En un rincón del alma
El señor de los votos
Por Juan Antonio Ruiz Romero
El hecho de que en 45 días termine el mandato de cuatro años del alcalde Juan Manuel Arango Vélez no implica que su nombre desaparezca de la esfera política regional. Por el contrario, a partir de enero próximo, sin las amarras de la “participación indebida en política de los funcionarios públicos” podrá zambullirse con mayor tranquilidad en las aguas de la micro-política que domina como un verdadero maestro.
Juan Manuel -como lo llaman comuneros y líderes- los acostumbró a devolverles la llamada, a colocarles al hijo, a ayudarles con “el contratico”, la volqueta y el bulldozer; a hablarles con sinceridad y tal vez, lo más importante, a oírlos, a visitarlos en su casa y hasta a metérseles en la cocina a tomar agua de panela y a comer tajadas maduras.
Más allá de los análisis electorales, uno de los grandes ganadores de las elecciones del 28 de octubre fue Juan Manuel Arango. La razón es sencilla, le puso 50 mil votos de los candidatos liberales al Concejo al alcalde electo Israel Londoño y, además, como sin querer queriendo, ganó con el gobernador electo Víctor Manuel Tamayo, quien fue su compañero de trabajo en Cable Unión de Occidente y primer secretario de Gobierno de su administración.
De paso, con su hábil estrategia política, para unos y maquinada jugarreta electoral, para otros, sacó del camino a la ex alcaldesa Martha Elena Bedoya, a la ex candidata a la Cámara Adriana Vallejo y a la ex gobernadora Elsa Gladys Cifuentes, a todas luces incómodas para sus proyectos futuros.
Juan Manuel, quién se caracteriza por sus buenas relaciones con el ex presidente Gaviria, el ex congresista Octavio Carmona y buena parte del conservatismo, además tiene las mayorías en la bancada liberal en el Concejo de Pereira, lo cual lo convierte en interlocutor directo del nuevo gobierno, que debe consolidar un bloque mayoritario.
-Hagámonos pasito, podría ser el mensaje al recién elegido mandatario, quién a pesar de las tentaciones, no cayó en la trampa de atacar al alcalde y echárselo de enemigo.
Arango, quién se formó a imagen y semejanza del ex presidente pereirano, heredó su mismo olfato político, pragmatismo y visión de largo plazo. La diferencia es que a Juan Manuel si lo recuerdan y conocen en los barrios, veredas, comunas y corregimientos.
Y aunque el segundo mandato de Arango Vélez quedó muy por debajo en imagen y resultados de su primer gobierno, el hecho de ser nominado, al lado de Sergio Fajardo de Medellín y Honorio Galvis de Bucaramanga, como uno de los tres mejores alcaldes de ciudades de más de 500 mil habitantes, le deja cierto nivel de tranquilidad. Al fin y al cabo, no se esforzó demasiado, viajó en abundancia y se fue para la finca todos los fines de semana, mientras los secretarios de gobierno capoteaban los problemas de la ciudad.
En los próximos 27 meses, salvo alguna investigación que lo pueda enredar, Juan Manuel saldrá a consolidar su candidatura al Senado de la República. Por eso, los actuales congresistas Germán Aguirre, Habib Merheg y Carlos Enrique Soto, más aquellos que también aspiran, ya empezaron a hacer cuentas.
La aplanadora ya está prendida y solo espera que se suba a la misma el señor de los votos.
ruizromeroja@hotmail.com
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