del gol que le anotó Anthony de Ávila con 46 años al Santa Fe y si Teófilo Gutiérrez debe ser titular en el partido frente a Ecuador.
La Corte Suprema de Justicia dicta orden de captura contra el vicepresidente del partido Conservador Alirio Villamizar por enriquecimiento ilícito y recibir prebendas del gobierno para votar la primera reelección y sus compañeros del Directorio nacional guardan absoluto y cómplice silencio. Tal vez la abrupta cancelación de la consulta interna de esa colectividad, los dejó sin palabras.
Sin duda, los colombianos estamos contagiados. No nos ha servido demasiado esa antiquísima costumbre de “lavarnos las manos”, con cualquier excusa. Ni tampoco de ponernos tapabocas, ya que en nuestro caso, los utilizamos para evitar los olores de una sociedad apática, enmohecida y descompuesta.
El virus nos terminó afectando a todos. Se fue inoculando en forma lenta, constante, devastadora. La fiebre de nuestra indiferencia se volvió crónica y, lo peor, para esa enfermedad social, no hay vacuna que pueda salvarnos.
Las pruebas de laboratorio efectuadas al señor presidente confirmaron el diagnóstico. El jefe de Estado también tiene el virus, que progresivamente nos viene contagiando a todos.
Es un virus de origen desconocido. De composición molecular indeterminada aún, pero de alta peligrosidad. Su expansión por el mundo y el impacto generado por sus continuas mutaciones es tal, que ya fue considerado una pandemia.
A pesar de todos los dolores, maluqueras, decaimiento y episodios febriles de nuestra historia, a los colombianos la complicada virosis nos tomó por sorpresa: Estamos contagiados de indiferencia.
Algunos miembros de la fuerza pública, que llevan 9, 10 y 11 años en poder de la guerrilla de las FARC, envían pruebas de vida y el país, atolondrado por el referendo y los juegos eliminatorios al Mundial de Fútbol de Suráfrica 2010, sigue impávido, distante, sin inmutarse.
“-Mamita, cuídese mucho y tómese los medicamentos.
–Hija, estás muy grande y muy linda. Te mando un abrazo.
–Hermano, le recomiendo a la familia, mientras puedo volver a verlos.
–No se preocupen por mi, estoy bien. Los amo mucho y pienso que ya falta poco.”
Frente a esos testimonios, que podrían ser el de cualquiera de nosotros, se nos acabaron las frases de cajón, las palmaditas en la espalda y “los sentimientos de solidaridad porque entendemos lo que están sintiendo”.
Doce indígenas de la comunidad Awá, entre ellos seis niños, fueron asesinados en el departamento de Nariño y nosotros estamos preocupados por organizar marchas mundiales contra Hugo Chávez y no contra los responsables de ese repudiable crimen.
El DANE y Planeación Nacional informan que, gracias a las políticas del actual gobierno, en Colombia hay solo 20 millones de pobres y 8 millones de indigentes; pero nuestras conversaciones giran alrededor del gol que le anotó Anthony de Ávila con 46 años al Santa Fe y si Teófilo Gutiérrez debe ser titular en el partido frente a Ecuador.
La Corte Suprema de Justicia dicta orden de captura contra el vicepresidente del partido Conservador Alirio Villamizar por enriquecimiento ilícito y recibir prebendas del gobierno para votar la primera reelección y sus compañeros del Directorio nacional guardan absoluto y cómplice silencio. Tal vez la abrupta cancelación de la consulta interna de esa colectividad, los dejó sin palabras.
Sin duda, los colombianos estamos contagiados. No nos ha servido demasiado esa antiquísima costumbre de “lavarnos las manos”, con cualquier excusa. Ni tampoco de ponernos tapabocas, ya que en nuestro caso, los utilizamos para evitar los olores de una sociedad apática, enmohecida y descompuesta.
El virus nos terminó afectando a todos. Se fue inoculando en forma lenta, constante, devastadora. La fiebre de nuestra indiferencia se volvió crónica y, lo peor, para esa enfermedad social, no hay vacuna que pueda salvarnos.
jueves, 27 de agosto de 2009
Cuestionario a Ricardo Valencia
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Teniendo en cuenta que el directorio Conservador de Risaralda acogió esta semana la inscripción como candidato a la Cámara de Representantes del ingeniero Ricardo Valencia, esposo de la alcaldesa de Dosquebradas, propongo que se le aplique el siguiente cuestionario para determinar sus conocimientos, historia y afinidades conceptuales con la colectividad.
1. El jueves 4 de octubre de 1849, José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez publicaron la declaración Política que inspiró la fundación del Partido Conservador. ¿Sabe usted a través de que medio informativo vio la luz pública dicho texto?
2. ¿En qué poblaciones de los hoy departamentos de Norte de Santander y Cundinamarca nacieron los dos fundadores del partido?
3. Diga si en los orígenes de la colectividad azul la siguiente frase es verdadera o falsa: “Nosotros no reconocemos como partido liberal rojo al Partido Liberal de Colombia, ni al que restableció en la Nueva Granada el orden constitucional”.
4. Si o no. “El partido conservador es el que reconoce y sostiene la moral del cristianismo y sus doctrinas civilizadoras contra la inmoralidad y las doctrinas corruptoras del materialismo y el ateísmo”.
5. Recuerda, antes del mandato de su copartidario Álvaro Uribe Vélez, dónde se acuñó la frase según la cual hay que fortalecer “La seguridad contra la arbitrariedad de cualquier género que sea”.
6. ¿Quién fue el presidente conservador que consideraba razas inferiores a los indios y a los negros y por ello, transformó el Instituto Etnológico Nacional en Instituto Colombiano de Cultura Hispánica?
7. ¿En qué periodos el departamento de Risaralda tuvo 2 senadores y tres representantes a la Cámara de filiación conservadora?
8. ¿Sabe usted qué se conoció en Risaralda como Unificación Conservadora? ¿Quién fue Emiliano Isaza Henao? ¿En qué países sirvió como Embajador?
9. ¿Recuerda a que sectores representaba el Ospino pastranismo del cambio Social? ¿Sabe con el nombre de qué destacado líder conservador será bautizado el colegio de la Ciudadela Tokio, que se construye en la actualidad?
10. ¿Estaría dispuesto a acatar el siguiente párrafo, de la declaración de principios de esa organización política? “El Partido Conservador no quiere aumentar sus filas con hombres que dejan sus banderas por odios personales, y que no profesan teórica y prácticamente sus principios de su programa; por el contrario le convendría que si en sus filas se hallen algunos que no aceptan con sinceridad estos principios desertasen de una vez”.
Teniendo en cuenta que el directorio Conservador de Risaralda acogió esta semana la inscripción como candidato a la Cámara de Representantes del ingeniero Ricardo Valencia, esposo de la alcaldesa de Dosquebradas, propongo que se le aplique el siguiente cuestionario para determinar sus conocimientos, historia y afinidades conceptuales con la colectividad.
1. El jueves 4 de octubre de 1849, José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez publicaron la declaración Política que inspiró la fundación del Partido Conservador. ¿Sabe usted a través de que medio informativo vio la luz pública dicho texto?
2. ¿En qué poblaciones de los hoy departamentos de Norte de Santander y Cundinamarca nacieron los dos fundadores del partido?
3. Diga si en los orígenes de la colectividad azul la siguiente frase es verdadera o falsa: “Nosotros no reconocemos como partido liberal rojo al Partido Liberal de Colombia, ni al que restableció en la Nueva Granada el orden constitucional”.
4. Si o no. “El partido conservador es el que reconoce y sostiene la moral del cristianismo y sus doctrinas civilizadoras contra la inmoralidad y las doctrinas corruptoras del materialismo y el ateísmo”.
5. Recuerda, antes del mandato de su copartidario Álvaro Uribe Vélez, dónde se acuñó la frase según la cual hay que fortalecer “La seguridad contra la arbitrariedad de cualquier género que sea”.
6. ¿Quién fue el presidente conservador que consideraba razas inferiores a los indios y a los negros y por ello, transformó el Instituto Etnológico Nacional en Instituto Colombiano de Cultura Hispánica?
7. ¿En qué periodos el departamento de Risaralda tuvo 2 senadores y tres representantes a la Cámara de filiación conservadora?
8. ¿Sabe usted qué se conoció en Risaralda como Unificación Conservadora? ¿Quién fue Emiliano Isaza Henao? ¿En qué países sirvió como Embajador?
