En un rincón del alma
De mujeres y política
Por Juan Antonio Ruiz Romero
¡Cómo pasa el tiempo! La semana entrante se cumplirá un año del Foro “Más mujeres más ciudad” que abrió un espacio en Pereira para dialogar sobre experiencias positivas de liderazgo femenino.
Recuerdo mucho la intervención de la periodista Marta Ruiz, de la revista Semana, quién esbozó algunas de las formas ligeras como se abordan los temas de mujer y de género en la mayoría de medios de comunicación.
Decía que en algunas ocasiones, tratan a las mujeres como adornos: “flores que embellecen cualquier sitio con su presencia”. En otras, “como seres indefensos que necesitan protección y cuidado permanente del hombre, que ratifica así su superioridad”. Y en muchas otras, “como personas frívolas e intrascendentes, a las cuales nos les interesa ninguna conversación seria o compleja y solo están pendientes de los temas del hogar, las promociones de los supermercados y las noticias de los artistas de la farándula”.
Por eso llama la atención que, si bien en la actual campaña política es bienvenido el hecho de que exista un mayor número de mujeres como candidatas a cargos de elección popular, también es cierto que quedan muchas dudas sobre la independencia conceptual, partidista y de criterios de varias de esas aspirantes.
En medio de la abarrotada contaminación visual que sufre Pereira, uno se encuentra con las candidatas de Colombia Viva al Concejo y a la Asamblea y parecen salidas todas de la misma peluquería, con el cabello alisado, peinadas y paradas para el mismo lado y maquilladas igualitas. Lucen en las fotos más como modelos y reinas de belleza que como aspirantes a un cargo de elección popular.
-Ser bonitas o quedar bien en las fotos no es culpa de ellas- dirán algunos. Y en eso tienen razón. Lo que no parece justo y responsable con la ciudad y la region, es que esas “chicas modelo” sean solo la fachada para que sus esposos revocados, condenados e investigados por comportamientos indebidos en el manejo de lo público y amistades peligrosas, alcancen las curules en Concejo y Asamblea por interpuesta persona.
Aún recuerdo que a la hoy esposa del senador Merheg, que aspira a ser diputada, la presentaron, sin ningún rubor, en un boletín de prensa como ejemplo de las mujeres cabeza de hogar. ¿Qué dirían ante esa aseveración, las 20 mil mujeres pereiranas de estratos 1 y 2 que si viven en esa situación, asumiendo ellas solas la manutención y gastos de sus familias?
A propósito de la Investigación de Crecimiento Económico y Desarrollo de la Universidad Católica Popular de Risaralda, La Tarde tituló ayer en su página local: “En Pereira, la pobreza tiene rostro de mujer”. Y esa pobreza no se va a solucionar con caras bonitas en el Concejo o en la Asamblea, que actúen a control remoto, defendiendo los intereses de sus maridos y compañeros.
La pobreza, el hambre, la inequidad social, la falta de oportunidades, la permisividad con lo ilícito, requieren de la inteligencia, la capacidad de trabajo y el compromiso de hombres y mujeres de Pereira y Risaralda. El maquillaje no basta, así esté bien elaborado.
ruizromeroja@hotmail.com
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