En un rincón del alma
Cuentos desde la diversidad
Por Juan Antonio Ruiz Romero
El primer cuento es el de un príncipe que estaba solo y quería buscar pareja. Luego de rechazar a tres princesas termina casándose con otro hombre. Lo que no dice el cuento es si el parejo también es de sangre real o un simple plebeyo.
En la segunda historia, una niña astronauta se enferma durante un viaje al espacio y durante su recuperación, es atendida, con celo y dedicación, por sus dos mamás Loula y Neenee.
En el tercer relato, dos pingüinos machos se enamoran y el zoológico en el que viven les regala un huevo. Después de incubarlo, nace Tango, el primer pingüino con dos papás.
Las tres historias no son cuento. Son parte de una estrategia lanzada por 14 escuelas y un gobierno local de Inglaterra en donde se busca “romper con los clichés sexistas presentes en los cuentos de hadas y promueve actitudes de respeto y tolerancia en los niños”.
Sin embargo, las reacciones no se hicieron esperar. Cuenta, la BBC Mundo en su página de Internet, que grupos religiosos tanto cristianos como musulmanes expresaron su preocupación por el hecho de que dichos contenidos -dirigidos a niños y niñas, con edades entre los 4 y los 11 años- chocan con los conceptos tradicionales de sexualidad y de relación de pareja, considerada exclusivamente como la existente entre un hombre y una mujer.
La directora del proyecto, Elizabeth Atkinson, señaló que desconocer la homosexualidad en los libros infantiles, es "silenciar un mensaje social, que podría derivar en que algunos niños fueran intimidados durante su carrera escolar si son homosexuales o son percibidos como tales”.
Aunque en Colombia, un reciente fallo de la Corte Constitucional reconoce a las parejas del mismo sexo, los mismos derechos patrimoniales de cualquier pareja heterosexual, falta mucho para el reconocimiento e igualdad de derechos de las minorías sexuales.
En Bogotá, Cali y Medellín se han denunciado recientes casos de amenazas y persecución a homosexuales. En Pereira, se han registrado abusos y agresiones de travestis a algunos ciudadanos en zona céntrica de la ciudad.
¿Estamos preparados para aceptar la diferencia y para educar a nuestros hijos en un ambiente de libertad y de tolerancia sexual? ¿Es prematuro? ¿Es demasiado tarde? ¿Entonces, cuándo? Se abre el debate.
ruizromeroja@hotmail.com
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