9. ¿Recuerda a que sectores representaba el Ospino pastranismo del cambio Social? ¿Sabe con el nombre de qué destacado líder conservador será bautizado el colegio de la Ciudadela Tokio, que se construye en la actualidad?
10. ¿Estaría dispuesto a acatar el siguiente párrafo, de la declaración de principios de esa organización política? “El Partido Conservador no quiere aumentar sus filas con hombres que dejan sus banderas por odios personales, y que no profesan teórica y prácticamente sus principios de su programa; por el contrario le convendría que si en sus filas se hallen algunos que no aceptan con sinceridad estos principios desertasen de una vez”.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Pereira, ciudad embriagadora
Por Juan Antonio Ruiz Romero
A la recordada descripción del maestro Luis Carlos González de Pereira como ciudad “querendona, trasnochadora y morena”, tendremos ahora que agregarle un nuevo ingrediente: embriagadora.
Por lo menos es lo que concluye cualquier ciudadano al ver como en los pasados festejos aniversarios, la administración municipal hipotecó su autonomía, su soberanía y su autodeterminación a la cervecería Bavaria y a las industrias licoreras de Antioquia y Valle, como si fueran militares y contratistas gringos.
No de otra manera se explica uno que se permitiera, de una manera ilimitada y sin control, la colocación, en las principales avenidas de la ciudad, de publicidad de la cervecera surafricana, propiedad de SABMiller. Y lo peor, es que se sienta un muy mal precedente en la antesala de la próxima campaña política, en donde los candidatos van a querer utilizar, de la misma manera que Bavaria, los postes y luminarias para instalar sus pendones y elementos promocionales.
Pero eso no fue todo. Debido a que ya se había negociado el tablado principal de la Plaza Cívica con Aguardiente Blanco del Valle, se le entregó a Bavaria el tablado principal del parque Guadalupe Zapata de Cuba y se tomó la arbitraria decisión de autorizar dos “carpas” adicionales para la venta de cerveza en zona residencial; una, al lado del puente que comunica a Ciudad Victoria con la Circunvalar y la otra, en el sector de La Rebeca, sin consultar siquiera con los vecinos, que tuvieron una semana inolvidable: por el ruido y la amplificación musical hasta las 2 de la mañana.
Sin embargo, más allá de los acuerdos leoninos con los distribuidores de licores y cerveza, lo que llama la atención es la total permisividad de las autoridades con el expendio y consumo de bebidas embriagantes por parte de menores de edad, en total contravía con la ley 124 de 1994. En el sector de la Plaza Cívica, en los centros comerciales aledaños, por la Avenida Circunvalar y en el sector de Cuba fue habitual el desfile de jóvenes y adolescentes con botellas plásticas de un litro de Póker, quienes aprovecharon el Festival de la cerveza, a precio de oportunidades, autorizado por la alcaldía municipal.
Y eso que dizque tenemos el compromiso del señor alcalde y su administración de aprobar un proyecto de acuerdo, que ya está redactado, por medio del cual se adopta una Política pública de Protección a la Infancia y la Adolescencia de la ciudad de Pereira.
Cuenta la revista Cambio que la Fábrica de Licores de Antioquia vendió 35 mil millones de pesos durante la reciente Feria de las Flores en Medellín. Me embriaga la duda de saber cuáles fueron las cifras de ventas de los patrocinadores de las Fiestas de Pereira, porque no es justo ni responsable, que mientras ellos se llenan los bolsillos, a la ciudad sólo le queden de recuerdo botellas vacías, ciudadanos tambaleantes, un tufo de desilusión y la resaca de la complacencia gubernamental con el que pone la plata y las condiciones.
A la recordada descripción del maestro Luis Carlos González de Pereira como ciudad “querendona, trasnochadora y morena”, tendremos ahora que agregarle un nuevo ingrediente: embriagadora.
Por lo menos es lo que concluye cualquier ciudadano al ver como en los pasados festejos aniversarios, la administración municipal hipotecó su autonomía, su soberanía y su autodeterminación a la cervecería Bavaria y a las industrias licoreras de Antioquia y Valle, como si fueran militares y contratistas gringos.
No de otra manera se explica uno que se permitiera, de una manera ilimitada y sin control, la colocación, en las principales avenidas de la ciudad, de publicidad de la cervecera surafricana, propiedad de SABMiller. Y lo peor, es que se sienta un muy mal precedente en la antesala de la próxima campaña política, en donde los candidatos van a querer utilizar, de la misma manera que Bavaria, los postes y luminarias para instalar sus pendones y elementos promocionales.
Pero eso no fue todo. Debido a que ya se había negociado el tablado principal de la Plaza Cívica con Aguardiente Blanco del Valle, se le entregó a Bavaria el tablado principal del parque Guadalupe Zapata de Cuba y se tomó la arbitraria decisión de autorizar dos “carpas” adicionales para la venta de cerveza en zona residencial; una, al lado del puente que comunica a Ciudad Victoria con la Circunvalar y la otra, en el sector de La Rebeca, sin consultar siquiera con los vecinos, que tuvieron una semana inolvidable: por el ruido y la amplificación musical hasta las 2 de la mañana.
Sin embargo, más allá de los acuerdos leoninos con los distribuidores de licores y cerveza, lo que llama la atención es la total permisividad de las autoridades con el expendio y consumo de bebidas embriagantes por parte de menores de edad, en total contravía con la ley 124 de 1994. En el sector de la Plaza Cívica, en los centros comerciales aledaños, por la Avenida Circunvalar y en el sector de Cuba fue habitual el desfile de jóvenes y adolescentes con botellas plásticas de un litro de Póker, quienes aprovecharon el Festival de la cerveza, a precio de oportunidades, autorizado por la alcaldía municipal.
Y eso que dizque tenemos el compromiso del señor alcalde y su administración de aprobar un proyecto de acuerdo, que ya está redactado, por medio del cual se adopta una Política pública de Protección a la Infancia y la Adolescencia de la ciudad de Pereira.
Cuenta la revista Cambio que la Fábrica de Licores de Antioquia vendió 35 mil millones de pesos durante la reciente Feria de las Flores en Medellín. Me embriaga la duda de saber cuáles fueron las cifras de ventas de los patrocinadores de las Fiestas de Pereira, porque no es justo ni responsable, que mientras ellos se llenan los bolsillos, a la ciudad sólo le queden de recuerdo botellas vacías, ciudadanos tambaleantes, un tufo de desilusión y la resaca de la complacencia gubernamental con el que pone la plata y las condiciones.
miércoles, 12 de agosto de 2009
Las ferias de mi pueblo
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Hace algunas calendas, para darles la bienvenida a los muchachos que se convertían en hombres se les regalaban pantalones largos. Lo mismo pasaba con las jovencitas, que al asumir una nueva fase en sus vidas, dejaban de usar medias tobilleras y las cambiaban por medias largas.
Hay contradicciones tan profundas en el día a día de Pereira, que nos preguntamos si hoy somos como esos muchachitos de pantalón corto, que quieren ser grandes; o como esos jóvenes altos, inmensos de cuerpo y físico, pero con comportamientos inmaduros.
Cuándo usted recorre las calles, con pocas cuadras de diferencia, se encuentra con los contrastes de la ciudad dinámica, pujante, desarrollada -a las buenas o a las malas-, y, a la vez, con particularidades y costumbres de una cultura campesina, sobre la cual se cimentan sus 146 años de historia.
Hay barrios de la ciudadela Cuba que se parecen más a pueblos como Marsella o Santuario que a sectores de una ciudad. Y aunque, en primera instancia, uno podría concluir que somos un pueblo entusiasta con ínfulas de ciudad; la verdad, es que, como no hemos construido un proyecto colectivo e incluyente, tenemos pequeñas ciudades, territorios sueltos, pequeños enclaves, en donde cada quien trata de sobrevivir como pueda, en forma legal o ilegal.
Una prueba de esos son Tokio y El Remanso en donde residen los desplazados y los reubicados que ocupaban zonas de alto riesgo; El Plumón y San Nicolás con las comunidades negras; Berlín y Corocito con las bodegas de reciclaje y habitantes de la calle; los alrededores de la Avenida del Ferrocarril entre 9 y 10 que se parecen más a la zona de tolerancia de cualquier poblado, que a uno de los accesos principales de la Ciudad sin puertas.
Y de pronto, el caminante se encuentra con decisiones de ciudad grande que monta una estructura cubierta, con unidades sanitarias, para atender a los asistentes a los festejos aniversarios. Pero poco después, aparece la ciudad de pantalón corto y decisiones acomodadas e inmaduras, que otorga permiso para instalar unos improvisados y mal presentados puestos “para venta de artesanías”, en el Centro Cultural Lucy Tejada y en el parque de Banderas.
Esa Pereira, “gentil y bella llegada apenas su juventud”, se muestra infantil y de medias tobilleras, cuando usted ve al costado de uno de los más modernos centros comerciales, en donde invirtieron 40 mil millones de pesos, ventas de cebolla larga, tomates y habichuelas en la vía pública.
Algunos dirán que es un tema de estética y de buen gusto. Pero es que eso también se aprende. Lo tradicional, lo autóctono, lo propio se puede ofertar al ciudadano y al turista en un ambiente ordenado, limpio, sin contaminación auditiva.
Por lo pronto, bienvenidos a las fiestas del pueblito. Un pueblito del tamaño de sus dirigentes.
Hace algunas calendas, para darles la bienvenida a los muchachos que se convertían en hombres se les regalaban pantalones largos. Lo mismo pasaba con las jovencitas, que al asumir una nueva fase en sus vidas, dejaban de usar medias tobilleras y las cambiaban por medias largas.
Hay contradicciones tan profundas en el día a día de Pereira, que nos preguntamos si hoy somos como esos muchachitos de pantalón corto, que quieren ser grandes; o como esos jóvenes altos, inmensos de cuerpo y físico, pero con comportamientos inmaduros.
Cuándo usted recorre las calles, con pocas cuadras de diferencia, se encuentra con los contrastes de la ciudad dinámica, pujante, desarrollada -a las buenas o a las malas-, y, a la vez, con particularidades y costumbres de una cultura campesina, sobre la cual se cimentan sus 146 años de historia.
Hay barrios de la ciudadela Cuba que se parecen más a pueblos como Marsella o Santuario que a sectores de una ciudad. Y aunque, en primera instancia, uno podría concluir que somos un pueblo entusiasta con ínfulas de ciudad; la verdad, es que, como no hemos construido un proyecto colectivo e incluyente, tenemos pequeñas ciudades, territorios sueltos, pequeños enclaves, en donde cada quien trata de sobrevivir como pueda, en forma legal o ilegal.
Una prueba de esos son Tokio y El Remanso en donde residen los desplazados y los reubicados que ocupaban zonas de alto riesgo; El Plumón y San Nicolás con las comunidades negras; Berlín y Corocito con las bodegas de reciclaje y habitantes de la calle; los alrededores de la Avenida del Ferrocarril entre 9 y 10 que se parecen más a la zona de tolerancia de cualquier poblado, que a uno de los accesos principales de la Ciudad sin puertas.
Y de pronto, el caminante se encuentra con decisiones de ciudad grande que monta una estructura cubierta, con unidades sanitarias, para atender a los asistentes a los festejos aniversarios. Pero poco después, aparece la ciudad de pantalón corto y decisiones acomodadas e inmaduras, que otorga permiso para instalar unos improvisados y mal presentados puestos “para venta de artesanías”, en el Centro Cultural Lucy Tejada y en el parque de Banderas.
Esa Pereira, “gentil y bella llegada apenas su juventud”, se muestra infantil y de medias tobilleras, cuando usted ve al costado de uno de los más modernos centros comerciales, en donde invirtieron 40 mil millones de pesos, ventas de cebolla larga, tomates y habichuelas en la vía pública.
Algunos dirán que es un tema de estética y de buen gusto. Pero es que eso también se aprende. Lo tradicional, lo autóctono, lo propio se puede ofertar al ciudadano y al turista en un ambiente ordenado, limpio, sin contaminación auditiva.
Por lo pronto, bienvenidos a las fiestas del pueblito. Un pueblito del tamaño de sus dirigentes.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Vivir, vivir y vivir…
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Durante los siete años de mandato uribista, los colombianos hemos escuchado, en muchas formas y presentaciones, que la razón de ser del señor presidente se reduce a un estribillo de campaña: “Trabajar, trabajar y trabajar”. Quizás por ello, una elección no fue suficiente, ni dos tampoco y, a pesar de sus encrucijadas, quiere una tercera.
Mientras el mandatario justifica en el trabajo su existencia, hay otros colombianos que, por falta de un empleo, se dedican a duras penas a “sobrevivir, sobrevivir y sobrevivir”.
Yo sinceramente creo que -como decía Aristóteles- hay que optar por el equilibrio entre dos extremos viciosos, lo que denomina “el justo medio".
Así como no tiene sentido que los sueños, las expectativas, los esfuerzos y la lucha de una persona giren alrededor del trabajo, tampoco es aceptable que usted no pueda vivir, por estar pensando en subsistir.
Con su desenfado tradicional, el músico John Lennon aseguraba que “la vida es aquello que te va sucediendo, mientras te empeñas en hacer otros planes”.
Sin dudas, en algún momento, a todos se nos acaban las excusas que no dejan vivir plenamente. Nos preocupa demasiado la estabilidad económica, porque permanecemos endeudados a 36, 48 o 60 meses, y gastamos más de lo que tenemos.
Condicionamos la vida a los ingresos que recibamos. Sin embargo, dejamos a un lado, los abrazos, los besos, las miradas, las caricias y las sonrisas que pueden llenarnos el alma del combustible afectivo, que nos estimula en la batalla de cada día.
Casi siempre estamos de afán, a las carreras, porque vamos a una cita, nos cierran el banco o “tengo un negocio pendiente”. Y si usted se para en la calle a conversar con un amigo, a reírse un rato o a tomarse un café, es un desocupado, “está matando tiempo” o es empleado público.
Cuántas personas y cuántas parejas dedican todos sus esfuerzos y se sacrifican durante varias décadas por “sacar adelante” a los hijos y, de pronto, se dan cuenta que ellos ya emprendieron su camino y, a estos, la vida les quedó vacía y sin razones.
Nos angustia profundamente qué va a ser de nosotros en el futuro, “cuándo estemos viejos” y se nos olvida disfrutar con intensidad el presente, que es lo único realmente cierto.
Dejamos ciertas decisiones, gustos y placeres, para más adelante, cuándo quizás ya no tengamos capacidad física y la disposición de disfrutarlos. O, caemos en los extremos, de tomarnos “todos los tragos” en una noche, así quedemos con “guayabo terciario”.
El justo medio debería servirnos para vivir: con intensidad y responsabilidad; con amoroso desprendimiento; con vocación de goce y alegría irrenunciable.
Ahí si, estaremos construyendo una verdadera hoja de vida porque como lo dijo el célebre filósofo Will Smith, en su papel de “Hitch”: "La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".
Durante los siete años de mandato uribista, los colombianos hemos escuchado, en muchas formas y presentaciones, que la razón de ser del señor presidente se reduce a un estribillo de campaña: “Trabajar, trabajar y trabajar”. Quizás por ello, una elección no fue suficiente, ni dos tampoco y, a pesar de sus encrucijadas, quiere una tercera.
Mientras el mandatario justifica en el trabajo su existencia, hay otros colombianos que, por falta de un empleo, se dedican a duras penas a “sobrevivir, sobrevivir y sobrevivir”.
Yo sinceramente creo que -como decía Aristóteles- hay que optar por el equilibrio entre dos extremos viciosos, lo que denomina “el justo medio".
Así como no tiene sentido que los sueños, las expectativas, los esfuerzos y la lucha de una persona giren alrededor del trabajo, tampoco es aceptable que usted no pueda vivir, por estar pensando en subsistir.
Con su desenfado tradicional, el músico John Lennon aseguraba que “la vida es aquello que te va sucediendo, mientras te empeñas en hacer otros planes”.
Sin dudas, en algún momento, a todos se nos acaban las excusas que no dejan vivir plenamente. Nos preocupa demasiado la estabilidad económica, porque permanecemos endeudados a 36, 48 o 60 meses, y gastamos más de lo que tenemos.
Condicionamos la vida a los ingresos que recibamos. Sin embargo, dejamos a un lado, los abrazos, los besos, las miradas, las caricias y las sonrisas que pueden llenarnos el alma del combustible afectivo, que nos estimula en la batalla de cada día.
Casi siempre estamos de afán, a las carreras, porque vamos a una cita, nos cierran el banco o “tengo un negocio pendiente”. Y si usted se para en la calle a conversar con un amigo, a reírse un rato o a tomarse un café, es un desocupado, “está matando tiempo” o es empleado público.
Cuántas personas y cuántas parejas dedican todos sus esfuerzos y se sacrifican durante varias décadas por “sacar adelante” a los hijos y, de pronto, se dan cuenta que ellos ya emprendieron su camino y, a estos, la vida les quedó vacía y sin razones.
Nos angustia profundamente qué va a ser de nosotros en el futuro, “cuándo estemos viejos” y se nos olvida disfrutar con intensidad el presente, que es lo único realmente cierto.
Dejamos ciertas decisiones, gustos y placeres, para más adelante, cuándo quizás ya no tengamos capacidad física y la disposición de disfrutarlos. O, caemos en los extremos, de tomarnos “todos los tragos” en una noche, así quedemos con “guayabo terciario”.
El justo medio debería servirnos para vivir: con intensidad y responsabilidad; con amoroso desprendimiento; con vocación de goce y alegría irrenunciable.
Ahí si, estaremos construyendo una verdadera hoja de vida porque como lo dijo el célebre filósofo Will Smith, en su papel de “Hitch”: "La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento".
domingo, 2 de agosto de 2009
En busca de respuestas divinas
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Estimado señor Dios:
He querido escribirte, para que con tu sapiencia suma de Dios soberano, me ayudes a entender algunos hechos que le suceden a nuestra pobre humanidad, agobiada y doliente, y para los cuales, como simple ciudadano y periodista, no encuentro una satisfacción explicatoria, mejor dicho, una explicación satisfactoria.
Aunque nos han dicho que tú estás en todas partes, a veces me pregunto ¿cómo haces para repartirte entre las misas y las Jornadas de Oración que organiza el señor Gobernador Víctor Manuel Tamayo, las Cruzadas de Sanidad y Milagros del pastor Portela y todos los cultos y celebraciones de las denominadas iglesias de garaje?
Y ya que estamos en confianza, cuéntame, si es verdad que Víctor Manuel quiere ser el sucesor de Benedicto XVI, porqué la verdad está tan preocupado por las cosas del espíritu, que pareciera que los contratos, burocracia y demás temas menores de la administración, los manejaran el partido conservador, Octavio Carmona y el ex senador Merheg, mientras nuestro mandatario está en meditación, alabanza y penitencia.
Discúlpame la imprudencia y la intromisión en esas decisiones celestiales, pero tú sabes que sería la primera vez que Santa Rosa de Cabal tendría Papa y cómo siempre le han dicho a ese municipio que es “El Vaticano del conservatismo en Colombia” deberían ir haciendo los preparativos. Además, me imagino, que en ese caso, el padre Valencia quedaría como Secretario de Estado de la Santa Sede, para que, ahora sí, pueda mostrar en ese cargo todas sus habilidades y olfato político.
Señor Dios: Tú, que eres omnipotente, también debes saber, a qué sitio se llevan los diezmos y donaciones que recogen en la iglesia de Portela y que son trasladados en camiones blindados de la transportadora de valores Brinks? Ya sé que son preguntas mundanas y terrenales, pero uno no pensaría que la limpieza del alma y los milagros, si vienen de ti, tuvieran un precio, como si fueran una lista de supermercado de nosotros los mortales. Además, aquí entre nos, esa Misión de Restauración debe ser muy rentable para construir un complejo de Avivamiento a las Naciones de 2 mil millones de pesos, con estudios de radio y televisión incluidos.
También, con profundo respeto, quisiera preguntarte si por alguna instrucción tuya, aún no ampliamente divulgada, hemos vuelto a la época de la Santa Inquisición, con hoguera incluida, en vivo y en directo. Me explico. Usando tu sacratísimo y respetable nombre, una cadena radial, que se hace llamar de la paz, transmite durante todo el año mensajes venenosos, de resentimiento y envidia y luego, por obra y gracia del Espíritu Santo, ese sí, un milagro en mayúscula, aparece en tono conciliador, enarbolando una agenda de 24 horas de noticias positivas. Por favor, dime si es cierto, señor, ¿qué el que peca y reza, empata?
Protégenos señor, de las verdades absolutas, los peligrosos extremismos ideológicos, de los gobernantes convertidos en líderes religiosos; de los líderes religiosos deslumbrados por los poderes terrenales y de quienes ametrallan con palabras y proclamas guerreristas a una agónica y desplumada paloma, que les sirve de mascota. Amén.
Estimado señor Dios:
He querido escribirte, para que con tu sapiencia suma de Dios soberano, me ayudes a entender algunos hechos que le suceden a nuestra pobre humanidad, agobiada y doliente, y para los cuales, como simple ciudadano y periodista, no encuentro una satisfacción explicatoria, mejor dicho, una explicación satisfactoria.
Aunque nos han dicho que tú estás en todas partes, a veces me pregunto ¿cómo haces para repartirte entre las misas y las Jornadas de Oración que organiza el señor Gobernador Víctor Manuel Tamayo, las Cruzadas de Sanidad y Milagros del pastor Portela y todos los cultos y celebraciones de las denominadas iglesias de garaje?
Y ya que estamos en confianza, cuéntame, si es verdad que Víctor Manuel quiere ser el sucesor de Benedicto XVI, porqué la verdad está tan preocupado por las cosas del espíritu, que pareciera que los contratos, burocracia y demás temas menores de la administración, los manejaran el partido conservador, Octavio Carmona y el ex senador Merheg, mientras nuestro mandatario está en meditación, alabanza y penitencia.
Discúlpame la imprudencia y la intromisión en esas decisiones celestiales, pero tú sabes que sería la primera vez que Santa Rosa de Cabal tendría Papa y cómo siempre le han dicho a ese municipio que es “El Vaticano del conservatismo en Colombia” deberían ir haciendo los preparativos. Además, me imagino, que en ese caso, el padre Valencia quedaría como Secretario de Estado de la Santa Sede, para que, ahora sí, pueda mostrar en ese cargo todas sus habilidades y olfato político.
Señor Dios: Tú, que eres omnipotente, también debes saber, a qué sitio se llevan los diezmos y donaciones que recogen en la iglesia de Portela y que son trasladados en camiones blindados de la transportadora de valores Brinks? Ya sé que son preguntas mundanas y terrenales, pero uno no pensaría que la limpieza del alma y los milagros, si vienen de ti, tuvieran un precio, como si fueran una lista de supermercado de nosotros los mortales. Además, aquí entre nos, esa Misión de Restauración debe ser muy rentable para construir un complejo de Avivamiento a las Naciones de 2 mil millones de pesos, con estudios de radio y televisión incluidos.
También, con profundo respeto, quisiera preguntarte si por alguna instrucción tuya, aún no ampliamente divulgada, hemos vuelto a la época de la Santa Inquisición, con hoguera incluida, en vivo y en directo. Me explico. Usando tu sacratísimo y respetable nombre, una cadena radial, que se hace llamar de la paz, transmite durante todo el año mensajes venenosos, de resentimiento y envidia y luego, por obra y gracia del Espíritu Santo, ese sí, un milagro en mayúscula, aparece en tono conciliador, enarbolando una agenda de 24 horas de noticias positivas. Por favor, dime si es cierto, señor, ¿qué el que peca y reza, empata?
Protégenos señor, de las verdades absolutas, los peligrosos extremismos ideológicos, de los gobernantes convertidos en líderes religiosos; de los líderes religiosos deslumbrados por los poderes terrenales y de quienes ametrallan con palabras y proclamas guerreristas a una agónica y desplumada paloma, que les sirve de mascota. Amén.
sábado, 25 de julio de 2009
Invasión de Sentimientos
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Cuándo el sábado 25 de julio de 2009, comience a sonar la música en el Centro de Convenciones de West Palm Beach, Florida, (EE.UU.) en el escenario no solo estará la “Invasión Reggaetón”.
Al lado de Zion y Lennox; de Jowel y Randy, estarán otros dos dúos, quizás menos conocidos, pero capaces de construir realidades y de mover montañas. Son los duetos de Josh y Juan y de Silvia y Clara.
Josh Llanos y Juan David Santamaría fueron hermanos. No importa que uno naciera en Colombia y el otro fuera hijo de puertorriqueños. No importa que sus apellidos fueran distintos. La amistad, la vida y la juventud los unieron y juntos compartieron los momentos más importantes. Desde su encuentro en el colegio de secundaria de Palm Beach Gardens, ambos se volvieron inseparables y trazaron sus metas profesionales alrededor de la música y de la industria del entretenimiento.
Cuándo ellos se fueron, surgió un valeroso y fortalecido dueto: Silvia Canales y Clara Santamaría, quienes, a pesar del dolor, asumieron el reto de concretar el sueño empresarial de Josh y Juan, de ser “Nitefinders”: buscadores de la noche, para llenarla de ritmo, sabor y alegría.
Con la capacidad administrativa innata de las mujeres, un poco de la intuición de madres y un empeño, a prueba de todo, Silvia y Clara pusieron en marcha un engranaje de más de un centenar de personas, a las que contagiaron de su arranque y entusiasmo.
Aunque no son empresarias de espectáculos, lograron lo que nadie había conseguido: llevar a West Palm Beach a grandes figuras de la música latina, como tributo a Josh y a Juan, los buscadores de la noche.
Por eso, cuándo, a las 8 de la noche, se apaguen las luces y a través de los altavoces del Centro de Convenciones se anuncie el inicio de la Invasión Reggaetón, sobre el escenario, además de los artistas, coros y canciones éxito, habrá una explosión de amor, una invasión de sentimientos y la sensación de que los sueños siempre se pueden lograr.
Cuándo el sábado 25 de julio de 2009, comience a sonar la música en el Centro de Convenciones de West Palm Beach, Florida, (EE.UU.) en el escenario no solo estará la “Invasión Reggaetón”.
Al lado de Zion y Lennox; de Jowel y Randy, estarán otros dos dúos, quizás menos conocidos, pero capaces de construir realidades y de mover montañas. Son los duetos de Josh y Juan y de Silvia y Clara.
Josh Llanos y Juan David Santamaría fueron hermanos. No importa que uno naciera en Colombia y el otro fuera hijo de puertorriqueños. No importa que sus apellidos fueran distintos. La amistad, la vida y la juventud los unieron y juntos compartieron los momentos más importantes. Desde su encuentro en el colegio de secundaria de Palm Beach Gardens, ambos se volvieron inseparables y trazaron sus metas profesionales alrededor de la música y de la industria del entretenimiento.
Cuándo ellos se fueron, surgió un valeroso y fortalecido dueto: Silvia Canales y Clara Santamaría, quienes, a pesar del dolor, asumieron el reto de concretar el sueño empresarial de Josh y Juan, de ser “Nitefinders”: buscadores de la noche, para llenarla de ritmo, sabor y alegría.
Con la capacidad administrativa innata de las mujeres, un poco de la intuición de madres y un empeño, a prueba de todo, Silvia y Clara pusieron en marcha un engranaje de más de un centenar de personas, a las que contagiaron de su arranque y entusiasmo.
Aunque no son empresarias de espectáculos, lograron lo que nadie había conseguido: llevar a West Palm Beach a grandes figuras de la música latina, como tributo a Josh y a Juan, los buscadores de la noche.
Por eso, cuándo, a las 8 de la noche, se apaguen las luces y a través de los altavoces del Centro de Convenciones se anuncie el inicio de la Invasión Reggaetón, sobre el escenario, además de los artistas, coros y canciones éxito, habrá una explosión de amor, una invasión de sentimientos y la sensación de que los sueños siempre se pueden lograr.
Livianitos y desconectados
Por Juan Antonio Ruiz Romero
En febrero pasado, durante su permanencia en Pereira, el director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo advirtió, en una charla privada, que, en su mayoría, la dirigencia risaraldense era bastante liviana. Se refería a esa dificultad inmensa de pensar en grande, de asociarse, de trascender las rivalidades personales, de buscar propósitos colectivos.
Las cifras de desempleo y la compleja situación económica regional sirvieron, en su momento, para que el alcalde de Pereira Israel Londoño asumiera el liderazgo de movilizar al sector gremial y empresarial, los congresistas, las universidades, las administraciones públicas, en la elaboración de un documento, que permitiera visualizar salidas a corto, mediano y largo plazo.
Sin embargo, no fue suficiente. La presentación de dicha propuesta al presidente Uribe fue un auténtico caos. Un par de días antes, el gobernador Tamayo, pidió que incluyeran la cadena forestal “que es muy promisoria”, desconociendo que los cultivos de árboles requieren entre 10 y 20 años para madurar. La senadora María Isabel Mejía, quién acababa de llegar de Europa y desconocía el esfuerzo previo para la elaboración del documento, pedía 20 mil millones para el Parque de Flora y Fauna, como si estuviera en una subasta y diciéndole al presidente “que no fuera malito”. La senadora Cifuentes peleando, casi sola, por los recursos para la renovación del centro y la reorganización del espacio público de Pereira.
El denominado “Consultorio Empresarial” se volvió otro Consejo Comunitario, en el cual, al final, cada uno siguió pidiendo lo suyo, no lo de todos. Y, luego, nos quejamos de que en Caldas hayan aprobado documento Conpes con nombre propio, que autoricen vigencias futuras por 105 mil millones de pesos para el Aeropuerto de Palestina, que lo declaren proyecto estratégico nacional y que el gobierno central diga que carece de los 44 mil millones que necesita Matecaña.
Son tal livianitos nuestros voceros políticos, que le tocó al presidente de la ANDI, Luis Carlos Villegas, ese sí, literalmente, un peso pesado, convertirse en relator, facilitador y componedor del acta y de los compromisos del gobierno.
Pero además de livianitos, los funcionarios del departamento y nuestros municipios están tan desconectados, como los famosos conciertos del canal MTV. La promocionada “Llave de oro” de Israel y Víctor Manuel se trabó en la cerradura de la política menuda, en los mercados sociales que cada uno reparte por su lado y en los compromisos burocráticos y contractuales con sus aliados.
En una versión corregida y aumentada del Instituto de Lenguas Extranjeras; en el municipio de Pereira, en temas como el Fondo Pensional; la movilidad; el espacio público, el alcalde habla castizo; el gerente de la Promotora en rumano; el secretario de Hacienda en croata; el gerente del Área Metropolitana en suahili y el secretario de Gobierno en jerga parcera: ¿Qué hubo, papito? Y eso que todos son del Partido de La U. Lo que pasa es que están pensando más en la próxima campaña, que en el día y día de la ciudad.
Razón tenía, el general Naranjo.
En febrero pasado, durante su permanencia en Pereira, el director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo advirtió, en una charla privada, que, en su mayoría, la dirigencia risaraldense era bastante liviana. Se refería a esa dificultad inmensa de pensar en grande, de asociarse, de trascender las rivalidades personales, de buscar propósitos colectivos.
Las cifras de desempleo y la compleja situación económica regional sirvieron, en su momento, para que el alcalde de Pereira Israel Londoño asumiera el liderazgo de movilizar al sector gremial y empresarial, los congresistas, las universidades, las administraciones públicas, en la elaboración de un documento, que permitiera visualizar salidas a corto, mediano y largo plazo.
Sin embargo, no fue suficiente. La presentación de dicha propuesta al presidente Uribe fue un auténtico caos. Un par de días antes, el gobernador Tamayo, pidió que incluyeran la cadena forestal “que es muy promisoria”, desconociendo que los cultivos de árboles requieren entre 10 y 20 años para madurar. La senadora María Isabel Mejía, quién acababa de llegar de Europa y desconocía el esfuerzo previo para la elaboración del documento, pedía 20 mil millones para el Parque de Flora y Fauna, como si estuviera en una subasta y diciéndole al presidente “que no fuera malito”. La senadora Cifuentes peleando, casi sola, por los recursos para la renovación del centro y la reorganización del espacio público de Pereira.
El denominado “Consultorio Empresarial” se volvió otro Consejo Comunitario, en el cual, al final, cada uno siguió pidiendo lo suyo, no lo de todos. Y, luego, nos quejamos de que en Caldas hayan aprobado documento Conpes con nombre propio, que autoricen vigencias futuras por 105 mil millones de pesos para el Aeropuerto de Palestina, que lo declaren proyecto estratégico nacional y que el gobierno central diga que carece de los 44 mil millones que necesita Matecaña.
Son tal livianitos nuestros voceros políticos, que le tocó al presidente de la ANDI, Luis Carlos Villegas, ese sí, literalmente, un peso pesado, convertirse en relator, facilitador y componedor del acta y de los compromisos del gobierno.
Pero además de livianitos, los funcionarios del departamento y nuestros municipios están tan desconectados, como los famosos conciertos del canal MTV. La promocionada “Llave de oro” de Israel y Víctor Manuel se trabó en la cerradura de la política menuda, en los mercados sociales que cada uno reparte por su lado y en los compromisos burocráticos y contractuales con sus aliados.
En una versión corregida y aumentada del Instituto de Lenguas Extranjeras; en el municipio de Pereira, en temas como el Fondo Pensional; la movilidad; el espacio público, el alcalde habla castizo; el gerente de la Promotora en rumano; el secretario de Hacienda en croata; el gerente del Área Metropolitana en suahili y el secretario de Gobierno en jerga parcera: ¿Qué hubo, papito? Y eso que todos son del Partido de La U. Lo que pasa es que están pensando más en la próxima campaña, que en el día y día de la ciudad.
Razón tenía, el general Naranjo.
miércoles, 15 de julio de 2009
El guardián de las vírgenes
Por Juan Antonio Ruiz Romero
Por aquellas vueltas del destino y quizás un poco cansados de hablar de la reelección, las cifras de desempleo, la desaceleración de la economía y las salvaguardas cambiarias de Ecuador, durante la última semana las noticias con mayor despliegue mediático han sido la cacería de hipopótamos por el Magdalena Medio, avalada por el Ministerio de Ambiente, y la “pelotera” que se armó con la Corporación Pro Reinados alrededor de la designación de la candidata de Risaralda al Concurso de Cartagena.
En cualquier país del mundo, el Ministro de Ambiente no solo habría sido removido, sino lanzado al agua, con los propios hipopótamos. Aquí, por aquello de la “seguridad democrática”, se autoriza el tiro al blanco y además los soldados se toman foto con el trofeo de caza.
La otra noticia parece del Medioevo. Un caballero feudal, que en nombre de los más altos intereses (¿de quién, o de quiénes?) se convierte en el guardián de la moral, la decencia y las buenas costumbres.
El caballero de marras, quién aparece como representante de la empresa unipersonal Corporación pro Reinados de Risaralda, recibió el favor del Rey Raimundo El Heroico, para buscar, escoger, vetar, recomponer, hacer y deshacer, y garantizar el envío a los festejos novembrinos de una joven Dulcinea del villorio risaraldense.
En su cacería, ya no de hipopótamos, sino de bellas aspirantes, en edad de merecer la designación, el osado caballero el feudo de Pueblo Rico, emprendió, como sus antepasados de los Siglos XI y XIII, una nueva cruzada en contra de las herejes que se atreven a tener novio, viajar con él y “quién sabe que cosas más”.
El nuevo paladín de la virginidad risaraldense se opuso a que la encantadora Violette llegara con su belleza fresca e independiente a la ciudad amurallada. Aunque en la época del Medioevo no había Facebook, al lado de “Un millón de voces contra las Farc” y las fotos de Liliana Ibarra con Johnny Rivera, aparece un nuevo grupo denominado “Queremos que Violette Struvay sea la señorita Risaralda 2009-2010”.
Ante tal situación de desazón colectiva y la protesta generalizada contra la institución monárquica de la comarca, el Príncipe Víctor Manuel-que es un verdadero príncipe de la política- con gran olfato e inteligencia, evitó firmar un decreto que le había llevado el caballero feudal para oficializar sus vetos y demostrar su poderío.
“No comparto que se asuman posturas para sacar del camino a una niña determinada, creo que debe hacerse con más respeto para poder procurar que Risaralda quede bien representada”, dijo el noble señor provincial.
Ante tal desautorización principesca, el encuadrado caballero deberá recoger sus bártulos reales y dirigir hacia otros destinos su cruzada moralizadora. Quizás podría encargarse de cuidar, las bellísimas estatuas virginales que decoran con su señorío y significación algunos templos. O, simplemente, irse a cazar o a fotografiar hipopótamos.
Por aquellas vueltas del destino y quizás un poco cansados de hablar de la reelección, las cifras de desempleo, la desaceleración de la economía y las salvaguardas cambiarias de Ecuador, durante la última semana las noticias con mayor despliegue mediático han sido la cacería de hipopótamos por el Magdalena Medio, avalada por el Ministerio de Ambiente, y la “pelotera” que se armó con la Corporación Pro Reinados alrededor de la designación de la candidata de Risaralda al Concurso de Cartagena.
En cualquier país del mundo, el Ministro de Ambiente no solo habría sido removido, sino lanzado al agua, con los propios hipopótamos. Aquí, por aquello de la “seguridad democrática”, se autoriza el tiro al blanco y además los soldados se toman foto con el trofeo de caza.
La otra noticia parece del Medioevo. Un caballero feudal, que en nombre de los más altos intereses (¿de quién, o de quiénes?) se convierte en el guardián de la moral, la decencia y las buenas costumbres.
El caballero de marras, quién aparece como representante de la empresa unipersonal Corporación pro Reinados de Risaralda, recibió el favor del Rey Raimundo El Heroico, para buscar, escoger, vetar, recomponer, hacer y deshacer, y garantizar el envío a los festejos novembrinos de una joven Dulcinea del villorio risaraldense.
En su cacería, ya no de hipopótamos, sino de bellas aspirantes, en edad de merecer la designación, el osado caballero el feudo de Pueblo Rico, emprendió, como sus antepasados de los Siglos XI y XIII, una nueva cruzada en contra de las herejes que se atreven a tener novio, viajar con él y “quién sabe que cosas más”.
El nuevo paladín de la virginidad risaraldense se opuso a que la encantadora Violette llegara con su belleza fresca e independiente a la ciudad amurallada. Aunque en la época del Medioevo no había Facebook, al lado de “Un millón de voces contra las Farc” y las fotos de Liliana Ibarra con Johnny Rivera, aparece un nuevo grupo denominado “Queremos que Violette Struvay sea la señorita Risaralda 2009-2010”.
Ante tal situación de desazón colectiva y la protesta generalizada contra la institución monárquica de la comarca, el Príncipe Víctor Manuel-que es un verdadero príncipe de la política- con gran olfato e inteligencia, evitó firmar un decreto que le había llevado el caballero feudal para oficializar sus vetos y demostrar su poderío.
“No comparto que se asuman posturas para sacar del camino a una niña determinada, creo que debe hacerse con más respeto para poder procurar que Risaralda quede bien representada”, dijo el noble señor provincial.
Ante tal desautorización principesca, el encuadrado caballero deberá recoger sus bártulos reales y dirigir hacia otros destinos su cruzada moralizadora. Quizás podría encargarse de cuidar, las bellísimas estatuas virginales que decoran con su señorío y significación algunos templos. O, simplemente, irse a cazar o a fotografiar hipopótamos.
miércoles, 8 de julio de 2009
“Democracia motorizada”
Por Juan Antonio Ruiz Romero
El Informe de Naciones Unidas sobre La Democracia en América Latina, advertía desde 2002, que un 54,7 % de los latinoamericanos preferiría un “régimen autoritario” a uno democrático, si le “resolviera” sus problemas económicos.
Recientes encuestas en diferentes países confirman esa tesis. Las nuevas generaciones, a las cuales no les tocaron las dictaduras militares de la segunda mitad del siglo XX, se muestran abiertas a otro tipo de gobiernos, sin importar que sean autoritarios, si con ellos se lograrán reducir los niveles de pobreza, desigualdades y corrupción. Eso quiere decir que la democracia está en peligro, porque la relegamos a un simple acto de sufragar, cada cierto tiempo, por unos partidos y dirigentes desprestigiados.
Y en ese panorama de democracia en riesgo, países como Perú, Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, modificaron las Constituciones para permitir la reelección de sus gobernantes. Primero Fujimori, luego Chávez, Uribe, Correa, Morales e incluso Néstor Kirchner en Argentina han aprovechado los mecanismos que ofrece el sistema democrático para consolidarse en el poder, en detrimento de otros liderazgos, de otras fuerzas, de otras voces. Lo mismo que trataba de hacer Manuel Zelaya en Honduras.
Según un estudio de la Universidad de Los Andes, la “seguridad democrática” que defiende con tanto ahínco el presidente Uribe, y la cual establece como prioridad a quien quiera ser su sucesor, recoge ese sentir colectivo de “seguridad y orden”. Preocupa que los encuestados estarían de acuerdo con la restricción de algunas libertades e incluso hasta con el cierre del Congreso y de las Cortes, si estorban el propósito fundamental. El problema es que las “chuzadas telefónicas” a magistrados, políticos de la oposición y periodistas; los “falsos positivos”; el reiterado enfrentamiento del ejecutivo con las Cortes; las embajadas, notarías y otras prebendas burocráticas ofrecidas a los congresistas se volvieron parte de nuestra democracia. O mejor, en nuevos riesgos, para la estabilidad y la continuidad del sistema democrático.
Dentro de ese panorama, no debe sorprender la decisión de la alcaldesa de Dosquebradas, que ni es Luz ni Ensueño para sus conciudadanos, de entregar a patrullas motorizadas del Batallón San Mateo, las labores de vigilancia y control de la seguridad en las comunas de su municipio. Con un concepto, quizás bien intencionado, pero errado, la administración municipal piensa que los problemas de pobreza, de descomposición social, de falta de opciones de vida, de pandillas juveniles al servicio del narcotráfico; se soluciona con la compra de una camioneta Toyota Hilux, un camión MPR y 10 motos para que los soldados recorran las calles y barrios dosquebradenses.
Además de desnudar la imposibilidad de la Policía para atender las tareas de seguridad, la medida de la alcaldesa busca un impacto positivo, coyuntural, entre la gente, pero ineficiente en el fondo. Similar a la ubicación de tanquetas el año pasado en San Judas.
Ojalá que con la militarización de las comunas de Dosquebradas, el Ejército demuestre su profesionalismo y respeto por los derechos humanos y no se cometan arbitrariedades y excesos, que tanto daño le han causado a la institución.
Y también esperemos que con las patrullas militares y la excusa de la Seguridad democrática, no se quiera “motorizar” la campaña al Congreso del esposo de la mandataria, el ingeniero Ricardo Valencia.
El Informe de Naciones Unidas sobre La Democracia en América Latina, advertía desde 2002, que un 54,7 % de los latinoamericanos preferiría un “régimen autoritario” a uno democrático, si le “resolviera” sus problemas económicos.
Recientes encuestas en diferentes países confirman esa tesis. Las nuevas generaciones, a las cuales no les tocaron las dictaduras militares de la segunda mitad del siglo XX, se muestran abiertas a otro tipo de gobiernos, sin importar que sean autoritarios, si con ellos se lograrán reducir los niveles de pobreza, desigualdades y corrupción. Eso quiere decir que la democracia está en peligro, porque la relegamos a un simple acto de sufragar, cada cierto tiempo, por unos partidos y dirigentes desprestigiados.
Y en ese panorama de democracia en riesgo, países como Perú, Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, modificaron las Constituciones para permitir la reelección de sus gobernantes. Primero Fujimori, luego Chávez, Uribe, Correa, Morales e incluso Néstor Kirchner en Argentina han aprovechado los mecanismos que ofrece el sistema democrático para consolidarse en el poder, en detrimento de otros liderazgos, de otras fuerzas, de otras voces. Lo mismo que trataba de hacer Manuel Zelaya en Honduras.
Según un estudio de la Universidad de Los Andes, la “seguridad democrática” que defiende con tanto ahínco el presidente Uribe, y la cual establece como prioridad a quien quiera ser su sucesor, recoge ese sentir colectivo de “seguridad y orden”. Preocupa que los encuestados estarían de acuerdo con la restricción de algunas libertades e incluso hasta con el cierre del Congreso y de las Cortes, si estorban el propósito fundamental. El problema es que las “chuzadas telefónicas” a magistrados, políticos de la oposición y periodistas; los “falsos positivos”; el reiterado enfrentamiento del ejecutivo con las Cortes; las embajadas, notarías y otras prebendas burocráticas ofrecidas a los congresistas se volvieron parte de nuestra democracia. O mejor, en nuevos riesgos, para la estabilidad y la continuidad del sistema democrático.
Dentro de ese panorama, no debe sorprender la decisión de la alcaldesa de Dosquebradas, que ni es Luz ni Ensueño para sus conciudadanos, de entregar a patrullas motorizadas del Batallón San Mateo, las labores de vigilancia y control de la seguridad en las comunas de su municipio. Con un concepto, quizás bien intencionado, pero errado, la administración municipal piensa que los problemas de pobreza, de descomposición social, de falta de opciones de vida, de pandillas juveniles al servicio del narcotráfico; se soluciona con la compra de una camioneta Toyota Hilux, un camión MPR y 10 motos para que los soldados recorran las calles y barrios dosquebradenses.
Además de desnudar la imposibilidad de la Policía para atender las tareas de seguridad, la medida de la alcaldesa busca un impacto positivo, coyuntural, entre la gente, pero ineficiente en el fondo. Similar a la ubicación de tanquetas el año pasado en San Judas.
Ojalá que con la militarización de las comunas de Dosquebradas, el Ejército demuestre su profesionalismo y respeto por los derechos humanos y no se cometan arbitrariedades y excesos, que tanto daño le han causado a la institución.
Y también esperemos que con las patrullas militares y la excusa de la Seguridad democrática, no se quiera “motorizar” la campaña al Congreso del esposo de la mandataria, el ingeniero Ricardo Valencia.
miércoles, 1 de julio de 2009
Dicen…y dicen…y dicen…
Por Juan Antonio Ruiz Romero
En la última semana, el nombre más mencionado en internet, en los buscadores de noticias, en los medios de comunicación y en las charlas de esquina ha sido el de Michael Jackson.
Dicen que odiaba a su padre. Que se creía Peter Pan, que nunca maduró, que no lo dejaron ser niño. Dicen que sus matrimonios fueron por conveniencia, golpes publicitarios o por apariencia. Que sus hijos nacieron por inseminación artificial, que alquiló los vientres de las madres y que compró, a cambio de millones de dólares, la custodia de los niños. Que si la madre de los niños llegara a morir, le había pedido a la cantante Diana Ross que se hiciera cargo de ellos.
Dicen que fue el Rey del Pop, un ícono, una leyenda, el cantante más grande de los últimos años. Que rompió la historia de la música en dos y vendió, hasta el día de su muerte, 750 millones de copias de sus discos. Que era un bailarín inolvidable y perfeccionista. Que fue el resultado de un meticuloso proceso de mercadeo mediático, a través de la música y la imagen. Que fue el primer artista negro a quién transmitieron sus videos en el canal MTV.
Dicen que fue un brillante y estratégico empresario, que logró con su carrera activos personales que superan los mil millones de dólares, incluyendo los derechos de la mayoría de las canciones de Los Beatles. (Mil millones de dólares fueron más o menos lo que se invirtió en Colombia durante el proceso de la reconstrucción del Eje Cafetero colombiano, que incluyó la recuperación de 100 mil viviendas, nueva infraestructura educativa, vial, institucional, de salud, de servicios públicos y cultura, en 28 municipios de los departamentos de Quindío, Risaralda, Valle, Tolima y Caldas.)
Dicen que le encantaba comprar propiedades lujosas, objetos exclusivos y que coleccionaba animales exóticos para su zoológico particular, entre ellos el pequeño chimpancé Bubbles, al cual vestían con los mismos trajes del excéntrico personaje.
Dicen que Michael Jackson sentía una atracción sexual primaria hacia los niños, a los cuales invitaba a pesar largas temporadas en su rancho Neverland. Que pagó 24 millones de dólares a la familia de uno de ellos para que retirara los cargos por actos abusivos. Y dicen que logró ser declarado “no culpable”, en 2005, en la corte de Santa María, California, por los presuntos delitos de conspiración, extorsión, secuestro y dar bebidas embriagantes a un menor para cometer abuso sexual.
Dicen que exageraba en el consumo de analgésicos y en los medicamentos para el insomnio. Que en el momento de su muerte pesaba solo 51 kilos y que tenía varias costillas fracturadas por el desesperado intento de reanimación cardiaca. Dicen que, como Elvis Presley, murió de una sobredosis, solo y en su propia casa.
Dicen tantas cosas. Unas ciertas, otras meras especulaciones. Entrevistas exclusivas. Rumores, chismes, teléfono roto, opiniones, condenas, absoluciones y cuestionamientos. Dicen de todo. O bueno, casi de todo. Porque lo único que no sabemos, ni nadie nos lo ha dicho es si Michael Jackson era una persona feliz.
En la última semana, el nombre más mencionado en internet, en los buscadores de noticias, en los medios de comunicación y en las charlas de esquina ha sido el de Michael Jackson.
Dicen que odiaba a su padre. Que se creía Peter Pan, que nunca maduró, que no lo dejaron ser niño. Dicen que sus matrimonios fueron por conveniencia, golpes publicitarios o por apariencia. Que sus hijos nacieron por inseminación artificial, que alquiló los vientres de las madres y que compró, a cambio de millones de dólares, la custodia de los niños. Que si la madre de los niños llegara a morir, le había pedido a la cantante Diana Ross que se hiciera cargo de ellos.
Dicen que fue el Rey del Pop, un ícono, una leyenda, el cantante más grande de los últimos años. Que rompió la historia de la música en dos y vendió, hasta el día de su muerte, 750 millones de copias de sus discos. Que era un bailarín inolvidable y perfeccionista. Que fue el resultado de un meticuloso proceso de mercadeo mediático, a través de la música y la imagen. Que fue el primer artista negro a quién transmitieron sus videos en el canal MTV.
Dicen que fue un brillante y estratégico empresario, que logró con su carrera activos personales que superan los mil millones de dólares, incluyendo los derechos de la mayoría de las canciones de Los Beatles. (Mil millones de dólares fueron más o menos lo que se invirtió en Colombia durante el proceso de la reconstrucción del Eje Cafetero colombiano, que incluyó la recuperación de 100 mil viviendas, nueva infraestructura educativa, vial, institucional, de salud, de servicios públicos y cultura, en 28 municipios de los departamentos de Quindío, Risaralda, Valle, Tolima y Caldas.)
Dicen que le encantaba comprar propiedades lujosas, objetos exclusivos y que coleccionaba animales exóticos para su zoológico particular, entre ellos el pequeño chimpancé Bubbles, al cual vestían con los mismos trajes del excéntrico personaje.
Dicen que Michael Jackson sentía una atracción sexual primaria hacia los niños, a los cuales invitaba a pesar largas temporadas en su rancho Neverland. Que pagó 24 millones de dólares a la familia de uno de ellos para que retirara los cargos por actos abusivos. Y dicen que logró ser declarado “no culpable”, en 2005, en la corte de Santa María, California, por los presuntos delitos de conspiración, extorsión, secuestro y dar bebidas embriagantes a un menor para cometer abuso sexual.
Dicen que exageraba en el consumo de analgésicos y en los medicamentos para el insomnio. Que en el momento de su muerte pesaba solo 51 kilos y que tenía varias costillas fracturadas por el desesperado intento de reanimación cardiaca. Dicen que, como Elvis Presley, murió de una sobredosis, solo y en su propia casa.
Dicen tantas cosas. Unas ciertas, otras meras especulaciones. Entrevistas exclusivas. Rumores, chismes, teléfono roto, opiniones, condenas, absoluciones y cuestionamientos. Dicen de todo. O bueno, casi de todo. Porque lo único que no sabemos, ni nadie nos lo ha dicho es si Michael Jackson era una persona feliz.
miércoles, 24 de junio de 2009
Las víctimas, según el ministro
Por Juan Antonio Ruiz Romero
A mediados de los años setenta, en el cancionero popular colombiano apareció un estribillo retador, despechado y herido: “Tú no vales un plomo que yo dispare para matarte”, el cual años más tarde, grabaron también Los Betos, a ritmo vallenato.
Y de acuerdo con las recientes decisiones del gobierno nacional y del Congreso, esa podría ser la banda sonora para la Ley de Víctimas del conflicto armado, que las mayorías uribistas terminaron hundiendo en la Comisión de Conciliación.
Sorprende eso sí, que tres días antes del naufragio de la ley, el propio ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio afirmara textualmente que “con la aprobación de la ley se logra el equilibrio entre el respeto a los estándares internacionales y la Constitución y las leyes colombianas, dentro del marco de la viabilidad fiscal y la responsabilidad política".
En un país con más de medio siglo de violencia política, crímenes de lesa humanidad, desplazamiento forzado, grupos armados ilegales de izquierda y de derecha, por lo menos 220 mil familias esperan algún tipo de reparación económica, a cambio del dolor, el desarraigo y la muerte de sus seres queridos.
No fueron suficientes los desgarradores testimonios divulgados en Medellín, en el Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, al cual asistieron los Príncipes de Asturias, el presidente Uribe, el ministro del Interior y varios de nuestros legisladores. Más allá de los compromisos presupuestales, lo que el gobierno no pudo aceptar es que al lado de las infamias cometidas por la guerrilla y los paramilitares, se incluyeran los crímenes cometidos por miembros de la fuerza pública, denominados con el sutil nombre de “falsos positivos”, pero, no por ello, menos homicidios.
Parecería casualidad, pero el hundimiento de la Ley de Víctimas se produjo el mismo día en que el relator especial de Naciones Unidas para ejecuciones extrajudiciales Philip Alston reveló que los civiles presentados como guerrilleros muertos en combate son una práctica "más o menos sistemática" en el Ejército colombiano. Y ahí fue Troya.
Aunque el gobierno nacional anuncia una nueva ley de Víctimas para la próxima legislatura, las familias afectadas, algunos dirigentes de la política, sectores académicos y medios de comunicación nos preguntamos si valieron la pena las promesas, el desgaste de más de dos años, las audiencias públicas y las 10 mil cartas que fueron enviadas al Congreso, porque, en últimas, las personas sienten que todo el proceso fue “una botadera de corriente”, en donde les “salieron con un chorro de babas”.
Y la pregunta que surge de inmediato es: ¿Cuál es la idea de víctima que tiene el señor ministro del Interior? Porque, de acuerdo con los hechos, las víctimas no son los campesinos despojados, las madres cabezas de hogar y los huérfanos de la violencia.
No. Para el excelso ministro, las víctimas son los “honorables congresistas” y padres de la patria, que, en medio de su indefensión legal, jurídica y económica, sufren las persecuciones con investigaciones penales de la Corte Suprema de Justicia y procesos de pérdida de investidura por parte del Consejo de Estado. Por ello, el diligente hermano de Guillermo León, propondrá revivir la inmunidad parlamentaria.
Al paso que vamos, los congresistas procesados y condenados por la “parapolítica”, van a ser los oradores centrales del próximo Congreso de víctimas del terrorismo.
A mediados de los años setenta, en el cancionero popular colombiano apareció un estribillo retador, despechado y herido: “Tú no vales un plomo que yo dispare para matarte”, el cual años más tarde, grabaron también Los Betos, a ritmo vallenato.
Y de acuerdo con las recientes decisiones del gobierno nacional y del Congreso, esa podría ser la banda sonora para la Ley de Víctimas del conflicto armado, que las mayorías uribistas terminaron hundiendo en la Comisión de Conciliación.
Sorprende eso sí, que tres días antes del naufragio de la ley, el propio ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio afirmara textualmente que “con la aprobación de la ley se logra el equilibrio entre el respeto a los estándares internacionales y la Constitución y las leyes colombianas, dentro del marco de la viabilidad fiscal y la responsabilidad política".
En un país con más de medio siglo de violencia política, crímenes de lesa humanidad, desplazamiento forzado, grupos armados ilegales de izquierda y de derecha, por lo menos 220 mil familias esperan algún tipo de reparación económica, a cambio del dolor, el desarraigo y la muerte de sus seres queridos.
No fueron suficientes los desgarradores testimonios divulgados en Medellín, en el Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, al cual asistieron los Príncipes de Asturias, el presidente Uribe, el ministro del Interior y varios de nuestros legisladores. Más allá de los compromisos presupuestales, lo que el gobierno no pudo aceptar es que al lado de las infamias cometidas por la guerrilla y los paramilitares, se incluyeran los crímenes cometidos por miembros de la fuerza pública, denominados con el sutil nombre de “falsos positivos”, pero, no por ello, menos homicidios.
Parecería casualidad, pero el hundimiento de la Ley de Víctimas se produjo el mismo día en que el relator especial de Naciones Unidas para ejecuciones extrajudiciales Philip Alston reveló que los civiles presentados como guerrilleros muertos en combate son una práctica "más o menos sistemática" en el Ejército colombiano. Y ahí fue Troya.
Aunque el gobierno nacional anuncia una nueva ley de Víctimas para la próxima legislatura, las familias afectadas, algunos dirigentes de la política, sectores académicos y medios de comunicación nos preguntamos si valieron la pena las promesas, el desgaste de más de dos años, las audiencias públicas y las 10 mil cartas que fueron enviadas al Congreso, porque, en últimas, las personas sienten que todo el proceso fue “una botadera de corriente”, en donde les “salieron con un chorro de babas”.
Y la pregunta que surge de inmediato es: ¿Cuál es la idea de víctima que tiene el señor ministro del Interior? Porque, de acuerdo con los hechos, las víctimas no son los campesinos despojados, las madres cabezas de hogar y los huérfanos de la violencia.
No. Para el excelso ministro, las víctimas son los “honorables congresistas” y padres de la patria, que, en medio de su indefensión legal, jurídica y económica, sufren las persecuciones con investigaciones penales de la Corte Suprema de Justicia y procesos de pérdida de investidura por parte del Consejo de Estado. Por ello, el diligente hermano de Guillermo León, propondrá revivir la inmunidad parlamentaria.
Al paso que vamos, los congresistas procesados y condenados por la “parapolítica”, van a ser los oradores centrales del próximo Congreso de víctimas del terrorismo.
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